MADRID (SERVIMEDIA). Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera han vuelto a demostrar su capacidad para situarse entre los destinos más deseados del panorama turístico. Las cuatro islas estuvieron representadas entre los ganadores de los Premios Condé Nast Traveler 2026, unos galardones elegidos por los lectores de la revista que cada año reconocen los mejores destinos, hoteles y proyectos vinculados al mundo del viaje.
Mallorca encabezó la presencia balear al ser elegida Mejor Destino Nacional de 2026. La isla se impuso como uno de los lugares favoritos de los viajeros gracias a una propuesta en la que conviven la vida urbana y cultural de Palma, los pueblos de la sierra de Tramuntana, el paisaje rural del interior y algunas de las playas y calas más reconocibles del Mediterráneo.. Siendo precisamente esa diversidad y la capacidad de ofrecer experiencias muy distintas sin abandonar una misma isla, lo que la hicieron merecedora del premio a mejor destino de España.
Menorca obtuvo uno de los reconocimientos hoteleros más destacados de la edición gracias a Vestige Son Ermità & Binidufà, elegidos Mejor Nuevo Hotel de 2026. Los dos hoteles hermanos de Vestige Collection ocupan antiguas fincas rurales del siglo XVIII situadas en una propiedad de 800 hectáreas en Ferreries, en el norte más salvaje de la isla. Son Ermità se alza sobre una colina, mientras que Binidufà se encuentra en el valle. Ambos comparten una propuesta de lujo relajado basada en la privacidad, el respeto por la arquitectura original, la conexión con la naturaleza y un servicio personalizado.
Con 10 y 11 habitaciones, respectivamente, el proyecto apuesta por una escala íntima, interiores inspirados en la tradición balear y una cuidada oferta gastronómica. Su elección como Mejor Nuevo Hotel refuerza además el posicionamiento de Menorca como destino para una hospitalidad vinculada al paisaje, el patrimonio y la identidad local.
Ibiza también obtuvo dos reconocimientos en esta edición. Ibiza Gran Hotel fue elegido Mejor Hotel de Diseño y Arquitectura, una categoría en la que se valoró su identidad como único Art Hotel de la isla. Más de 400 obras de arte contemporáneo vinculadas al Mediterráneo recorren sus habitaciones, suites, jardines y espacios comunes, convirtiendo la experiencia hotelera en un diálogo permanente entre arquitectura, interiorismo y creación artística.
La segunda distinción ibicenca fue para OKU Ibiza, ganador en la categoría de Mejor Hotel Relax & Fun. Situado en la costa oeste de la isla, el establecimiento combina un diseño inspirado en la estética wabi-sabi con piscinas, sesiones de yoga, gastronomía de fusión y una atmósfera orientada a la desconexión. Sus 185 habitaciones trasladan una visión más sosegada de Ibiza, aunque sin renunciar al carácter social y hedonista asociado al destino.
Formentera completó el palmarés balear con el premio a Mejor Hotel de Escapada para Teranka. Situado junto al Mediterráneo, este refugio propone una estancia estrechamente ligada al paisaje, el arte y la gastronomía. Desayunos junto a la arena, cocina ligera basada en pescados y productos frescos y una selección de obras de arte integrada en sus espacios definen una propuesta que encuentra en la sencillez y el entorno sus principales atributos.
Con cinco galardones repartidos entre las cuatro islas, Baleares se convirtió así en uno de los territorios con mayor presencia en los Premios Condé Nast Traveler 2026. El resultado dibuja además una imagen plural del turismo balear. Más allá del sol y la playa, los premios ponen el foco en la recuperación del patrimonio, el diseño, el arte contemporáneo, la gastronomía, el bienestar y la conexión con el entorno. Diferentes maneras de interpretar la vida mediterránea que sitúan de nuevo a las islas entre las principales referencias del viaje en España.