VALÈNCIA. Un maratoniano pleno de debate del estado de la ciudad de València de casi diez horas se convierte en el primer acto de campaña de María José Catalá para intentar revalidar la alcaldía en 2027. Y es que si el debate del estado de la ciudad siempre supone el inicio de curso político oficial en el que el alcalde o la alcaldesa aprovecha para desplegar un listado de anuncios y hacer balance del año, cuando se trata de el último de la legislatura, todavía adquiere más relevancia.
En la sesión de este jueves, marcada por una participación vecinal récord, Catalá anunció casi un centenar de medidas que prometió cumplir. Una línea de ayudas para las comunidades de propietarios afectadas por la instalación de pisos turísticos sin permiso vecinal; la ampliación del cheque bebé a 500 euros; más cañones antiincendios para la Devesa del Saler; multas a los grupos de turistas de más de 25 personas; la construcción de nuevas viviendas públicas, una segunda sede para el Museu de la Ciutat, nuevas bonificaciones del ICIO… así hasta 93 anuncios.
En su discurso inicial de casi dos horas, la alcaldesa tampoco desaprovechó la oportunidad de hacer balance de su mandato y en reiteradas ocasiones tiró mano de la fórmula “ustedes en ocho años 14 viviendas públicas, nosotros en tres años casi mil”. La estructura comparativa “Ustedes en ocho años… nosotros en tres años…” se repitió varias veces a lo largo de la jornada para contraponer modelos sobre todo en los temas que lideran los problemas y las críticas vecinales como la movilidad, la vivienda y el turismo.
Fórmula que no dudó en copiarle su socio de gobierno, José Gosálbez (Vox) en su intervención posterior cuando también quiso sacar pecho de la parte que le toca en la gestión municipal. Tampoco faltaron las comparaciones con el Gobierno central de Pedro Sánchez al que la alcaldesa responsabilizó de algunos de los problemas que la oposición le achacaba en sus turnos de palabra.
Catalá, única candidata del 2027 en el hemiciclo
Pero el carácter marcadamente preelectoral del pleno no solo se vio en el despliegue de anuncios o en el tono del choque parlamentario. Y es que se da la circunstancia que de todos los portavoces del Ayuntamiento que intervinieron, Catalá fue la única contendiente que cuenta con la certeza de que estará en las papeletas municipales de 2027.
Sin rivales directos en los asientos de la oposición —donde las candidatas de la izquierda Mónica Oltra y Pilar Bernabé no ocupan actualmente un acta de concejal—, la alcaldesa dispuso de un escenario institucional idóneo para proyectarse como candidata. No en vano, Catalá aludió también en varias ocasiones a "la València que viene" como muletilla para introducir sus medidas a largo plazo.
- Foto: KIKE TABERNER
"En la vida seré de Vox"
De hecho, en el tono preelectoral de la sesión se evidenció el fin del pacto de no agresión mantenido entre el Partido Popular y Vox en el seno del gobierno municipal. Gosálbez no dudó en marcar perfil propio para reivindicar la huella de su formación en la gestión municipal: "Cuando teníamos que decir no hemos dicho que no. No entramos en el gobierno para ocupar un sillón".
El portavoz de Vox llegó incluso a ironizar con que Catalá con sus guiños en materia de inmigración "parecía a alguien con el carné de Vox", para rematar con un dardo directo: "Siempre mejor el original que la copia". La alusión provocó la réplica de una alcaldesa visiblemente molesta, que no dudó en marcar una línea roja tajante: "En la vida seré de Vox; antes me voy de la política".

- Las entidades vecinales esperando su turno en el salón de Cristal. Foto: KIKE TABERNER
Un maratón de seis horas de intervenciones vecinales
Pero si algo marcó la dinámica de la jornada fue el récord histórico de 65 entidades vecinales que derivó en un maratón de seis horas de intervenciones desde la tribuna. Este alud —fruto de una doble estrategia donde la oposición espoleó a colectivos críticos mientras el PP citaba a entidades afines para amortiguar el impacto— alteró por completo la escaleta del día provocando que la oposición no pudiera replicar el discurso de la alcaldesa hasta pasadas las 18:00 horas, con una audiencia ya hastía.
La oposición centró su crítica en la vivienda y el turismo
En ese turno de réplica, Compromís y PSPV cargaron con dureza contra el modelo de ciudad del ejecutivo local. La portavoz de Compromís, Papi Robles, reprochó a Catalá haber convertido la ciudad en un "coladero" para los apartamentos ilegales y sentenció que "el legado de Catalá será una ciudad concebida para el turismo y que ha expulsado a los vecinos".

- Papi Robles (Compromís)
- Foto: KIKE TABERNER
Por su parte, el portavoz socialista, Borja Sanjuan, arremetió contra la gestión de la vivienda y la presión turística asegurando que "la València de los valencianos está desapareciendo" y situando el dilema electoral en una encrucijada directa: "O explotamos la burbuja del turismo y la especulación o explota la ciudad".
El debate de la ciudad sirvió, sobre todo, como la primera gran prueba de fuego de la precampaña que se avecina. Catalá utilizó la sesión para vender los logros de su ejecutivo y desplegar un catálogo de compromisos con los que intentará revalidar la Alcaldía. Mientras, la oposición -y también el tejido social- fijaron el contrapunto señalando los problemas de la calle. Más allá de la fiscalización del día a día, el pleno confirmó que las fuerzas políticas ya miran definitivamente hacia el escenario electoral de 2027.

