VALÈNCIA (EP). Cientos de migrantes continúan este lunes guardando cola en las sedes del Ayuntamiento de València en la Plaza del Ayuntamiento y en Amadeo de Saboya para conseguir todos los papeles necesarios en relación con el proceso de regularización extraordinaria aprobado por el Gobierno central, muchos de ellos desde la madrugada.
"Uno busca tener los requisitos posibles, lo máximo para asegurar la regularización, pero si no los tienes todos, pues toca rezar y esperar que salga favorable", ha explicado a Europa Press Ruth, una mujer de nacionalidad colombiana que ha llegado a las 5.00 horas al entorno del consistorio.
Este mismo lunes oficinas de Correos, de la Seguridad Social y de Extranjería han comenzado a atender presencialmente a personas con cita previa para entregar las solicitudes. En este caso, la afluencia en Correos es la de un día normal. Mirna y Diana han acudido a la sede de la compañía postal de la Plaza del Ayuntamiento con toda la documentación necesaria para completar el proceso de regularización.
Ambas colombianas, la primera vino a España hace un año, junto con su hija, para reunirse con su marido, quien ya había conseguido la nacionalidad con anterioridad. "He venido a España a encontrar una mejor calidad de vida, porque la economía en nuestro país es muy dura", ha explicado a Europa Press. Por su parte, Diana llegó con su hijo a Catarroja desde Colombia hace un poco más de un año: "Vinimos a buscar un futuro bueno para mi hijo", porque en mi país "se sobrevive mas no se vive".
Antes de acudir a la cita presencial, es necesario reunir toda la documentación requerida, y es por ello que muchas personas han acudido también en esta jornada a las oficinas en Amadeo de Saboya y al padrón para conseguir alguno de los documentos que son necesarios, como el certificado de empadronamiento o el de vulnerabilidad.
Marta ha llegado al Ayuntamiento de València a las seis de la mañana para ponerse en la cola con toda su documentación, a excepción del certificado de vulnerabilidad: "Si no me aceptan, tocará esperar a ver qué nos depara". Actualmente, lleva seis meses en València y vino desde Colombia. "Vine con muchas ganas de salir adelante porque en nuestro países hay dificultades y aquí podemos mejorar nuestra condición de vida", ha afirmado.
"Nos duelen las piernas de estar de pie"
Ruth y sus amigos esperan desde las cinco de la mañana a ser atendidos en el consistorio. "Estar aquí desde tan temprano y que te corten la fila y tener que volver otro día es muy difícil de soportar porque estamos sin desayunar, sin ir al baño y nos duelen las piernas de aguantar de pie", ha lamentado.
En cuanto a la documentación ha señalado que es "complicado": "He conseguido el empadronamiento pero tengo familiares que no lo han logrado". "Uno quiere venir a trabajar de manera correcta, quiere estar legal, pero hay muchas empresas que prefieren tenerte en negro", ha apuntado.
En este sentido, ha asegurado que es "mejor" tener un contrato para "agilizar" la regularización que hacer cola para conseguir el certificado de vulnerabilidad. "Uno busca tener los requisitos posibles, lo máximo para asegurar la regularización, pero si no los tienes todos pues toca rezar y esperar que salga favorable", ha dicho.
Dina vino desde Perú a España hace un año y siete meses. "He venido para mejorar mi vida, salir adelante y conseguir una mejor calidad de vida", ha asegurado en declaraciones a Europa Press. En cuanto al estado actual del proceso de regularización, ha señalado que, aunque está "tranquila", el "problema" es el certificado de vulnerabilidad, que le resulta "un poco complicado".
Por eso ha ido a la sede de Amadeo de Saboya: "Tenemos que estar haciendo cola y cola y creo que han debido de dar más información antes para poder hacerlo anticipadamente", ha añadido.
Asimismo, Cristian hace dos años que llegó desde Colombia con la idea de tener "mejor calidad de vida": "Vine a España para crecer como persona, y ahora mismo me busco la vida para sostenerme porque no recibo ayudas".
Por su parte, Isabela ha acudido junto a su hija adolescente. "Quiero regularizar a mi hija para que estudie y pueda tener su tarjeta sanitaria", ha afirmado. La joven llegó desde Venezuela hace tres meses para reunirse con su madre, que ya lleva siete años en España. "En nuestro país hay mucha pobreza, corrupción e inseguridad sobre todo; estamos mejor aquí", ha sostenido.
Liliana nació en Colombia pero ya lleva cinco años en València. "Tengo el certificado de vulnerabilidad y quiero tener mis papeles", ha remarcado. Por ello, ha acudido a las oficinas junto a su marido y sus dos hijos, que se encuentran en su misma situación. Además, ha contado que el proceso de regularización ha sido "un poco difícil, pero no imposible". "Quiero vivir en España porque me encanta, por el trabajo y la seguridad que ofrece", ha agregado.
En busca de "tranquilidad y "seguridad"
Igualmente, Daisy llegó también desde Colombia con sus dos hijos hace poco más de dos años. La familia vino al país en busca de "tranquilidad" y "seguridad" y para "establecer una vida" y que sus hijos "puedan lograr muchos objetivos".
Fernando Fleitas es un joven periodista paraguayo que llevaba ya siete años ejerciendo la profesión en medios, televisión y 'streaming' en su país. Ahora, lleva cuatro meses en València, donde también reside su familia. "Gran parte de mi familia está aquí por eso me he animado a venir, tengo ese colchón, y eso me ha ayudado y me ha inspirado para venir", ha explicado.
En este momento, no dispone de los documentos necesarios para trabajar, pero ha venido para "crecer como profesional y avanzar". "Soy una persona que siempre cree que no porque estás bien en un sitio tienes que conformarte con quedarte ahí", ha subrayado.
Giovanna llegó desde Cuba sola y lleva un año y medio en València. "Cuba es una país que tiene una situación bastante difícil actualmente, por eso he venido aquí, para conseguir otras oportunidades e intentar crecer y ayudar a mi familia".
En cuanto al proceso de regularización, ha señalado la "falta de información" de estos días: "Eso te mantiene en poco en tensión, porque no sabes bien qué hacer, y yo estoy haciendo por mí misma, porque no cuento con muchos recursos", ha contado.
Karina vino hace nueve meses desde Colombia para trabajar y enviar dinero a sus padres, ya que son mayores y no pueden mantenerse. Actualmente, trabaja como cuidadora para una persona con dependencia. "He venido a por el certificado de vulnerabilidad ya que solamente me falta ese papel para quedarme", ha indicado.