VALÈNCIA. La protectora Modepran dejará de encargarse del refugio de animales de Benimàmet tras 15 años. El Tribunal de Recursos Contractuales rechaza el recurso de la protectora y despeja el camino para que el Ayuntamiento de València adjudique por cinco millones de euros la gestión de los dos centros de acogida de animales de la ciudad a la UTE Athisa Medioambiente-Adda Ops hasta 2029. De hecho, este mismo viernes la Junta de Gobierno ratificará la adjudicación a esta mercantil del servicio de recogida de animales y gestión de los centros de Benimàmet y Nazaret.
Cabe recordar que Modepran prestaba este servicio desde hace unos 15 años y presentó oferta para revalidar la gestión hasta 2029. Sin embargo, fue excluida del proceso al no alcanzar la puntuación mínima exigida en los pliegos. Según el informe del Servicio de Sanidad y Consumo, la asociación obtuvo 16,65 puntos en los criterios sujetos a juicio de valor, quedando por debajo de los 17,50 puntos necesarios para continuar en el procedimiento. Su exclusión dejó a la otra licitadora, que ya gestiona los refugios en otras ciudades de España y a quien Modepran acusó de casos de maltrato animal, como única aspirante. La UTE acabó siendo propuesta para la adjudicación pero Modepran presentó un recurso ante el TACRC por su exclusión, lo que paralizó cautelarmente el proceso. Ahora este recurso ha sido desestimado, dando luz verde a la adjudicación definitiva a la otra empresa.
Desde el Ayuntamiento defiende que el nuevo contrato permitirá por primera vez contar con una gestión integral, profesional y estable de los centros municipales, reforzando la atención veterinaria, el bienestar animal, el mantenimiento de las instalaciones, el control de colonias felinas y el fomento de las adopciones, con el objetivo de garantizar una segunda oportunidad a los animales abandonados de la ciudad.
Además, el nuevo modelo avanzará en políticas reales de protección y bienestar animal, garantizando una atención más especializada y continuada para los animales recogidos, mejorando sus condiciones de estancia y reforzando los protocolos sanitarios, de socialización y recuperación para facilitar su adopción. El contrato contempla incrementar las campañas de sensibilización y tenencia responsable, así como mejorar la coordinación en el control ético de las colonias felinas conforme a la nueva legislación.
Desde 2011 este servicio se venía prestando mediante un convenio y no a través de un contrato administrativo. El actual sistema, dotado con alrededor de 600.000 euros anuales, se ha mantenido durante años bajo la figura de “necesidades del servicio”, prevista únicamente para situaciones provisionales o transitorias, por lo que era necesaria una licitación que regularizara y modernizara definitivamente la prestación.