VALÈNCIA. Un informe técnico de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) rechaza todas las alternativas de reorganización del tráfico planteadas por el equipo redactor de la reforma de la plaza del Ayuntamiento. El documento elaborado por la empresa pública considera "inviables" las cinco propuestas de reducción del paso de autobuses que incluye el proyecto básico del arquitecto Miguel del Rey.
El documento técnico de la EMT rechaza la eliminación de la conexión Norte-Sur entre las calles Barcas y Xàtiva que propone el proyecto de reforma y que afectaría a las 11, 31 y 70. Respecto al posible desvío por Pascual y Genís hacia la calle Colón, la EMT calcula que se incrementaría el paso de autobuses un 59% en Barcas y un 116% en Pascual y Genís, advirtiendo además de que el giro de entrada hacia la calle Colón ya sufre una fuerte saturación por el intenso flujo peatonal, por lo que la empresa prevé que añadir más tráfico en ese punto abocaría al colapso.
Sobre la alternativa de un desvío directo por la calle Colón, la EMT señala que supondría deshacer los cambios aplicados a finales de 2023 con los que recuperó el servicio en el centro histórico, mermando la conectividad lograda y la accesibilidad de los usuarios.
Por último, en cuanto al trazado por Poeta Querol, la EMT proyecta que dispararía el tráfico de vehículos pesados un 106% frente a la fachada del Palacio del Marqués de Dos Aguas, considerado Bien de Interés Cultural.
A estas objeciones, la EMT suma el impacto de eliminar el doble sentido en la calle Marqués de Sotelo, medida que afectaría en sentido sur a las líneas 7, 9, 19, 60, 62 y 73. La empresa pública calcula que la acumulación de todos estos desvíos obligaría a canalizar 11 líneas por la calle Pascual y Genís, representando un aumento del 317% que la EMT tacha de insostenible.
La EMT rechaza reubicar las paradas
La evaluación del operador técnico pone también el foco en la reorganización de las paradas. La propuesta de suprimir la bahía de regulación situada junto a la fuente de la plaza para trasladarla a la calle Barcas es calificada por la EMT como “físicamente inoperable”, al considerar que dicho vial carece del espacio necesario.
Finalmente, la dirección de la EMT sostiene que el aumento de tiempos de viaje y costes operativos derivados del proyecto podría colisionar con el principio europeo DNSH (Do No Significant Harm), exigido en la financiación comunitaria para no perjudicar la mitigación del cambio climático.
Por todo ello, la EMT concluye solicitando al Servicio de Movilidad que mantenga las servidumbres de paso actuales y elabore un estudio integral de capacidad vial antes de autorizar cualquier cambio definitivo en el trazado urbano.
Cabe recordar que el proyecto de reforma de la Plaza del Ayuntamiento se encuentra precisamente en la fase de recabar las evaluaciones de los distintos servicios del consistorio antes de su aprobación definitiva. Se trata de una remodelación emblemática que arrastra un largo recorrido administrativo desde la pasada legislatura, cuando se celebró el concurso internacional de ideas que adjudicó el diseño al equipo liderado por el arquitecto Miguel del Rey con su propuesta Re-Natura.
Tras la llegada del actual gobierno local, se decidió ‘’repensar’’ la solución para adaptarla al modelo del actual ejecutivo, lo que retrasó los plazos. No obstante, por los propios tiempos de la tramitación, no está previsto que las obras puedan iniciarse en este mandato.
Compromís critica que el gobierno no ofrezca alternativas
Desde la oposición, el concejal de Compromís y exresponsable de Movilidad, Giuseppe Grezzi, ha criticado las conclusiones del documento y la gestión del gobierno local, asegurando que “se han bloqueado todas las fórmulas planteadas por el equipo redactor sin ofrecer ninguna alternativa para hacer compatible la peatonalización con el transporte público”. Grezzi ha tachado el proceso como “la pensateta más larga de la historia” y ha lamentado que la única respuesta técnica del gobierno municipal sea “un rechazo sin salida”, acusando al ejecutivo local de “no querer avanzar” hacia una ciudad más sostenible “ni trabajar conjuntamente con los redactores del proyecto para encontrar una solución real”.
