VALÈNCIA. Los vecinos de Patraix vuelven a concentrarse para intentar frenar el proyecto de coliving de 15 apartamentos en los bajos de una manzana de la calle Calamocha y Ramón de Castro. El próximo jueves 23 de abril han convocado una nueva protesta para oponerse a un proyecto que consideran que "atenta contra el espíritu residencial del barrio".
La movilización parte de un grupo de alrededor de 40 vecinos que desde hace semanas mantiene el pulso contra estos apartamentos cuyas obras están cerca de finalizar y se ubican en los bajos y el patio interior de los edificios en los que viven. Un proyecto que según estos vecinos contribuye a la "turistificación del barrio" y a la "pérdida de identidad y del comercio tradicional".
Cabe recordar que, tal y como publicó Valencia Plaza, el proyecto se ubica en los bajos de los números 14, 16, 18 y 20 de la calle Calamocha y contempla la creación de 15 apartamentos. Está promovido por la empresa Marina Nou Fontana, concesionaria del puerto deportivo del canal de la Fontana en Xàbia y con otros desarrollos vinculados a viviendas turísticas en València. Según la información recabada, la mercantil inició la tramitación con una solicitud de licencia para uso turístico, pero el expediente quedó afectado por la moratoria municipal que limita este tipo de autorizaciones, lo que supuso su suspensión.
Tras ese primer escenario, la empresa desistió de aquella vía y reorientó el proyecto. Para ello, presentó una declaración responsable tramitada a través de una Entidad Colaboradora Urbanística (ECUV), con el objetivo de encajar la actuación como uso residencial comunitario, la fórmula conocida como coliving. Esta tipología se plantea como alojamiento de media estancia, a partir de 11 días, con espacios comunes compartidos entre usuarios, entre ellos la piscina que actualmente se está ejecutando en el patio central de la manzana.

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- Foto: VP
De hecho, la construcción de esta piscina supuso la primera movilización de estos vecinos, que se opusieron a que una grúa de grandes dimensiones sobrevolara la carga de gran tonelaje de la piscina prefabricada por encima de los tejados de las viviendas. Finalmente consiguieron parar la instalación de dicha piscina, que según relatan los vecinos, ha acabado construyéndose de obra.
Además de este episodio, el conflicto entre los vecinos y la empresa a lo largo del desarrollo de la obra ha ido escalando. Los residentes denuncian que la empresa constructora ha llevado a cabo canalizaciones a través del garaje comunitario sin contar con la autorización de la comunidad de propietarios y relatan que "forzaron la puerta para poder acceder al garaje a realizar esta intervención después de que en la junta de propietarios del día anterior los prohibiésemos expresamente". De hecho, sostienen que llegaron a producirse "amenazas" por parte de representantes de la empresa, un extremo que consideran especialmente grave en el marco del conflicto abierto.
Los convocantes plantean la concentración del próximo 23 de abril como una nueva muestra de rechazo vecinal "a este proyecto concreto" y como una llamada de atención sobre el impacto de este tipo de proyectos en los barrios residenciales de la ciudad. "Nos asusta que Patraix siga el camino de otros barrios como Russafa, El Carme o el Cabanyal, donde el auge de apartamentos turísticos y fórmulas similares ha transformado el tejido social y comercial".
No en vano, este caso se enmarca en un momento de creciente sensibilidad en torno al debate sobre la turistificación y la crisis de la vivienda en el que se reproducen los movimientos vecinales de rechazo a los proyectos de alojamientos turísticos o de corta estancia.