VALENCIA. El nuevo conseller de Educación, Investigación, Cultura y Deporte tiene 32 años, fue candidato de Compromís por Castellón y profesor -hasta la fecha- de la escuela pública Gaetà Huguet en su ciudad. Su perfil profesional no deja lugar a dudas de los que son sus principales vínculos con la educación y, más concretamente, con l'Escola Valenciana. Más allá de su curriculum, su perfil en Twitter -suspendido durante el nombramiento como conseller y reactivado horas después de que Ximo Puig pronunciase su nombre para sorpresa de algunos- deja entrever algunas de sus aficiones más allá de la pedagogía y la investigación en torno a ésta, entre el deporte y la cultura.
La conselleria, que a priori puede contar con tan solo una secretaría autonómica -la de Educación y Cultura- y que según el acuerdo entre los partidos del Gobierno recaerá sobre el PSPV por ser 'contrario' al conseller, tendrá al frente durante esta legislatura a un Doctor en Pedagogía, Innovación, Sociedad y TIC por la Universitat Ramón Llull, una formación académica casi ad hoc a la cartera que recogerá este martes de manos de María José Català. Es profesor de lengua extranjera en su centro por titulación, de francés, y de inglés por su oposición, además de contar con un Master en liderazgo de la transformación socioeducativa. Como un guiño a su parecer con alguno de los más recientes conflictos del ramo en la Generalitat Valenciana basta decir que seis días antes de su nombramiento estaba en la primera fila del acto de presentación del libro ‘Tots som Cremona', vinculado al centro educativo de la población de Alaquàs que ha reivindicado líneas suprimidas por el Consell saliente con un encierro ininterrumpido y por relevos de los miembros del AMPA en sus barracones desde el curso pasado.
El primer elemento que surge como una constante en su perfil online y que entronca con su vínculo con la Educación es la llengua. Antes de que se iniciara la campaña, Marzà ya pedía "una Ley de igualdad lingüística para poder vivir con normalidad con nuestra máxima aportación a la riqueza del mundo: la llengua". Precisamente, con la llengua ha trabajado profesionalmente como coautor de libros de texto para la enseñanza del valenciano (de la editorial SM) y también ha colaborando como autor de algunas entradas y actualizaciones de la Gran Enciclopèdia Catalana.
La llengua, cuya nomenclatura y posicionamiento con respecto al catalán podría causar alguna convulsión durante el inicio de su etapa como conseller así como sus referencias públicas al "País Valencià", es junto a la música su principal vínculo directo y cotidiano con la cultura. Uno de los últimos libros que ha compartido en sus redes como lectura e interés ha sido el título de Sembra Llibres No ens calia estudiar tant. Este ensayo ensayo de Marta Rojals se suma a una lista de últimas lecturas que dejó también claras el pasado día de Sant Jordi, en el que publicó una fotografía en la que aparecían libros dispares como el best-seller político-económico El capital, de Thomas Piketty, o los ensayos Gracias Finlandia, de Xavier Melgarejo, y Hermanos, no rivales, de Adele Faber y Elaine Mazlish.
Marzà ha participado como coorganizador en el Feslloch, el festival de música "en valenciano" de Benlloch (Castellón) que supone el colofón final de una gira de conciertos por toda la Comunitat Valenciana y vinculado como una actividad más de Escola Valenciana. La base de todos esos conciertos vuelve a ser la llengua. De hecho, era habitual verle por el festival durante sus ediciones cuya próxima cita será durante los días 9, 10 y 11 de julio en la ya citada localidad, donde si nada cambia volverá a estar presente. En esta presente edición destacan bandas como Els Amics de Les Arts, Gener, Aspencat o La Gossa Sorda. Precisamente, en el último concierto de la banda del también diputado ahora Josep Nadal (cantante de esta banda en retirada) se le vio disfrutar el pasado 14 de junio en la Plaza de Toros de Valencia.
Aquel concierto, que fue 'vendido' como la fiesta oficial de la 'victoria' de Compromís en las instituciones y el cambio político, La Gossa Sorda compartió cartel con Calle 13. Bandas, todas las citadas, con un poso político innegable y un notable mensaje con respecto al posicionamiento frente al territorio y el entorno más inmediato, al conflicto social desde un lado más o menos reivindicativo pero presente. Reivindicó, por cierto, el año Ovidi Montllor 2015, afeado institucionalmente por el Partido Popular, y ha compartido experiencias en otros conciertos este año como los de Pau Alabajos (también miembro de Compromís) o el barcelonés Cesk Freixas.
Con respecto a Radiotelevisión Valenciana, semanas antes del inicio de campaña dijo que desde Compromís quieren que "sean los profesionales del audiovisual los que regulen la nueva RTVV". Apoyó, por otro lado, la decisión del Tribunal Supremo al fallar en favor de TV3 frente a la ilegalización de Camps, deseando el regreso de las emisiones de los canales de la televisión pública catalana en la Comunitat Valenciana.
Es además aficionado confeso del CD Castellón de fútbol y devoto del cilcismo, que llegó a practicar profesionalmente, otra de sus inquietudes es el deporte, ramo que le tocará representar para la Comunitat Valenciana desde la primera fila. No ha eludido vivir las tradiciones incluso más allá de su propia ciudad o entorno, aunque poniendo en valor los avances en las mismas como la salida el pasado 25 de abril de la primera escuadra de mujeres 'a la diana' en los moros y cristianos de Alcoi. Durante las pasadas fiestas de la Magdalena acudió a ver la pilota en su ciudad y a disfrutar de la gastronomía más próxima a la calle.
Quienes le han visto dar el paso al frente como político desde el Bloc (su origen), habiendo vivido en primera persona las manifestaciones del 15-M (caso de los que han dado el salto desde las acampadas hasta la 'alta política') y convertirse en el cabeza de lista de Compromís por Castellón, destacan cómo canaliza su vasta formación en un discurso, precisamente, pedagógico. Más allá de los aspectos de Educación, sensibles siempre, los sectores de la cultura al completo han manifestado durante años su estado crítico sin excepción. Del mundo editorial a las artes escénicas, del audiovisual a la música y contando con todas las industrias culturales y creativas, Marzà inicia una legislatura de decisiones, con el segundo presupuesto más alto para una conselleria -algo más de 4.000 millones de euros- para este 2015.