JORNADAS SABOR DE LA VILLANUEVA

Villanueva de Viver organiza unas jornadas para fomentar el emprendimiento agrario

La población de la Ruta 99 presenta con unas jornadas gastronómicas, una serie de actividades agroturísticas para dinamizar la zona.

| 21/10/2022 | 2 min, 21 seg

El menú diario tradicional estaba condicionado por el trabajo del campo y del agricultor, respondiendo a las inclemencias climatológicas y a su exposición a las estaciones.  En concreto, un día en la primera mitad de los años XX, cualquier vecino del pueblo de Villanueva de Viver veía salir el sol con unas gachas de harina y agua complementada con sardina que apañaban un desayuno digno de las frías mañanas de invierno. La leche no se democratizó como desayuno hasta los años 60 y sólo para quienes podían permitírselo. El almuerzo es de sobra conocido por nacer en el campo, la base es de pan, algunos frutos secos y con embutido; el agua y el vino no faltaban. Legumbres y arroz para las comidas, poca fruta se comía por entonces en esta zona, la temporada de los manzanos son de escasos tres meses. Pan y vino para merendar, con azúcar, o con miel, huevos, olivas y dulce de membrillo. Y para cenar, siempre había una elaboración de patatas, el cultivo más generoso que ha alimentado a tantas familias repartidas por el mundo en épocas austeras.

Un sistema agroalimentario alejado de las prácticas agrícolas, dificilmente tendrá futuro. Amparo Pérez Benajas, la alcaldesa de este municipio sentencia que “el pueblo está sumamente deteriorado por el despoblamiento. Dedicarse únicamente a construir infraestructuras es como vestir con galas a un moribundo y no darle de comer para que sobreviva. Con unas infraestrcuturas excelente, el pueblo se nos moría en cuanto a número de habitantes.

Ubicado en la antigua frontera del Reino de Aragón, entre el altiplano de Barracas y las estribaciones del macizo del Peñagolosa limita con la sierra de Pina, zona agreste que culmina con la sierra de Santa Bárbara. A ochocientos metros de altura y con suelo de rondeno bien podríamos hablar de tierra de vinos. Zona de secano, con acequias y manantiales que permitían molinos para el cereal. El fin de semana del 29 y 30 de octubre, el pueblo se llenará de cultura gastronómica y visitas interpretativas que cuenten unos orígenes que recuperan con la iniciativa Sabor de Villaneuva.

Estas jornadas se enmarcan el proyecto "Sabor de Villanueva" que empuja el turismo gastronómico con el objetivo de captar a más personas que quieran visitarnos, quedarse a trabajar y a vivir en Villanueva de Viver. Es un proyecto para recuperar pobladores y dar vida al municipio. Según Amparo, ya están viendo los frutos, “hemos subido desde 2018 a 102 habitantes y teníamos 62”.

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