La litiasis urinaria, conocida comúnmente como piedras en el riñón, es una de las patologías urológicas más frecuentes y dolorosas. Factores como la deshidratación, determinados hábitos alimentarios y algunas alteraciones metabólicas han incrementado su incidencia en los últimos años, afectando tanto a hombres como a mujeres de diferentes edades.
El cólico renal sigue siendo el síntoma más conocido de esta enfermedad. Se trata de un dolor intenso y repentino que aparece cuando el cálculo obstruye el paso de la orina. A pesar de que también puede manifestarse con sangre en la orina, infecciones urinarias recurrentes, molestias lumbares o presión abdominal.
Ante esta situación, el láser Holmio se ha consolidado como una de las tecnologías más eficaces para el tratamiento de litiasis renal que permite tratar esta patología mediante técnicas de cirugía mínimamente invasiva para el riñón y con una rápida recuperación.
“El objetivo actual es ofrecer tratamientos cada vez menos agresivos y más precisos, permitiendo al paciente recuperarse antes y con menos complicaciones”, explica el doctor Juan José Monserrat, jefe del Servicio de Urología del hospital Quironsalud de Valencia.
¿Qué es el láser Holmio y cómo funciona?
El láser Holmio es una tecnología de alta precisión utilizada en urología para tratar cálculos situados en el riñón, el uréter o la vejiga. Su funcionamiento se basa en impulsos de energía que fragmentan la piedra en partículas muy pequeñas para facilitar posteriormente su extracción o eliminación natural a través de la orina.
Una de sus principales ventajas es que actúa directamente sobre el cálculo sin producir daños significativos en los tejidos cercanos. Esto permite realizar una cirugía láser urológica mucho más segura y precisa.
“El láser nos permite trabajar con una enorme exactitud incluso en cálculos complejos o de difícil acceso, minimizando el impacto sobre las estructuras sanas”, destaca el especialista.
Además, esta tecnología puede utilizarse prácticamente sobre cualquier tipo de piedra urinaria, independientemente de su dureza o composición.
Un avance clave en el tratamiento de piedras en el riñón
Frente a tratamientos más antiguos, como la litotricia extracorpórea por ondas de choque, la litotricia láser ofrece un mayor control durante el procedimiento y mejores resultados clínicos.
El tratamiento está indicado especialmente en pacientes con:
- Litiasis en el riñón: son cálculos que no pueden expulsarse espontáneamente o que generan dolor persistente, infecciones o deterioro renal.
- Cálculos en el uréter: cuando la piedra obstruye el uréter, puede desencadenar un cólico renal intenso. En estos casos, el láser facilita la fragmentación de cálculos renales de forma rápida y eficaz.
- Piedras resistentes o de gran tamaño: algunos cálculos presentan una composición especialmente dura o dimensiones importantes, dificultando otros tratamientos menos invasivos.
- Pacientes con recurrencias: las personas con episodios repetidos de litiasis urinaria o infecciones urinarias recurrentes también pueden beneficiarse de este tipo de tratamiento endoscópico litiasis.
“El láser Holmio ofrece tasas de éxito muy elevadas y, en muchos casos, permite resolver el problema en una sola intervención”, añade el doctor Monserrat.
Ureteroscopia flexible y cirugía intrarrenal retrógrada
La intervención se realiza mediante técnicas endoscópicas avanzadas, sin necesidad de incisiones externas.
A través de la ureteroscopia flexible, el especialista introduce un instrumento muy fino por las vías urinarias naturales para acceder a la vejiga, el uréter y el riñón. Esta técnica forma parte de la denominada cirugía intrarrenal retrógrada, considerada actualmente uno de los procedimientos más avanzados para el abordaje de cálculos renales.
Una vez localizado el cálculo, el láser actúa directamente sobre él hasta pulverizarlo o fragmentarlo en pequeñas partículas.
“Gracias a la tecnología actual podemos acceder a zonas del riñón que antes resultaban muy difíciles de tratar mediante cirugía mínimamente invasiva”, señala el especialista en urología.
La cirugía suele realizarse bajo anestesia y permite una estancia hospitalaria muy corta, con alta médica en 24 horas o incluso el mismo día.
Ventajas del tratamiento con láser Holmio
La incorporación de esta tecnología ha supuesto un importante avance en el tratamiento de piedras en el riñon sin cirugía abierta gracias a múltiples beneficios:
- Mayor precisión sobre el cálculo
- Menor daño sobre los tejidos
- Técnica mínimamente invasiva
- Menor dolor postoperatorio
- Reducción del sangrado
- Recuperación más rápida
- Elevada tasa de éxito
- Menor necesidad de reintervencione.
“El paciente puede reincorporarse a su actividad habitual en pocos días, algo que supone una mejora importante en calidad de vida”, concluye el doctor Juan José Monserrat.
Innovación tecnológica y abordaje personalizado
La combinación de tecnología avanzada y experiencia médica ha permitido transformar la manera de abordar e intervenir a los pacientes con patologías urinarias
La utilización del láser para las piedras en el riñón, junto con técnicas como la ureteroscopia flexible y la cirugía intrarrenal retrógrada, representa uno de los tratamientos más eficaces dentro de la urología moderna.
Además del tratamiento del cálculo, los especialistas también trabajan en la prevención de futuras recurrencias mediante un seguimiento individualizado y recomendaciones adaptadas a cada paciente para curar y prevenir futuras afecciones.