VALÈNCIA (EP). El servicio de Neumología del Hospital Clínico de València ha incorporado una técnica que mejora el diagnóstico y tratamiento de enfermedades que afectan a la pleura, la membrana que recubre los pulmones, según ha informado el centro sanitario en un comunicado.
La toracoscopia, también llamada pleuroscopia, se realiza mediante una pequeña incisión en la pared del tórax para introducir instrumental que permite al especialista ver directamente el espacio pleural.
Con esta visión, se pueden tomar muestras para biopsias y realizar procedimientos como el drenaje de líquidos acumulados o la pleurodesis --que ayuda a evitar que el líquido vuelva a aparecer--, todo ello sin necesidad de una realizar una cirugía mayor.
El servicio de Neumología prevé la realización de entre 20 y 25 procedimientos anuales con esta técnica en casos cuidadosamente seleccionados en los que persiste la incertidumbre diagnóstica o es necesario un abordaje terapéutico específico.
"Esta técnica es especialmente útil cuando hay derrames pleurales de origen desconocido, sospecha de cáncer o infecciones, ya que ofrece un diagnóstico más preciso y reduce riesgos para el paciente" ha explicado el doctor Jaime Signes, jefe del servicio de Neumología del Hospital Clínico de València.
Se trata de una técnica "segura, eficaz y que mejora la calidad asistencial" ha añadido. Con su incorporación, se consigue un beneficio clínico, al mejorar la precisión diagnóstica y evitar intervenciones quirúrgicas más agresivas.
"Antes de la incorporación de esta técnica, para el estudio del derrame pleural de origen desconocido, se recurría fundamentalmente a la toracocentesis, procedimiento que consiste en la extracción de líquido pleural de la cavidad pleural. Aunque es una técnica mínimamente invasiva, tenía un rendimiento diagnóstico variable y, en muchos casos, insuficiente para establecer una etiología definitiva" ha explicado doctor Signes.
Asimismo, el jefe del servicio de Neumología ha afirmado que "se utilizaba la biopsia pleural cerrada, que consiste en la obtención de muestras de pleura mediante una aguja especializada, sin visión directa del espacio pleural, lo que limita de forma significativa su capacidad para identificar tumores, lesiones focales o afectaciones pleurales heterogéneas".
Cuando estas técnicas no permitían alcanzar un diagnóstico concluyente, se recurría a la toracoscopia quirúrgica, con anestesia general y mediante la colocación de varios puertos, lo que implica un abordaje más invasivo, mayor consumo de recursos hospitalarios y un incremento del riesgo y del tiempo de recuperación para el paciente.