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nuevo golpe a la moral de los 'populares' valencianos que lidera bonig

Ciudadanos ya se frota las manos ante el enésimo vapuleo a la marca PP

23/05/2018 - 

VALÈNCIA. La detención de Eduardo Zaplana este martes por un presunto blanqueo de capitales y delito fiscal volvió a remover los cimientos del PP y, especialmente, de la rama valenciana de la formación de la gaviota. Con esta actuación judicial abierta, ya son tres de cuatro los presidentes de la Generalitat de este partido que se encuentran investigados o que han sido condenados por distintos casos de corrupción.

Los reiterados esfuerzos realizados por la líder del PPCV, Isabel Bonig, y su equipo por desmarcarse del pasado están siendo duros y penosos. Desde el caso Taula, con buena parte de la estructura provincial afectada y nueve de los diez concejales de València investigados, pasando por el goteo de imputaciones de Valmor o la visita del Papa, la declaración de Ricardo Costa en Gürtel o la condena de Fitur, hasta llegar a la detención de Zaplana, la legislatura se está convirtiendo en un vía crucis interminable e irresoluble para la actual dirección valenciana.

La marca acusa los golpes. Esta es la preocupación en la cúpula del PPCV. Más aún cuando en buena parte de los casos que saltan en la escena nacional el apellido 'valenciano' está escrito a fuego. Pese a que Bonig -que fue consellera con Francisco Camps- no se ha visto directamente salpicada por ninguno de ellos, los intentos de sacar la cabeza y ejercer una tarea firme de oposición se ve constantemente socavada de forma cíclica por nuevos estallidos judiciales.

Unas eventualidades ante las que hay un claro beneficiado: Ciudadanos está haciendo acopio de su proverbial prudencia para pescar en río revuelto. La formación que lidera Albert Rivera asiste a la monumental crisis del PP, especialmente en la Comunitat Valenciana, con la directriz de meterse en los menos jardines posibles.

La presidenta del PPCV, Isabel Bonig, sigue pagando el lastre de los casos que afectan a su partido

Resulta evidente que el partido naranja se encuentra ante una oportunidad única en el escenario político español. Su golpe de mano en Cataluña ha provocado una ola que, hasta el momento, solo se refleja en los sondeos pero que puede plasmarse en las elecciones locales y autonómicas de 2019. La Comunitat Valenciana, otrora bastión inexpugnable del PPCV, es una de las plazas clave para Ciudadanos. Incluso aunque las fuerzas de izquierdas del Pacto del Botánico pudieran mantener la mayoría, la formación que lidera Rivera podría tener margen de maniobra para ser la más votada o servir al PSPV para un acuerdo de gobierno.

Así pues, todas las informaciones sobre casos de corrupción relacionados con el PP o detenciones como la sufrida por Eduardo Zaplana este martes, contribuyen a fortalecer un crecimiento por parte de Cs. En esta línea, la formación naranja, tal y como informó este diario, se ha vuelto conservadora en la captación de afiliados en masa que provengan de las filas populares

A día de hoy, a juicio de dirigentes de este partido, una de las claves reside en mantenerse ajenos a cualquier salpicadura de corrupción. Al no haber gobernado con anterioridad, contratiempos de estas características solo podrían provenir de fichajes exteriores de fuerzas como el PPCV, por lo que de momento todo apunta a una cuarentena que podría levantarse selectivamente de cara a 2019 en algunas agrupaciones locales concretas. Por lo demás, a Ciudadanos solo le queda frotarse las manos ante los trágicos contratiempos judiciales de sus competidores por el voto de centro-derecha.

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