VALÈNCIA. Quien más, quien menos se ha quedado absorto en algún momento frente al mar. Quizá abrigado en una playa solitaria o tratando de encontrar algo de intimidad entre el gentío en verano, pero siempre fascinado por ese mar mediterráneo que observamos como límite y, al tiempo, como posibilidad. Esas aguas que son muchas cosas, poesía y política, son el eje central de la nueva exposición del Institut Valencià d'Art Modern (IVAM), el proyecto Territorios en tránsito, que entreteje la obra de las artistas Mar Guerrero y Anna Talens.
"Anna Talens y Mar Guerrero conocían su trabajo pero nunca habían trabajado juntas. Yo vi que tenían unos lenguajes muy complementarios para hablar de algo que para mi significa el espacio casi más importante que tenemos entre la isla y la Comunitat, un espacio que es luz, oscuridad y contenedor de muchísimos recuerdos", expresó la comisaria de la muestra, Alicia Ventura, quien presentó la exposición junto a las artistas y la directora del museo, Blanca de la Torre.

Ambas artistas abordan el mar y el territorio no solo como un espacio físico, sino como un lugar cargado de memoria y transformación, un mar que, precisamente, separa los lugares de nacimiento de ambas creadoras: Carcaixent y Mallorca. Esa conexión, además, se materializa en el ámbito institucional, pues la exposición tiene dos sedes y dos momentos expositivos: uno inicial en el IVAM y otro en Es Baluard de Palma de Mallorca, en el mes de septiembre.
Esta “conversación artística” se resume en aproximadamente 30 propuestas artísticas, entre las que se encuentran instalaciones, piezas escultóricas y serigrafías, un recorrido expositivo que indaga en la obra reciente de ambas creadoras para crear una visita marcada tanto por la luz como por la oscuridad, siendo ambas tanto principio como final de la misma. "En esta exposición confluyen dos lenguajes que hablan de futuro, de resistencia, de ecología, de historia, de ética, de utopía y de fantasía”, señaló Ventura.

La muestra se inicia con una gran instalación de espejos a modo de faro de Anna Talens, un faro que sirve de guía y deja entrever al visitante una falsa sirena, de Mar Guerrero, realizada con residuos y maderas recuperadas, dos obras clave que marcan el punto de partida de un proyecto que juega a entremezclar la producción de ambas creadoras desdibujando sus límites.
"Me interesa la idea de residuo como un material que pensamos que ya ha acabado su vida pero va a tener más vida después de ser usado. De alguna manera les devuelvo una vida”, apuntó Guerrero. La idea de ensamblaje o hibridación de materiales son, en cierta medida, una manera de hablar de las propias relaciones humanas, un espíritu que marca la obra de la mallorquina.

Para Anna Talens esta exposición, además, ha supuesto casi un viaje de vuelta, tanto físico como emocional. Aunque su obra forma parte del imaginario local, con obras como su homenaje a la Albufera en el entorno de Caixaforum, hace años que vive en Alemania, una distancia que ahora acorta gracias a Territorios en tránsito.
“Era un reto volver a mi ciudad […] Lo que me está pasando con el tiempo es que estoy volviendo al origen. A pesar de vivir en Berlín desde hace muchos años, cada vez estoy más cerca de quien he sido y de quien estoy siendo en otro sitio”, expresó Talens durante la presentación a medios de la muestra.
En su obra, la valenciana aborda el horizonte como experiencia perceptiva y espiritual, una piezas que exploran el límite entre lo visible y lo invisible a partir de ese Alba mobile, un faro que nació en la Academia de España en Roma, y que se expande en otras obras como Acariciar un campo peligroso o Horizonte vertical. Coral y aguamarina. Redes, plásticos, maderas, pintura, luces y sombras dan forma a una exposición en la que el camino en lo importante.