VALÈNCIA. Ya está en vigor la nueva normativa que regula los usos turísticos en la ciudad de València. Una regulación que el gobierno local se empeña en calificar como “la más restrictiva de España” y que establece un sistema de filtros o candados que se superponen y que deben superarse para que una nueva vivienda turística pueda obtener licencia. Según los datos del propio consistorio, más de 50 barrios de la ciudad todavía tendrían margen para albergar nuevos pisos turísticos.
Los tres primeros filtros implican que se denegará cualquier nueva licencia si el barrio o el distrito superan el 2% de viviendas turísticas, si la manzana catastral alcanza el 5%, o si el volumen de plazas para visitantes sobrepasa el 8% respecto a los vecinos empadronados en ese mismo barrio o distrito. A estas restricciones se suman la necesidad de obtener el permiso de 3/5 partes de la comunidad de vecinos donde se pretenda implantar un piso turístico -requisito que depende de la Ley estatal de Propiedad Horizontal- o que la vivienda turística cuente con acceso independiente y no tenga vecinos en plantas inferiores.
Para establecer estos ratios de saturación turística en los distintos barrios de la ciudad, el Ayuntamiento ha activado un registro en el que se pueden consultar aquellas viviendas turísticas que existen -siempre y cuando tengan título habilitante municipal- es decir, aquellas legalmente registradas.
Límite del 8% de plazas turísticas por habitante y máximo del 2% de VUT
Tomando como referencia dos de los principales ‘candados’: que no se supere el 8% de plazas turísticas respecto al total de vecinos empadronados y que las VUT no supongan más del 2% del total de viviendas del distrito o barrio, se puede observar una radiografía desigual de la ciudad. Y es que según los datos del propio consistorio, más de 50 barrios de la ciudad todavía no superan los umbrales de saturación turística marcados por la normativa por lo que aun habría margen para poder conceder nuevas licencias siempre y cuando cumplan el resto de ‘candados’.
De los 19 distritos totales en los que se divide el mapa municipal, tres de ellos —sin contar el régimen especial previo de Ciutat Vella— ya rebasan los límites de saturación impuestos por el Ayuntamiento por lo que en estos distritos no podrá concederse ninguna nueva licencia para VUT.
El caso más crítico lo protagoniza Poblats Marítims, que sufre una saturación absoluta al pulverizar simultáneamente ambos candados, registrando más de un 14% de plazas turísticas por habitante (frente al tope del 8%) y un 3,34% de viviendas de uso turístico (VUT) sobre el parque residencial (por encima del 2%). Los otros dos distritos afectados caen por el exceso demográfico del primer candado: Pobles de l'Oest, que escala hasta el 9,55% de plazas sobre su población habitual, y l'Eixample, que traspasa la línea roja de forma más ajustada con un 8%. Camins al Grau también supera con un 9% las plazas turísticas por habitante y su ratio de pisos turísticos por vivienda residencial se encuentra ya en un alarmante 1,81%.
Ciutat Vella y otros 21 barrios ya se encuentran saturados
En el resto de distritos de la ciudad, todavía habría margen para nuevas licencias aunque no en todos sus barrios. Y es que del total de 87 barrios de la ciudad, 21 de ellos se encuentran ya saturados, sin contar los seis que conforman Ciutat Vella y que ya están afectados por la limitación de su propio plan.
Por ejemplo el Botánic o La Roqueta ya superan los límites de saturación de plazas por habitante, al igual que barrios como Campanar, la Fonteta de Sant Lluís; la Ciudad de las Artes y las Ciencias; Penya-Roja o El Saler. Barrios como Ayora, Morvedre, La Raiosa; Mont-Olivet superan la tasa límite del 2% de viviendas turísticas y por tanto, también se consideran saturados.
Este mismo jueves, desde el grupo municipal de Compromís denunciaban que con la nueva normativa y los datos municipales, un 70,4% de los barrios regulables de la ciudad —57 de 82— continúan teniendo margen para crecer sin superar los umbrales fijados, situando en la diana del potencial crecimiento a entornos densos y de clase trabajadora como Torrefiel, Nou Moles, Benimaclet, Orriols, Sant Pau, Benicalap o Arrancapins. La formación valencianista señaló que València cuenta actualmente con 39.396 plazas turísticas exceptuando Ciutat Vella y que según sus cálculos la nueva normativa "permitiría sumar otras 32.423 solo en los barrios que continúan sin restricciones".
Según la portavoz del grupo, Papi Robles, “la ciudad podría llegar a crecer más de un 130 por ciento en plazas turísticas”, por lo que piden un plan para cerrar viviendas turísticas en aquellos barrios que ya superan con crecer los límites o la aplicación de una tasa turística.