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lanzamiento de ep en otoño

Desustancia Rock, o la humildad que suena a música

2/09/2019 - 

ALCOY. Hay un momento en la vida de todo músico –o de toda banda- en el que las cosas cambian: las aspiraciones por la fama, los proyectos en paralelo a la historia del grupo y otros menesteres ponen en peligro la integridad de sus componentes. Esto nunca ha pasado y jamás pasará con Desustancia Rock. Su esencia se forjó un día, allá por el año 2008, en uno de los locales de ‘la Paqui’, conocida en el barrio alcoyano de Batoy por ayudar a que germine la semilla de lo que empieza siendo un grupo de jóvenes de tan solo dieciséis años, aburridos con el sistema y que hacen ruido, y acaba convirtiéndose en un éxito intercomarcal de la música en valencià. Así ha ocurrido con Desustancia: sus miembros irían llegando de tierras cercanas –Benifallim, Gaianes, Els Algars-, además de Alcoy, para darse cuenta de que tenían mucho que sumar, juntos, y también, por qué no, tocar. Versatilidad ante todo. 

Son ocho componentes, en edades variopintas, entre los venti y pico y los cuarenta años: David Miralles ‘Rulo’ (batería), Jordi Peidro ‘Petete’ (bajo), Esteban Pérez, Mauro Sirvent y Josep Pons (dolçaina), y Josep Armengol ‘Xuls’ (guitarra solista), junto con Mauro Aznar ‘Uro’ (guitarra rítmica) y Carlos Gisbert ‘Manole’ (guitarra rítmica). "Me llaman así, de ‘mano lenta’, por cómo toco la guitarra; la esencia del grupo es ser unos cabrones", reconoce este último entre risas. 

Carlos es el vocalista del grupo. "Hace doce años éramos solo Petete, David y yo". De hecho, en los albores se llamaban Holly Heads, e incluso llegaron a tocar en el mítico pub alcoyano Hobby. Pero el triunvirato rockero pronto creció y se convirtió en una gran familia alcoyana: siempre con la base de la amistad. 

"La complicidad que tenemos es la clave para que Desustancia haya durado tanto"

"No nos consideramos músicos sino más bien amateurs –aunque muchos vienen de la colla de dolçainers i tabaleters La Degollà; la complicidad que tenemos es la clave para que el grupo dure tanto". Carlos asegura que la sala de ensayo se ha convertido en el momento de la semana en el que todos los problemas salen a la luz, y se comparten entre amigos. Esta es razón más que suficiente para que la fidelidad entre componentes sea uno de los valores en Desustancia Rock, que no se cambiarían por nadie.

D’esquenes al món’: el ‘meollo’ del nuevo trabajo

Aunque Desustancia Rock promete seguir trabajando, dice su vocalista, sin grandes pretensiones, ya se sabe que la humildad siempre esconde secretos de calidad que saben mejor, precisamente, por no ir de presuntuosos. Cinco temas son los que tiene preparados ya el grupo alcoyano, producidos al calor del gran Óscar Streamline, ahora O.S. Records, que ha trabajado con nombres como Def Con Dos y Manolo Kabezabolo, en su estudio de Novelda. "Lo buscamos nosotros: no podíamos permitirnos viajar hasta Madrid". Así, quedaron descartados automáticamente Carlos Escobedo, de Sôber, como alguna que otra opción. 

"NOS ENCANTARÍA PODER PRESENTAR ESTE TERCER TRABAJO EN EL JENDRIX"

¿El resultado? Una balada, dos temas rápidos y otro par más a medio tiempo. Cero timidez: todo locura. ‘D’esquenes al món’ es un EP economizado en el que Desustancia se quita de manías y por fin se muestra desatado a la contundencia de guitarra, en una especie de culminación de los amagos prometidos en sus anteriores trabajos, tanto en ‘Somnis de drap’ como en ‘Des d’ací baix’. "Yo creo que es un proceso de cambio natural, aunque tal vez hay menos presencia de la dolçaina, pero ha venido solo", avanza Carlos. 

Su nuevo hijo promete ver la luz este otoño, previsiblemente, en octubre o noviembre. Aunque triunfan en los festivales de los pueblos –el último, el Pedrafest, en Penàguila-, les gustaría, ya nos lo advierten, poder presentarlo en Alicante. "En el Jendrix, por ejemplo; nos encantaría". Por pedir, dice Carlos, matarían por llevar a su público a las tierras gallegas del Resurrection Fest. No son muy fans del indie: "Me parece un estilo difuminado, pero valoro los gustos de cada uno. Es como si te preguntan si prefieres la paella o la fideuà… Pues la fideuà tampoco está mal, ¿no?".


De‘comerte to el buyuyu’, a algo más serio

Desustancia Rock se lo curra muchísimo: tanto en redes sociales como, concretamente, en la plataforma crowdfunding de Verkami, en la apuesta que tiene el grupo desde sus inicios por la autoproducción, con un pack de camisetas, discos y pegatinas, además de una mochila, para favorecer las donaciones de cara al tercer EP. 

"LA GENTE YA NO GASTA REPRODUCTORES DE DISCOS: USA EL SPOTIFY"

"Es más importante estar ahí, y tener videoclip, que hacer discos físicos; la gente ya no tiene reproductores, usa el Spotify", asegura el cantante. Explica que los jóvenes de hoy en día "no se implican" como llevan haciendo ellos desde hace tiempo, en la línea de otros grupos alcoyanos como Tankats, primos hermanos. "Son todo refritos y grupos en paralelo". Y lo aclara: "En Desustancia no todo es cachondeo". En realidad, Carlos sabe que su gran familia musical puede llegar alto. 

Sin perderle el cariño a temazos que nos han hecho vibrar como el clásico ‘Buyuyu’, el vocalista del grupo apuesta, también, por otro tipo de canciones, que, cada vez más, se encasillan en la profesión. "Somos mucho más". Una muestra, sin duda, de que en doce años ya van pasando de la humildad necesaria al principio, a creérselo, por experiencia. Y están en el muy buen camino.

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