VALÈNCIA (EP). El escultor surcoreano Park Eun Sun fusiona arte y ciencia contemporánea en su exposición 'Genoma y estructura escultórica', un conjunto de ocho obras en gran formato realizadas en mármol, acero y granito que hoy se inaugura en el Ciutat de les Arts i les Ciències.
El acto ha contado con la presencia del propio artista Park Eun Sun, la directora general de la Ciutat de les Arts i les Ciències, Ana Ortells, así como el comisario de la exposición, el museólogo y profesor Kosme María de Barañano.
Las obras, en diálogo natural con la arquitectura futurista del complejo, son esculturas abstractas, en las que el artista afincado hace 30 años en Italia utiliza dos tipos de colores de mármol combinados y en las que aparecen grietas, cortes y fracturas visibles que simbolizan el contraste entre destrucción y creación.
La directora general de la Ciutat de les Arts i les Ciències, Ana Ortells, ha destacado que se trata de una muestra, que llega por primera vez a España, de una "espectacular belleza y elegancia" que está "perfectamente integrada" con la arquitectura de Santiago Calatrava y que convierte así los exteriores del complejo en "una galería al aire libre".
"Es una invitación para realizar un paseo artístico a través de estas esculturas de gran formato y también admirar con su presencia su belleza y el proceso creativo de un artista único como es Park Eun Sun", ha señalado.
Por su parte, el comisario, Kosme María de Barañano, ha desgranado que esta trabajo visualiza que "el arte y la ciencia, aunque parezcan opuestos, están intrínsecamente conectados, buscan entender y explicar el mundo a través de la observación, la experimentación y la creatividad, nutriéndose mutuamente".
Las ocho esculturas de Park Eun Sun son "tótems de piedra, de mármol o de granito, que de alguna manera la imagen que proyectan tiene que ver bastante con la ciencia, con la física contemporánea, con la doble hélice, lo que era la figura Serpentinata en el Renacimiento, y lo que hoy entendemos más por la estructura del ADN".
En ese sentido, ha señalado que las formas con las que trabaja Park Eun Sun "tienen mucho que ver con las formas de la geometría más actual y más contemporánea". Así, ha reivindicado que estas figuras "tanto por su energía interior, como por las formas que tienen, ese juego de elíptica, de torsión, que significa una ascensión, de alguna manera emparenta esta escultura con los primeros monolitos de la historia del arte".
La exposición está formado por una instalación interior en la entrada al Museu de les Ciències que presenta la producción artística de Park Eun Sun y siete piezas ubicadas en diferentes puntos exteriores, desde los lagos del Hemisfèric hasta el Palau de les Arts.
Exploración de la ruptura
Las obras, en diálogo natural con la arquitectura futurista del complejo, son esculturas abstractas, en las que el artista utiliza dos tipos de colores de mármol combinados y en las que aparecen grietas, cortes y fracturas visibles que simbolizan el contraste entre destrucción y creación. Así, estas figuras, que exploran la ruptura como proceso creativo, se interrelacionan con la arquitectura, que también desafía los límites estructurales para crear espacios de inspiración.
La instalación ubicada en la entrada del Museu de les Ciències está conformada por columnas compuestas por compartimentos, que además están iluminadas en su interior, 'Colonna Infinita-Diffusione' de 2023 y de 2025 con esferas mármol policromos, ónix y componentes de acero inoxidable y luz, esferas huecas con un diámetro de 12 centímetros.
En los exteriores, destaca la denominada 'Colonna Infinita - Accrescimento', que alcanza los 11 metros de altura, realizada en mármol blanco y gris, instalada a los pies del Puente de Monteolivete, así como las tres esculturas que parecen emerger de los lagos.
Park Eun Sun (Mokpo, Corea del Sur, 1965) es un escultor reconocido internacionalmente por su trabajo en mármol, caracterizado por formas fracturadas y simétricas que exploran la belleza en la ruptura y la reconstrucción. Su obra se distingue por el uso de columnas de mármol divididas, que simbolizan heridas y reconciliaciones, y por una estética que fusiona influencias orientales y occidentales. Park ha expuesto en ciudades como Roma, Florencia, Seúl, Houston y Berlín, y sus esculturas forman parte de colecciones públicas y privadas en Europa, Asia y América.