VALÈNCIA. La Vicepresidencia Segunda y Conselleria de Vivienda y Arquitectura Bioclimática, a través de la Entidad Valenciana de Suelo y Vivienda, (EVha) ha licitado las obras de construcción del que será su segundo proyecto basado en criterios de sostenibilidad y eficiencia energética. El primero salió hace unos meses en Castellón, aunque en ese caso se trataba de la rehabilitación de un edificio de 13 viviendas públicas, mientras ahora lanza otro en València de nueva planta.
En concreto, la promoción consiste en la construcción de un inmueble de 18 viviendas públicas sostenibles, situado en la calle Joaquín Ballester número 17, en el barrio de Campanar. Unos pisos que se destinarán a alquiler asequible y cuyo concepto está inspirado en la huerta. El presupuesto de licitación es de 3.944.685 euros (IVA incluido) y está financiado por los fondos europeos Next Generation.
El proyecto desarrolla la propuesta ganadora del concurso de anteproyectos que lanzó la Secretaría Autonómica de Arquitectura Bioclimática, que dirige Laura Soto, a través de la Dirección General de Innovación Ecológica en la Construcción. De entre todas, se eligió uno ganador en cada provincia, que será el que se acometerá. El de Castellón ya se ha licitado, ahora sale el de València y quedaría pendiente el de Alcoy, que también será de obra nueva. El objetivo es poner en marcha construcciones sostenibles tanto en términos sociales como económicos y medioambientales.
Y es que no únicamente la innovación gira a través de la incorporación de los nuevos sistemas constructivos que se abren paso en el mercado, sino que los proyectos serán edificaciones que han sido diseñadas teniendo en cuenta aspectos como la perspectiva de género, la generación de 'comunidad' y las nuevas formas de habitar.
En el caso de València, el proyecto supone la construcción de un edificio piloto de nueva planta de vivienda pública sostenible, compuesto de siete alturas con dos fachadas para uso residencial plurifamiliar. Así, la propuesta ganadora, Sal al salón, busca integrar a los vecinos y generar relaciones , por lo que contará con cuatro espacios de relación: la planta baja, la cubierta, los rellanos y un salón compartido. Además, la azotea se ha diseñado como un espacio productivo de alimentos con huertos urbanos y también de energía a través de placas solares. El concepto está inspirado en la huerta.
"La idea de integrar la huerta no solo es integrar lo verde, sino la convivencia de los grupos de viviendas", expone el proyecto ganador. "El edificio no es solo un contenedor de gentes, sino una ciudad donde vivir, charlar, dar y recibir cuidados, alimentarse, reparar o hacer cosas", señala. Con este prisma, dibujan una planta baja que se erige como un ágora, un espacio de confluencia y colaboración. Así, los rellanos se transforman, a su vez, en zonas no solo de paso, sino de relación como "una calle de pueblo en la que encontrarte a los vecinos y poder charlar".