VALÈNCIA (EP). Los Comités d'Emergència i Reconstrucció (CLER) de la dana han mostrado su "absoluto rechazo y profunda indignación" ante el nombramiento del concejal de Grandes Proyectos del Ayuntamiento de València, José Marí Olano, como representante del consistorio valenciano en la comisión mixta de reconstrucción y han pedido a la primera edil la revocación inmediata del citado representante tras sus "ataques" a las asociaciones de vecinos de la ciudad.
Los CLER han avisado a Olano de que sus declaraciones en el último pleno municipal, "donde afirmó que las asociaciones no representan a nadie", suponen un "desprecio democrático" y "no solo son un ataque político, sino una vulneración del marco legal vigente".
Para los Comités d'Emergència i Reconstrucció, el perfil de Olano es "diametralmente opuesto" a lo que necesita València: "La reconstrucción no puede hacerse de espaldas a quienes sacaron el barro de las calles de barrios y pedanías como La Torre, Castellar-l'Oliveral, Faitanar o Forn d'Alcedo. Al nombrar a Olano, la alcaldesa premia la soberbia y castiga la participación ciudadana".
Además, han advertido al Ayuntamiento de València de que, al "ignorar la representatividad de las entidades", el consistorio "obvia que el asociacionismo vecinal es un agente colaborador activo de derecho necesario según el marco normativo valenciano". Y han destacado que el movimiento vecinal ha sido "el motor de la supervivencia en las pedanías y barrios afectados".
Por ello, han considerado que situar "como interlocutor a alguien que niega la legitimidad de estas organizaciones es un obstáculo deliberado a una reconstrucción transparente y participativa".
"Disculpa pública"
Con todo, los CLER exigen que María José Catalá retire a José Marí Olano de la comisión mixta de la dana y al propio concejal le reclaman una "rectificación y disculpa pública" ante el movimiento vecinal y la Federación de Asociaciones de Vecinos (FAAVV).
Asimismo, han reiterado su exigencia de que la reconstrucción tras la dana cuente con "mecanismos reales" en los que las propuestas ciudadanas sean tenidas en cuenta. "No permitiremos que la reconstrucción de nuestras vidas sea gestionada por quienes creen que la democracia se termina en las urnas y que el vecindario es un convidado de piedra", han garantizado.