VALÈNCIA. El Ayuntamiento de València, gobernado por PP y Vox, seguirá adelante con el cambio de topónimo a la doble denominación València/Valencia -en valenciano con acento abierto y en castellano- después de que la Acadèmia Valenciana de la Llengua haya rechazado en su dictamen el acento cerrado en la (é) para la forma en valenciano como proponía el gobierno municipal.
Tras conocerse esta resolución del pleno de la AVL, la alcaldesa, María José Catalá, aseguró este lunes que continuarán con el proceso de cambio de topónimo para sumar la denominación en castellano a la actual ‘València’. Una decisión para la que “el Ayuntamiento es absolutamente soberano”, remarcó Catalá. "Continuaremos el trámite para que haya una doble denominación como han hecho en otros municipios, como por ejemplo Castelló (de la Plana) en su día”, añadió la alcaldesa.
Cabe recordar que el informe de la AVL es vinculante en cuanto a la grafía del topónimo en valenciano -el cambio de acento- pero su criterio no es obligatorio respecto a la opción de la doble denominación, aunque también la desaconseja. De hecho, en su nota de prensa, la AVL señala que el informe -cuyo contenido íntegro no ha sido facilitado por la institución a los medios de comunicación- concluye como "correcta y adecuada la forma tradicional y única València”.
Sin embargo, reconoce que “en todo caso, si el Ayuntamiento decide proponer para la aprobación oficial la forma doble, en contra del criterio de la Academia, la solución bilingüe adecuada es València/Valencia”.
La AVL reconoce la pronunciación de la 'e' cerrada
Una vez emitido el dictamen, ahora se abrirá un plazo de alegaciones a la resolución, cuya decisión va en la misma la línea establecida ya por la AVL en diciembre de 2016, cuando se concluyó que "aunque la pronunciación recomendada para los valencianos es con e cerrada, la grafía adecuada desde el punto de vista histórico y lingüístico del topónimo es València". Precisamente este reconocimiento de la pronunciación cerrada ha sido uno de los argumentos que la alcaldesa ha señalado como "una contradicción absoluta".
De hecho, la AVL señala que ha analizado “exhaustivamente” el conjunto de datos etimológicos, fonéticos, documentales y normativos sobre el topónimo además del informe elaborado por el académico Abelard Saragossá que aportó el Ayuntamiento para justificar el cambio de acento y concluye que dicho estudio “no aporta ninguna novedad relevante” ni tampoco añade “un corpus argumental sólido que justifique un cambio de tal magnitud”. Además, la AVL sostiene sobre el informe de Saragossá que “no expone ningún fundamento histórico ni lingüístico que justifique la forma en castellano y la denominación bilingüe".
La Acadèmia señala que su metodología consolidada a lo largo del trabajo en más de 60 expedientes de cambio de nombre, "se basa en la deliberación sobre tres pilares fundamentales: etimología, pronunciación y documentación histórica, junto con la coherencia con el corpus normativo".
El informe señala que la normativa ortográfica establece que la representación escrita "debe seguir las reglas ortográficas generales de la lengua, y que el topónimo se debe tratar como cualquier otra unidad léxica análoga". Por este motivo, subraya que la forma debe ser "coherente con palabras de la misma familia morfológica", entre las que cita, en su forma en valenciano, las de "paciència, consciència, adherència".
Etimología "inequívoca"
Por otro lado, la AVL sostiene que la etimología del topónimo es "inequívoca": ya que se formó a partir del nombre abstracto del latín clásico Valentia ('fuerza, fortaleza'), con 'e' breve. Además, se explica que la evolución del sufijo 'entia' sigue un proceso generalizado, compartido por todo el corpus que lo incluye, y que el topónimo 'València' "no se puede analizar aisladamente". Por este motivo, los argumentos comparativos usados en el estudio de Saragossà con los nombres 'Dénia' o 'l'Énova' se consideran "metodológicamente inválidos", dado que tienen evoluciones fonéticas y etimológicas !totalmente diferentes" puesto que no derivan de una 'e' breve latina ni contienen el sufijo 'entia'.
En cuanto a la pronunciación, señala que la distribución real del timbre de la vocal "no coincide con la distinción dialectal clásica". "La vocal tónica del topónimo se pronuncia cerrada en valenciano y en parte de las variedades occidentales de la lengua, pero también en algunas zonas de la variedad oriental; en cambio, se pronuncia abierta en zonas también occidentales, circunstancia que desmonta dicotomia occidental = é / oriental = è defendida por algunos autores", apunta.