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tras 10 años de actividad

Cierra la sala de conciertos y discoteca La 3

9/11/2020 - 

VALÈNCIA. Tras diez años siendo una de las referencias de la noche valenciana, La 3 baja la persiana. El club, primero ubicado en la calle Padre Porta y más tarde en la avenida Blasco Ibáñez, apostó en sus primeros años de vida por la escena indie y la electrónica más pop. Se convirtió entonces en la gran alternativa al resto de discotecas de la ciudad, a medio camino entre el mainstream y las salas de electrónica avanzada periféricas.

El curso anterior, la marca de La 3 dejaba el local de Padre Porta para trasladarse a Blasco Ibáñez, uno de los centros neurálgicos de la noche valenciana. Desde el cierre del ocio nocturno en marzo, y a pesar de haber podido reabrir unas semanas en verano, en el impass entre el desconfinamiento y el segundo cierre de los locales de fiesta en agosto (que sigue vigente), el club no ha podido resistir el envite económico que ha provocado la crisis sanitaria.

"Dar la noticia del cierre de una marca tan consolidad como La 3 tiene que ser un aviso a la opinión pública, pero sobre todo a las administraciones, de lo que viene en los próximos meses". Son palabras de Óscar Iglesias, socio y fundador del grupo de ocio Groovelives, responsable del club. "Cuando tienes 0 impulsos para mantenerte, 0 previsiones de cuándo y cómo podrás volver a abrir, y tienes que continuar atendiendo a gastos comunes e impuestos, es imposible seguir", explica tajante a este diario.

La empresa se había planteado este curso, el de su décimo aniversario, por todo lo alto, empezando con un concierto en la Feria de Julio y manteniendo durante el curso una programación con artistas internacionales y de primer nivel. Cuando la pandemia llegó, pudieron hacer un plan de supervivencia "hasta octubre, con créditos y pérdidas". Ese plan ha saltado por los aires desde este segundo cierre, que previsiblemente no se resolverá ni en pocas semanas ni en pocos meses. La nueva normalidad con la que pudieron abrir en verano "permitía alargar la situación seis o siete meses más, haciendo su apertura algo sostenible". Iglesias recalca que los problemas nacen de las restricciones "sin alternativa" que plantea la Generalitat y el Ayuntamiento, ya que antes de la pandemia la empresa "tenía una buena proyección económica".

En este sentido, teniendo otro local en Madrid, el grupo ha notado la diferencia de la respuesta de otras administraciones. En la capital, las discotecas han podido reconvertirse en negocios de hostelería para poder arañar algunos ingresos, ciñéndose al toque de queda. Aquí, señala Iglesias, el Ayuntamiento "ni siquiera ha permitido hacer terrazas para poder mantener alguna fuente de ingresos": "somos el único sector sin poder abrir y sin alternativa". Y añade: "uno ya no tiene ganas de seguir trabajando ni en València ni en la Comunitat".

El local de Blasco Ibáñez se vaciará. La 3 se liquida definitivamente y no tendrá una segunda vida, según ha confirmado su responsable a Culturplaza. La noche valenciana se cobra así su primera víctima por el coronavirus, mientras otras tantas agonizan intentando encontrar la luz al final de un túnel que solo hace que alargarse.

La 3, impulsor de una nueva escena, ahora asentada

La apuesta inicial por la música alternativa de La 3 ha sido el gran pilar de su éxito, que a lo largo de los años ha creado clubs de referencia en la ciudad. Es el ejemplo de Oven, que empezó como una fiesta y acabó emancipándose como club dedicado a la electrónica avanzada. También Wax, que trajó a València algunas de las referencias mundiales del techno actual.

La otra pata del club eran fiestas populares, haciendo capitanear la mesa de mezclas a diferentes personajes del imaginario televisivo y cultural, desde Mario Vaquerizo a Carmen Lomana. Otras iniciativas, como Bullet, llevaron a la sala sonidos como rock 'n' roll y otras disciplinas artísticas. En definitiva, el objetivo del club era llenar sus noches con alternativas a las grandes discotecas y algunas propuestas de nicho. Tanto en Padre Porta como en Blasco Ibáñez, además, no dejaron de albergar conciertos de diferentes géneros de pop alternativo, siendo el escenario de muchas bandas primerizas.

La 3 no ha sido el único, pero sí uno de los impulsores de la red de clubs y locales que hasta 2020 se ha ido afianzando en la ciudad de València. Algunas de sus apuestas han conseguido réplica y competencia, un mapa que ahora se ve en peligro por el cierre indefinido de las pistas de baile.

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