VALÈNCIA (EFE). El Grupo de Inspección y Vigilancia de los Viales Ciclistas, la unidad en patinete de la Policía Local de València, ya ha comenzado a poner freno al mal uso del patinete o la bici en los cerca de 200 kilómetros de carriles ciclistas que hay en la ciudad y ha impuesto cerca de 300 denuncias desde su puesta en funcionamiento.
El concejal de Policía Local y Movilidad, Jesús Carbonell, ha incidido en que uno de los principales objetivos de la puesta en funcionamiento de esta unidad ha sido reducir la siniestralidad en la ciudad, "disparada en los últimos años", ha informado el Ayuntamiento de València en un comunicado.
"Desde el año 2019 a 2023 se registró un incremento del 186 % en el número de accidentes en los que han estado implicados vehículos de movilidad personal (VMP)", ha asegurado el edil.
La nueva unidad, pionera en toda España, comenzó a funcionar hace un mes patrullando sobre patinete en los carriles ciclistas de la ciudad.
Desde entonces ya ha interpuesto cerca de 300 denuncias por infracciones de los conductores tanto de patinetes eléctricos como de bicicletas.
Denuncias por circular con auriculares o aparatos de sonido
La mayoría de las denuncias interpuestas han sido por circular con auriculares o con conexión a aparatos de sonido (un total de 119 denuncias).
El resto de multas han sido por saltarse un semáforo en rojo (41 infracciones); por circular sin el preceptivo casco (32 multas); por exceso de velocidad (17 denuncias); o por incumplir las características técnicas del vehículo de movilidad personal (14).
Con menor incidencia, se han impuesto multas por otros conceptos, como conducir bajo el efecto de las drogas (8 conductores denunciados), circular por las aceras entre peatones (8 multas), por circular con carga susceptible de caerse o desplazarse de manera peligrosa y comprometer la estabilidad del vehículo (5 denuncias), por utilizar el móvil (4 multas) y una más a un conductor por transitar con su patinete por el carril bus.
El Grupo de Inspección y Vigilancia de los Viales Ciclistas se puso en marcha para controlar el uso de las bicicletas y otros vehículos de movilidad personal (VMP) en los carriles bici y vías urbanas, así como para efectuar controles de velocidad, de consumo de alcohol y drogas, para detectar patinetes ilegales, o para localizar desperfectos en las infraestructuras ciclistas.
Carbonell ha destacado el trabajo que realiza la nueva unidad y ha señalado que "los agentes, en sus patrullas diarias por los carriles bici, están sancionando las infracciones y cumplen con un cometido muy necesario en la actualidad, dado el incremento del uso de modos de movilidad sostenibles en todo el viario de la ciudad, como son las bicis y los VM".
"Su función –ha añadido- no solo sirve para garantizar el cumplimiento de la normativa de circulación, sino también para incrementar la seguridad vial de los usuarios de estos carriles y la de peatones que transitan por la aceras y zonas peatonales, además de la seguridad del resto de usuarios de vehículos".
Los doce agentes en patinete que integran la nueva unidad forman parte de los 34 funcionarios que se acaban de incorporar a la sección de motoristas de la Unidad de Seguridad Vial de la Policía Local, formada ahora por 71 efectivos.
El intendente jefe de ésta, Benito Velasco, ha recordado que los vehículos han sido diseñados por la empresa valenciana Cecotec y están dotados de una plataforma ancha y de un mástil ancho y robusto que les da estabilidad, así como de amortiguadores independientes, doble motor, y frenos de disco. Además se les ha incorporado el equipamiento policial de sirena y elementos prioritarios.
Para garantizar la eficiencia se han incluido dos baterías en cada vehículo: una que suministra energía al patinete y otra que nutre al equipamiento policial.
Cada vehículo tiene, en modo urbano de patrullaje, circulando a entre 10 y 15 kilómetros por hora, autonomía para 80 kilómetros, lo que permite abarcar el turno de la mañana y de la tarde.