VALÈNCIA. La fundación municipal de empleo València Activa enfila la fase final de su disolución un año después de que estallara el escándalo que investiga Anticorrupción por el presunto amaño de contratos por parte de Juan Manuel Badenas cuando era responsable del ente. Una investigación que precipitó la decisión de PP y Vox de liquidar la fundación de empleo que nació en 2005, pese a sostener públicamente que la decisión respondía a criterios de eficiencia y eliminación de duplicidades.
Este mismo jueves el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana ha publicado la ratificación del acuerdo de extinción, un trámite del largo proceso administrativo que supone el inicio de la fase final de este procedimiento. De hecho, este paso llega casi cinco meses después del plazo que marcó el Ayuntamiento y según reconoce la propia concejalía, todavía quedan algunos flecos pendientes que todavía pueden dilatar un tiempo más su cierre definitivo.
En concreto, el proceso sigue a la espera de completar dos documentos clave: el balance de cierre y la memoria de liquidación. Desde el departamento que dirige José Gosálbez (Vox) aseguran que ambos informes estarán “en breve”, tal y como ya indicó hace un mes al ser preguntado al respecto. Una vez finalizados, se convocará el último Patronato para dar cuenta.
El coste de la liquidación sigue creciendo
Mientras se dilata este proceso, el coste sigue aumentando. No en vano, el Ayuntamiento decidió nombrar a Luis Ignacio Sierra como liquidador externo en junio de 2025 y posteriormente a su nombramiento informó que se había acordado que percibiese honorarios equiparables al sueldo de gerente mientras durase el proceso de liquidación. Por el momento, hasta el pasado 22 de marzo, el Ayuntamiento ya ha abonado a Mallol 84.000 euros por estos trabajos. Una cifra que será mayor cuando concluya definitivamente su trabajo.
Cabe recordar que Sierra Mallol ya trabajaba para València Activa como asesor jurídico a través de un contrato menor desde 2020, y fue quien acompañó al entonces responsable de Empleo, Juan Manuel Badenas, en la rueda de prensa donde defendió la legalidad de los procedimientos que investiga la Fiscalía.
Más allá de los honorarios del liquidador, todavía se desconoce el coste total que tendrá la decisión de cerrar la fundación, puesto que desde el gobierno municipal insisten en señalar que habrá que esperar a que concluya el proceso para conocer dichas cifras. Sin embargo, lo cierto es que hasta el momento ya ha supuesto la renuncia a 1,1 millones de euros en subvenciones de Labora.
Adiós a fundación... y también a su marca
Además de su desaparición como entidad jurídica, el gobierno de PP y Vox también ha querido borrar el rastro de la marca de la fundación de empleo. Para ello, el departamento de Gosálbez encargó la creación de otra marca que englobe las políticas de empleo municipales. La 'nueva' marca, denominada 'ActivaVLC' también ha substituido el rojo del logotipo de València Activa por un verde "vibrante" que coincide casualmente con el verde del logotipo de Vox.
En cuanto a los empleados, se acordó su subrogación como personal laboral fijo a extinguir en los servicios municipales de Empleo y Emprendimiento, las áreas encargadas de asumir las funciones que hasta hace unos meses desempeñaba la fundación, que operó de forma ininterrumpida durante veinte años bajo distintos gobiernos.