VALÈNCIA. El Grupo de Investigación de Nutrición Pediátrica del Instituto de Investigación Sanitaria Incliva, del Hospital Clínico Universitario de València, ha realizado un estudio de evaluación de todas las posibles secuencias de tratamientos para la esofagitis eosinofílica en niños y adolescentes, con el fin de proponer en cada caso los más eficientes teniendo en cuenta su coste económico y su eficacia clínica.
El interés de llevar a cabo este trabajo surgió ante la existencia de varios posibles tratamientos de primera línea, tanto farmacológicos como dietéticos. A esto se le ha sumado la reciente ampliación del uso de dupilumab para niños pequeños con esofagitis eosinofílica (por parte de la Agencia Europea de Medicamentos) y el hecho de que algunos pacientes no responden a algunas de las modalidades terapéuticas, cuya aplicación se lleva a cabo fundamentalmente en monoterapia, a la luz de la evidencia disponible actualmente.
Los autores del trabajo, publicado recientemente en Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition, son miembros del citado grupo de investigación, coordinado por la doctora Cecilia Martínez Costa, catedrática de Pediatría de la Universitat de València y del Servicio de Pediatría del Hospital Clínico, bajo la dirección también de la doctora Martínez Costa. En concreto, el estudio se ha llevado a cabo por la Sección de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica. El doctor José Vicente Arcos Machancoses ha diseñado el estudio y ha ejecutado la metodología con el apoyo de las doctoras Elena Crehuà Gaudiza y Cecilia Martínez Costa.
La esofagitis eosinofílica es una enfermedad alérgica del esófago, mediada por células Th2 (un tipo de linfocitos). Conduce a una inflamación crónica del esófago, a veces progresiva, y produce una serie de síntomas debidos a problemas para hacer pasar los alimentos desde la boca hasta el estómago. Tiene dos picos máximos de incidencia: por un lado, en la edad escolar y la adolescencia y, por otro, en el adulto joven, sobre todo en hombres, aunque se puede producir a cualquier edad.
Un reciente metaanálisis estima su incidencia global en 5,3 casos nuevos por cada 100.000 habitantes/año y su prevalencia en 40 casos por cada 100.000 habitantes. Sin embargo, no es igualmente prevalente en todo el mundo y, en la península ibérica, su incidencia es particularmente elevada, llegando a los 10 casos nuevos por cada 100.000 habitantes/año en población menor de 15 años.
Numerosos estudios estiman, además, un impacto nada despreciable en la calidad de vida de los pacientes con esofagitis eosinofílica, tanto en adultos, como en niños y sus cuidadores. Esto es debido no solo a la actividad de la enfermedad y los síntomas que produce, sino también por problemas derivados de los tratamientos, especialmente de las dietas de eliminación, que tienden a producir un agotamiento en el paciente y pueden ser difíciles de sostener a largo plazo, aunque sean efectivas.
Inhibidores, dietas y corticoides
Las guías de manejo actuales proponen tres posibles tratamientos, todos ellos considerados de primera línea: los inhibidores de la bomba de protones, las dietas empíricas de eliminación de alimentos y los corticoides tópicos, estos últimos en formulaciones viscosas para favorecer el efecto tópico del fármaco sobre la mucosa esofágica.
El dupilumab ha sido recientemente aprobado (2025) para su uso en niños mayores de un año con esofagitis eosinofílica y ya forma parte del arsenal de tratamientos disponibles, aunque se recomienda su empleo para los casos de refractariedad y para cuando existe algún otro motivo para usarlo, como, por ejemplo, la dermatitis atópica grave o el asma alérgico grave, que también son indicaciones de este fármaco biológico y forman parte de las comorbilidades frecuentes de la enfermedad.
En un número importante de casos de esofagitis eosinofílica pediátrica, no existe una indicación médica para iniciar su tratamiento por ninguna de estas opciones en concreto, ni suele existir una preferencia clara del paciente por ninguna de ellas. Además, una proporción de pacientes pueden no responder al tratamiento inicial propuesto y se les debe de tratar con alguna alternativa.
En este marco, el actual estudio ha tenido como objetivo analizar, para los casos de sucesivos fallos de los intentos de inducción, cuál sería el orden de tratamientos más eficiente teniendo en cuenta su coste económico y su eficacia clínica.
Se trata de un estudio de evaluación económica que se ha basado en una modelización por ordenador para cuyas asunciones se ha llevado a cabo una revisión sistemática en profundidad de la mejor evidencia disponible en directorios médicos, empleando paralelamente una búsqueda asistida por inteligencia artificial.