X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información
GRUPO PLAZA

La industria levanta una valla que delimita un tercio del espacio

Los Lladró parten la Ciudad de la Porcelana para comercializar los inmuebles en desuso

23/08/2018 - 

VALÈNCIA. La partición de la histórica Ciudad de la Porcelana ya es una realidad. PHI Industrial, propietaria de Lladró desde enero de 2017, ultima la construcción de una valla divisoria para acotar el único espacio del que hace uso: el ala oeste del perímetro que otrora ocupaba al completo la fábrica de figuras decorativas, donde se encuentra el edificio del museo de la firma -a la izquierda de la entrada principal-.

Hasta la fecha la compañía de Jordi Bricio y Alexander Wit alquilaba también a la familia la zona central del recinto, un área ajardinada dotada con una piscina y el célebre edificio de la pirámide que preside el complejo. Pero la familia Lladró, que conserva la propiedad de los inmuebles y se dedica a la gestión de los mismos tras desinvertir en el negocio industrial, quiere disponer de las áreas centro y este de la Ciudad de la Porcelana para comercializarlas.

La entrega de la zona central a la sociedad Sodigei -en la que las herederas de Juan Ladró poseen el 70% y las familias de José y Vicente Lladró se reparten el 30% restante- está prevista para el próximo mes de septiembre. Por el momento PHI ya ha levantado el grueso de la valla que dividirá ambos espacios, un proceso que concluirá con la construcción de una entrada propia en el lado oeste -por el momento seguirá utilizando el acceso central-.

Desde el traspaso la empresa PHI concentró su actividad en los edificios ubicados al oeste del complejo, junto al museo. Para ello firmó un contrato de alquiler de 10 años con la familia prorrogable a otros 10. La superficie que ocupa es de alrededor de 42.000 metros cuadrados. No obstante, también siguió alquilando la parte central (la zona de la piscina) mediante contratos de seis meses -renovables hasta un máximo de dos años- mientras acometía las obras de su nuevo acceso. Pero la familia quería disponer de dicho espacio y finalmente tal acuerdo llegará a su fin el mes que viene.

Por lo que respecta a los antiguos centros de producción del ala este -ubicados a la derecha de la entrada principal-, PHI renunció a ellos desde el primer momento, ya que dejaron de usarse antes de su llegada. La suerte de estos edificios y la de la pirámide dependerá del desarrollo futuro por el que opte la familia, si bien el escenario más probable es que el desarrollo de un nuevo espacio en el lugar requiera su derribo.

Más allá del perímetro de la fábrica

Como informó este diario, la familia Lladró prepara el lanzamiento de una importante pastilla de suelo entre las localidades de València, Tavernes Blanques y Alboraia. La superficie que van a poner en el mercado asciende a 145.000 metros cuadrados e integra los mencionados dos tercios del tradicional perímetro de la fábrica de porcelana decorativa -la zona central y el ala este-. Pero la mayoría de este futuro ámbito se encuentra en terrenos ubicados más allá de este espacio.

Así lo confirmaron a este diario fuentes conocedoras del desarrollo urbanístico que ultima la familia. Los 145.000 metros cuadrados conforman un gran rectángulo que se prolonga tanto al norte como al sur del perímetro de la fábrica, así como también en algunos terrenos del este, hacia Alboraya. Las parcelas de alrededor de la industria representan la porción mayoritaria de la actuación y fueron adquiridas por Juan Lladró, de modo que pertenecen en exclusiva a la familia Lladró Sala, que es quien lidera la operación.

El desarrollo de este polígono aguarda el resultado de un estudio de demanda encargado por los Lladró para decidir el perfil del espacio. Se trata de terreno industrial terciario, de modo que podría configurarse indistintamente como un espacio empresarial, industrial, logístico o comercial. El gran valor del espacio responde a su importante tamaño y a su proximidad a la Ronda Norte de València, desde la que contará con un acceso.

Tanto es así que a la familia ya le han mostrado su interés por el lugar compañías de perfiles tan diversos como una gran superficie comercial, una entidad educativa y una firma sanitaria. En caso de decantarse por un parque de medianas superficies comerciales los nuevos establecimientos convivirían con el Consum presente en el lugar.

Terrenos que comercializa la familia Lladró entre Tabernes, València y Alboraya. Imagen: GOOGLE EARTH 

Noticias relacionadas

next

Conecta con nosotros

Valencia Plaza, desde cualquier medio

Suscríbete al boletín VP

Todos los días a primera hora en tu email