VALÈNCIA. La sala de conferencias del edificio Iturbi, situado en el extremo norte del futuro Bulevar García Lorca colindando con la Avenida Giorgeta, reunió este miércoles a decenas de vecinos en una tensa sesión con el Concejal de Movilidad, Jesús Carbonell y la edil de participación, Julia Climent sobre el proyecto del futuro paseo García Lorca. “Llevamos 43 años de maltrato del Ayuntamiento a esta zona. De repente viene un proyecto nuevo que se vende muy bien… pero ninguno de los presentes nos lo creemos", manifestó una vecina de la zona.
La Plataforma Volem Corredor Verd, presente en la reunión, fue directa: “Esto no es un estudio de movilidad — es un proyecto del Ayuntamiento disfrazado de informe técnico. Desde que llegaron al gobierno, metieron en un cajón el proyecto de parque sin ninguna justificación. El estudio está hecho para justificar la decisión que ya estaba tomada.” El Concejal Carbonell utilizó el Jardín del Turia como ejemplo de parque urbano compatible con viales laterales. La Plataforma lo rebatió en sala: cuando el Turia se construyó en los años 80, media Valencia estaba todavía sin edificar — exactamente como el entorno del BGL hoy.
Los datos que Carbonell no trajo a la reunión: el proyecto prevé entre 24.000 y 27.000 vehículos diarios en el corredor — más tráfico que el que circula actualmente por la Vía del Puerto, y cifra que no aparece en ninguna de las infografías distribuidas por el Ayuntamiento. Para los vecinos del edificio Iturbi la situación es especialmente grave: el binario los rodeará de tráfico por los cuatro costados — la Avenida Giorgeta al norte, el BGL al este, y las calles Pianista Empar Iturbi y Almudaina convertidas en conectores de tránsito transversal según el propio estudio. A eso se añade una dimensión ausente del debate oficial: la contaminación acústica.
Los trenes generan hoy picos de 80-90 decibelios de forma intermitente; con 27.000 vehículos diarios, el nivel se situaría entre 65 y 75 decibelios de manera continua, todo el día. Y las micropartículas procedentes del desgaste de neumáticos y frenos no desaparecerán con la electrificación del parque móvil: son causantes de inflamación crónica, problemas respiratorios, enfermedades cardiovasculares y trastornos neurológicos, con especial incidencia en mayores y pequeños.
La Plataforma denunció también el vacío del proceso participativo: dos años después de que el Ayuntamiento prometiera un proceso significativo, los vecinos recibieron dos semanas para presentar observaciones — “porque nos pusimos serios y firmes”, recordaron. No existe informe de salud, ni de contaminación, ni de movilidad peatonal. En Malilla, dos colegios y un centro de salud quedarán rodeados de vías de tránsito. “No queremos cruzar de un barrio al otro por un semáforo. Queremos un parque.”
La mayoría de los presentes en la reunión considera que la ciudad "tiene ante sí la última oportunidad de construir un gran pulmón verde continuo". Defienden que más capacidad viaria no reduce el tráfico sino que lo genera. “Tenga valentía, concejal. Apueste por el parque lineal. Las ciudades que han dado ese paso no han lamentado haberlo dado.” La Plataforma Volem Corredor Verd, con más de 50.000 firmas respaldando la petición de un corredor verde real, ha presentado observaciones técnicas formales al Ajuntament solicitando que se evalúen las alternativas que el estudio de IDOM nunca analizó.