GRUPO PLAZA

Compromís y PSPV afrontan el último curso político en València limitando a la oposición

14/07/2022 - 

VALÈNCIA. En septiembre empezará el último curso político en la Comunitat Valenciana, tanto para la Generalitat como para los ayuntamientos. Y más allá de las habituales perturbaciones provocadas por el clima preelectoral, en el Ayuntamiento de València, gobernado por Compromís y PSPV, se encarará con algunos cambios en las normas de funcionamiento internas: la oposición tendrá más limitada su actuación.

Este miércoles, el pleno extraordinario del consistorio dio luz verde a la modificación del reglamento orgánico del pleno, y con ello se introdujeron limitaciones en la cantidad de preguntas que pueden hacer los grupos en comisiones y pleno, la cantidad de mociones, y cómo interrogar al gobierno municipal. Unas modificaciones que han servido a la oposición para criticar lo que consideran un "reglamento mordaza" en los últimos momentos del mandato.

Por ejemplo, con el cambio del reglamento, los grupos municipales sólo podrán presentar un máximo de dos mociones en cada comisión. Tope que no existía hasta el momento. Y también deberán limitar sus preguntas a tres en cada comisión y a cinco en el pleno, mientras que hasta el momento no existía limitación alguna.

Pero los cambios van más allá: a partir de ahora, las preguntas que hayan sido respondidas no podrán volver a ser formuladas en un periodo de seis meses. Y cada pregunta "no podrá contener más que la escueta y estricta formulación de una cuestión, en las que se interrogue sobre un hecho, una situación o una información". Una restricción importante porque hasta el momento se formulaban diversas preguntas sobre una misma cuestión.

El gobierno municipal que encabeza Joan Ribó afronta así la última etapa de su segundo mandato. Un período en el que el ejecutivo local de izquierdas que se constituyó en 2015, y repitió en 2019, se ha quejado en no pocas ocasiones de que la oposición "inunde" a las concejalías con preguntas, lo que obliga a los técnicos a dedicar tiempo y esfuerzo a contestar a los grupos municipales. Algo que se quiere resolver con este cambio, que -insiste el ejecutivo- es menos restrictivo que el de Madrid o Barcelona.

El alcalde, Joan Ribó, y la vicealcaldesa, Sandra Gómez. Foto: EDUARDO MANZANA

Lógicamente, el nuevo reglamento contó con el rechazo frontal de los tres partidos de derechas, PP, Ciudadanos y Vox. Y en ese sentido, la portavoz adjunta del PP, María José Ferrer San Segundo, aseguró que el nuevo reglamento constituye "una nueva cacicada" del gobierno local, que va "a pasar a la historia" como el "menos transparente y más totalitario de la democracia". "Lo que nunca hicieron los gobiernos del PSOE y PP en el Ayuntamiento lo va a poner en marcha el actual", sentenció

Así, San Segundo recordó que en las Cortes Valencianas no existe ningún límite de preguntas ni de propuestas, y anunció que los populares estudian "acciones legales y al Sindic de Greuges" para poder frenar un reglamento "mordaza que quiere anular a la labor de la oposición en el Ayuntamiento"

Tras una recomendación 'incómoda' del Síndic de Greuges

Esta modificación del Reglamento Orgánico de Pleno viene después de una resolución del Síndic de Greuges en la que recomendaba al gobierno ser más transparente con respecto a las labores de fiscalización por parte de la oposición. Y es que, el Partido Popular presentó en su momento una queja alegando que no recibía respuestas satisfactorias, y el Defensor del Pueblo valenciano recomendó al gobierno ser "lo más transparente posible" con respecto a las normas plasmadas en el reglamento.

En este sentido, el Síndic indicaba al consistorio que la normativa vigente no contemplaba limitaciones al derecho de la oposición para formular tantas preguntas como considere oportunas, y que por lo tanto estas debían de ser siempre atendidas. El gobierno municipal ya propuso de manera oral en la junta de portavoces la posibilidad de reducir el número de preguntas permitidas a la oposición, pero el Síndic indicaba que este órgano no tenía naturaleza normativa.

Asimismo, también recordaba este órgano al gobierno que las respuestas que se ofrecen a las preguntas de la oposición tienen que ser "claras, completas y congruentes", y que estas no pueden quedar en el aire ni mucho menos eludir los asuntos en cuestión, tal y como denunciaba el Partido Popular. Finalmente, el gobierno municipal ha acabado modificando el reglamento.

Noticias relacionadas

next

Conecta con nosotros

Valencia Plaza, desde cualquier medio

Suscríbete al boletín VP

Todos los días a primera hora en tu email


Quiero suscribirme