BADALONA (EP). Exigir a los grandes tenedores de viviendas vacías que pongan medidas de seguridad con el objetivo de que no sean ocupadas será la primera medida que adoptará la Oficina Antiocupación creada por el Ayuntamiento de València, según ha avanzado este lunes la alcaldesa, María José Catalá.
Tas reunirse con el alcalde Badalona, Xavier García Albiol, la alcaldesa de València ha destacado que hay una "gran preocupación" en todas las grandes ciudades respecto a la okupación de las viviendas.
"Es un problema -ha dicho- que afecta directamente a la seguridad jurídica, que tenemos que proteger por parte de las administraciones, y también al mercado de la vivienda. El miedo a que una vivienda sea okupada genera el hecho de que una vivienda no se alquile y quede vacía".
Catalá ha recordado la reciente creación de la unidad centralizada de la Oficina Antiocupación donde, ha explicado, quieren informar y asesorar a las comunidades de propietarios, intentar prestar mejor servicio, coordinar todos los protocolos y toda las áreas de gobierno donde, en primer lugar, siempre van a "respetar a las familias vulnerables" y van a trabajar desde el área de servicios sociales con ellas.
Asimismo, ha dicho, van a intentar transmitir seguridad jurídica y garantías, y sobre todo informar y asesorar a las comunidades de propietarios que viven una okupación.
La primera medida que se tomará desde la oficina es exigir a los grandes tenedores de viviendas vacías que pongan en ellas medidas de seguridad -alarmas o sistemas de seguridad- con el objetivo de que no sean okupadas.
"Hacerles corresponsables de esta situación para evitar problemas de convivencia, y además trabajen con el Ayuntamiento para sacar esas viviendas vacías al mercado del alquiler", ha indicado Catalá, quien ha añadido que esto también servirá para la "tranquilidad de todo el mundo e intentar transmitir dónde está València en este momento en esta cuestión".
Catalá ha dicho: "para nosotros es muy importante el mercado de la vivienda y la carencia de vivienda para las personas jóvenes. Una vivienda okupada es una vivienda menos para un joven, pero también lo es una vivienda vacía".
En València, ha recordado, hay 37.600 viviendas vacías en este momento, el 9 por ciento del total, y una de cada cuatro "no salen al alquiler porque sus propietarios temen una inquiokupación”, ha indicado, en referencia a la permanencia en una vivienda de inquilinos que dejan de pagar el alquiler.
"Lo que queremos siempre es garantizar el derecho a la vivienda y que esas viviendas salgan al mercado del alquiler, generar garantías y seguridad a sus propietarios para que puedan sacar al alquiler estas viviendas", ha añadido.