VALÈNCIA. “Buscamos huir de ese concepto de exposición enlatada; nos interesan las exposiciones artesanales, más de autor”. Estas palabras las firmó la directora del Institut Valencià d’Art Modern (IVAM), Blanca de la Torre, este martes en la gran cita anual del centro, la que corresponde a la presentación de la programación de 2027. El programa desarrolla y aterriza en su totalidad el proyecto que desveló hace algo más de un año, cuando asumió el liderazgo del museo, un ‘menú’ que se explica no solo desde los títulos de las exposiciones sino, también, a través de su propia construcción.
Entre las líneas para entender el nuevo rumbo del centro están las de crear nuevas relaciones entre instituciones museísticas, impulsar proyectos e investigaciones desarrolladas ad hoc para el IVAM y la apuesta por las nuevas salas de colección permanente, que abrieron sus puertas en junio y que el próximo año se reactivarán con distintas actividades y un nuevo foco en las mujeres de la Generación del 27.

- Blanca de la Torre. -
- Foto: MIGUEL LORENZO/IVAM
Esta última ha sido, sin duda, la gran revolución en el centro en el último año, un cambio que ha afectado de lleno a su recorrido físico, pues ha pasado a dedicar dos de sus grandes salas a la colección permanente, un movimiento que deja un menor espacio para las temporales algo que, explica De la Torre, no “limita” sino “enriquece” al centro, que en este 2027 también renovará las propuestas permanentes dedicadas a Julio González y Pinazo.
“Apostamos por las programaciones más artesanales, de investigación, más conectadas, más allá de lo grandilocuente. No creo que las exposiciones que tengan lugar en la sala 3 o 6 sean menos ricas o menos ambiciosas que las que tienen las salas grandes. No es una cuestión de tamaño sino de profundidad, de originalidad. Hablan de un modelo diferente de institucionalidad y de museo”, reflexionó la directora del museo durante la presentación, que llevó a cabo sin representantes de la Conselleria de Cultura.
“No se trata de grandes nombres internacionales, sino de llevar a cabo un trabajo de campo con ellos”

- Rosana Antolí, Golden Aye, 2020. -
- Foto: IVAM
Ese modelo pasa también por situar uno de sus pilares de acción en la invitación a distintos artistas a trabajar con el propio contexto valenciano. Tal es el caso de Rosana Antolí quien, aunque es alicantina, “pertenece a la escena internacional”. La creadora planteará en València el proyecto Wetland Opera: An Amphibious Acoustic Chamber, que parte del humedal como un espacio liminal de transformación, un trabajo que conecta las artes visuales y la ópera con una creación en la que las voces humanas construyen una voz coral, plural y femenina del agua.
Este componente transdisciplinar también se verá en la propuesta de la coreana Jane Jin Kaisen, que propone una reflexión sobre las formas de habitar y representar el entorno tomando como eje las Islas Columbretes, un trabajo en el que entreteje cine, ensayo audiovisual e instalación. “No solo se trata de [traer] grandes nombres internacionales, eso no es internacionalizar nada, sino de llevar a cabo un trabajo de campo con esos artistas”, reflexionó la directora.
Es el artista indígena Edgar Calel otro de los ‘invitados’ de este IVAM que no trae creadores sino que les “invita a trabajar” en su contexto. Así, el Calel trabajará in situ para levantar una suerte de paisaje que conectará interior y exterior de la sala, un proyecto que funciona como “punto de encuentro” con otras cosmovisiones y que se enmarca en una práctica en la que es fundamental la relación con la cultura indígena de Guatemala.
De la Bauhaus a la arquitectura de emergencia

- Lilly Reich y Ludwig Mies van der Rohe, Silla Barcelona, 1929. -
- Foto: IVAM
El museo presenta para el 2027 un proyecto que conecta distintas disciplinas tanto en el propio centro como en cada exposición. Destaca en este sentido, además, la conexión con la arquitectura o el interiorismo, que darán forma a dos de sus principales propuestas. La primera, una retrospectiva del trabajo de la arquitecta y diseñadora alemana Lilly Reich, figura fundamental del Movimiento Moderno y miembro de la Bauhaus cuya obra fue “silenciada durante décadas”, estando “a la sombra” de su colaborador Ludwig Mies van der Rohe y no siendo hasta recientemente cuando se ha puesto en valor su trabajo en proyectos tan icónicos como el pabellón de la Exposición Internacional de Barcelona de 1929.
También mirará al espacio que nos rodea Arquitecturas de emergencia, en colaboración con el MOLAA Museum de Los Ángeles, un proyecto que habla de la necesidad y urgencia de imaginar nuevas formas de habitar en un mundo marcado por los conflictos armados o las crisis climáticas, esto último teniendo un eco directo y explícito con una València azotada duramente por el temporal. La muestra, con todo, busca plantear esos “futuros posibles” desde el arte, lo que también pone en cuestión un título que, señaló De la Torre, no será definitivo. “La palabra emergencia tiene connotaciones un tanto distópicas. Me gusta huir de los escenarios catastróficos”.
De Ursula Biemann a Picasso

- Ursula Biemann. Video Acoustic Ocean, 2018. -
- Foto: IVAM
El proyecto A media lumbre, la primera apuesta de De la Torre para el IVAM, ya dibujó este nuevo perfil de museo que pasa por impulsar las investigaciones desde local y, también, las colaboraciones internacionales a través de coproducciones que, insistió, nacen más de una colaboración intelectual que física, pues los proyectos planteados se adaptarán a las distintas instituciones participantes para reducir el impacto de su producción o traslados. “No hablamos de traer exposiciones de otros lugares, de itinerar, sino de coproducir desde el origen, colaboraciones que parten de una investigación conjunta”.
En esta nueva manera de trabajar se enmarca esta colaboración con el MOLAA Museum o con el Musée Régional d’Art Contemporain Occitanie y el MAMBO de Bogotá, con quienes ha generado una de las exposiciones clave de este nuevo año, la primera retrospectiva en España de Ursula Biemann, que conecta arte, ciencia y ecologismo en proyectos como Forest Mind, que se enmarca en la creación de una universidad indígena en la selva amazónica del sur de Colombia, o Acoustic Ocean, filmado en las islas Lofoten.

- Pablo Picasso, Sardane de la paix, 1953. -
- Foto: IVAM
También se conectará el IVAM con instituciones como Es Baluard y Bólit con la exposición Entre corrientes; tres respiraciones, que une la obra de las artistas Rosell Meseguer, Anna Estarriola y Laia Ventayol en una propuesta que reflexiona sobre los sistemas visible e invisibles que permiten la transmisión de materia, energía y memoria.
Con La certidumbre del vuelo el museo propone una relectura crítica de la fascinación humana por el vuelo, trazando un recorrido que conecta la tecnología militar, el impulso poético y la representación simbólica de la paz a partir de la litografía ‘La colombe’ de Pablo Picasso, una muestra “más pertinente que nunca”, indicó la directora. “Necesitamos romper con las polarizacones”. La programación se completa con la exposición de Ingela Ihrman y Josefin Arnell, “dos de las artistas más singulares de la escena nórdica”, o el proyecto de Isabel y Alfredo Aqulizan junto al colectivo Fruitjuice Factori Studio, una instalación inmersiva creada específicamente para el museo compuesta por torres de cartón que indagan en la idea de hogar.