VALÈNCIA. El Ayuntamiento de València paga 401.840 euros en horas extras a los funcionarios municipales que se prestaron voluntarios para cubrir la apertura de bibliotecas 24h durante el mes de exámenes.
Y es que después de que quedara desierta la licitación para el servicio de vigilancia de las bibliotecas Carola Reig (Benimaclet), Azorín (Patraix), Eduard Escalante (Extramurs-Arrancapins), Joan de Timoneda (Beniferri) y Clara Santiró i Font (La Rambleta) durante las dos épocas de exámenes del año, el consistorio tuvo que recurrir a los propios trabajadores municipales para atender la ampliación de horario entre el 15 de mayo y el 14 de junio.
El dispositivo especial reunió a funcionarios de perfiles muy heterogéneos, desde personal subalterno y administrativo hasta jefes de servicio, inspectores, agentes de la Policía Local o efectivos del cuerpo de Bomberos. Dado que las labores se limitaban a las tareas de apertura, control de acceso y custodia de las salas, la Mesa General de Negociación acordó no aplicar las retribuciones específicas de cada puesto y fijar tarifas plana por turno para todo el personal.
Un contrato desierto que triplica el coste
Una solución de emergencia que ha acabado costando más de lo previsto a las arcas públicas municipales. No en vano, el contrato licitado por el Servicio de Acción Cultural para este mismo fin, había fijado en unos 136.600 euros anuales el coste de cubrir los dos periodos intensivos de estudio del año (del 15 de mayo al 14 de junio de 2026 y del 10 de diciembre de 2026 al 10 de enero de 2027).
De este modo, los turnos nocturnos de lunes a viernes, de seis horas y media de duración, se pagaron a 360 euros, mientras que las guardias de ocho horas en fin de semana se retribuyeron con 480 euros en el turno de mañana, 540 euros en el de tarde y 600 euros en el de madrugada.
Reparos de la Intervención
El pago se aprobó el pasado jueves en la Junta de Gobierno Local después de que se subsanaran varios reparos. Y es que según figura en el expediente, por un lado, los auditores cuestionaron la imposibilidad de compensar estas horas con días de descanso recuperable —la fórmula prioritaria que establece el artículo 66.2 del Acuerdo Laboral del Ayuntamiento— y pusieron reparos al cálculo de los precios aplicados.
Para sortear este reparo, la Jefatura del Área de Empleo Público alegó que no se trataba de un servicio extraordinario convencional al uso, sino de un concepto que solo podía canalizarse como gratificación tras quedar desierta la contrata privada, defendiendo el pago de una tarifa media al realizar todos los empleados idénticas tareas sin importar su rango.
Además, la Intervención emitió una diligencia de devolución al comprobar que varios trabajadores no habían firmado las hojas de asistencia, lo que obligó a la Jefatura de Acción Cultural a firmar un informe expreso asumiendo la responsabilidad y confirmando que los servicios se prestaron.
Finalmente la suma total aprobada por el mes de exámenes de esta primavera abarca 312.840 euros en gratificaciones directas y 89.000,44 euros en cuotas de la Seguridad Social a cargo del Consistorio.