VALÈNCIA. La movilidad en València atraviesa desde hace meses una situación caótica. El incremento del tráfico privado, las averías recurrentes en Metrovalencia, los problemas estructurales en el servicio de Cercanías y los retrasos ya habituales en la red de la EMT, con frecuencias de paso que en algunas líneas superan los 20 minutos de espera, están tensionando el sistema de transporte público de la ciudad.
Ante este escenario, el Plan Director de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) se presentó como la gran hoja de ruta del actual gobierno municipal para transformar la red de autobuses urbanos en el periodo 2025-2030. El documento contempla una reorganización de gran calado, con cambios en 44 líneas, la creación de 10 nuevas y modificaciones en 17 de las actuales, con el objetivo de mejorar la cobertura territorial y el servicio.
Sin embargo, el plan ha comenzado incumpliendo su primera fase. La actuación que debía ejecutarse en 2025 era la llegada de la EMT a los nuevos barrios del sur de la ciudad, Sociópolis y Turianova, mediante la puesta en marcha de la línea 9-S y la prolongación de la línea 8. Pero 2026 ha arrancado sin que los autobuses municipales lleguen todavía a Sociópolis.
Dos barrios en crecimiento
Sociópolis y Turianova se sitúan al sur de València, junto a la pedanía de La Torre y el nuevo eje de expansión urbana vinculado a Malilla y la Fe. Se trata de desarrollos residenciales relativamente recientes que han experimentado un notable crecimiento de población en los últimos años, con nuevas promociones y la consolidación de miles de viviendas. Pese a ello, estos barrios no han contado hasta ahora con servicio regular de la EMT, una carencia que el Plan Director reconocía explícitamente y que debía corregirse en su primera fase. La llegada del autobús municipal se planteó como una actuación prioritaria para integrar estos nuevos barrios en la red de transporte público de la ciudad. El pasado verano, tanto la alcaldesa, María José Catalá, como el concejal de Movilidad, Jesús Carbonell, anunciaron que antes de final de año entrarían en servicio estas líneas.
Retraso por la falta de nuevos autobuses
El calendario del Plan Director está condicionado a la llegada de los nuevos autobuses que deben reforzar la flota, un factor que según la empresa habría provocado el retraso en la puesta en marcha de la anunciada línea 9-S a Sociópolis.
De hecho, la línea ya tenía conductores asignados y figuraba en el cuadro de servicio de 2026 de la EMT. Sin embargo, en una comunicación interna fechada el pasado 24 de diciembre, el jefe de operaciones de la empresa informó a la plantilla de que la línea no empezaría a operar a principios de enero, tal y como estaba previsto, sin concretar una fecha alternativa para su entrada en funcionamiento.
Recorrido de la futura la línea 9-S

- Plano de la línea 9S -
- Foto: AYUNTAMIENTO DE VALÈNCIA
La línea 9-S se concibe como una variante de la actual línea 9, compartiendo trazado desde la Estación del Norte hacia los barrios de Patraix, Hort de Senabre y Sant Marcel·lí. A la llegada a La Torre, el itinerario se bifurcará para entrar en Sociópolis y dar servicio al conjunto de residenciales que se han consolidado en la zona en los últimos años.
El recorrido previsto atraviesa el barrio de norte a sur, circulando por Carretera de Alba e Ignacio Hernández Hervás, hasta la zona sureste de Sociópolis, donde realizaría el cambio de sentido. El proyecto contempla la instalación de ocho nuevas paradas y permitiría a los vecinos disponer de una conexión directa con el centro de la ciudad y con el Hospital Doctor Peset. Según el diseño del Plan Director, la línea contará con cinco autobuses y con frecuencias adaptadas a la demanda prevista.
Críticas de la oposición
Desde la oposición, el concejal de Compromís Giuseppe Grezzi ha criticado el incumplimiento del calendario. “El Plan Director se estrena con un primer incumplimiento y la verdad es que no nos extraña, porque como ya advertimos en su día su relato era bonito pero no resistía un análisis técnico, especialmente si lo vinculas con la situación real del tráfico en la ciudad”, lamenta.
El exconcejal de Movilidad Sostenible apunta a la falta de una estrategia clara para priorizar el transporte público: “Si no das prioridad al transporte público, si deterioras el servicio alargando los itinerarios por el centro de la ciudad y ahogas a los autobuses en un tráfico privado que no paras de incrementar, al final la cuenta no sale”, sostiene. “La necesidad de reducir el tráfico no es un capricho, es la que da la libertad a los vecinos, tanto a los que están obligados a ir en vehículo privado como a los que quieren desplazarse en transporte público”, concluye Grezzi.
Mientras tanto, la primera fase del Plan Director de la EMT sigue sin completarse, justo cuando en 2026 debe arrancar la fase 2, la más ambiciosa de todo el plan. Esta segunda etapa contempla numerosos cambios en la red de líneas, con reestructuraciones de calado y nuevas conexiones, y está prevista para ejecutarse a lo largo de un año y medio, dividida en varios paquetes de actuaciones. El retraso en la puesta en marcha de la fase inicial, la más limitada y concreta del plan, añade dudas sobre la capacidad para cumplir los plazos de una reforma más compleja, en un contexto de movilidad urbana cada vez más tensionado.