EU y ens uneix tienen la alcaldía de seis localidades; ciudadanos, de tres; y UCIn, de dos

De interior, pequeño y agrícola: perfil de municipios para partidos medianos  

23/10/2023 - 

VALÈNCIA. La economía de Polinyà del Xúquer depende en gran medida de la agricultura, sobre todo del cultivo citrícola. Este municipio enclavado en el interior de la Ribera Baixa pasa desapercibido comparado con las dos grandes localidades de la comarca: Sueca y Cullera; no obstante, luce sus monumentos singulares como la Granja de Sinyent, la Casota o la ermita de San Sebastián.

Y despunta en el mapa político por constituir la principal alcaldía de Esquerra Unida en la provincia al hallarse en un término municipal que supera los dos millares de habitantes. No se trata de una vara de mando sufrida tras un complejo pacto, sino de un sillón presidencial que gana por extensa mayoría absoluta. De hecho su primer edil, Óscar Navarro, dirige la población desde 2007 y el pasado 28 de mayo se impuso con más del 70% de los votos y ocho concejales sobre 11.

Aunque más grande que el resto, este municipio ejemplifica en cierto modo el poder local de EU. Localidades pequeñas, vinculadas a la agricultura, de interior de la provincia… Así suma seis alcaldías, alrededor de una cincuentena de concejales, una séptima vara de mando (la de Tuéjar) incluido en una agrupación de electores y siete poblaciones en la que forma parte del ejecutivo local, con Xátiva, Sagunt y Tavernes de la Valldigna como ejemplos más relevantes.

En la anteriormente referida Ribera Baixa, EU cuenta con su principal bastión comarcal en la provincia. Gobierna dos municipios del total de 14 que la configuran. En el segundo, Riola, Judith Capellino lo hace casi con la misma soltura que su conmilitón Navarro. En su caso, con seis concejales sobre nueve.

Las otras cuatro alcaldías de Esquerra Unida se ubican en poblaciones de menor tamaño diseminadas en otras tantas comarcas diferentes. En Chelva, en La Serranía, ha dejado a PSPV y PP, ambos con un edil, sumidos en una raquítica oposición frente a sus siete concejales.

En Fuenterrobles, en la demarcación de Utiel-Requena, logró cinco respecto al total de siete que componen el pleno; en Llutxent (Vall d´Albaida) donde encabeza una coalición local, venció por un apurado concejal de diferencia al PP; y su sexta alcaldía es la de Barxeta, en la Safor, donde gobierna con únicamente tres ediles en un pleno de nueve.

Ens Uneix en la Vall

Seis varas de mando suma igualmente el partido comarcalista ya por antonomasia de la provincia: Ens Uneix. Comarcalista centrado en la Vall d´Albaida y con aspiración de expandirse por las vecinas la Safor y la Costera. Sus tentativas no fructificaron el pasado 28 de mayo más allá de un concejal en Vilallonga y de otro en la localidad alicantina de Muro de Alcoy. No obstante, su proyecto lo fija a largo de plazo.

A diferencia de Esquerra Unida, su extensión pivota sobre un gran municipio, Ontinyent, que preside su prohombre, Jorge Rodríguez, y que le aporta su valioso escaño en la Diputación de Valencia, con la concejala Natalia Enguix, también de la capital de la Vall d´Albaida, como diputada.

Sobre esa base mantiene un perímetro configurado por alcaldes con predicamento que provienen del PSPV principalmente. Así atesora las varas de mando de El Palomar, Bufali, Benicolet, Benissoda y Beniatjar, poblaciones que bajan de los mil habitantes hasta llegar en algún caso a pocas más del centenar.

También se trata de localidades de interior, con una economía en la que la agricultura (en este caso más de secano), juega un papel fundamental. Igualmente coincide en la presencia de alcaldes carismáticos a escala local, como Jordi Vila, que dirige El Palomar desde hace 24 años y que en este mandato ha entrado como cargo de confianza en la Diputación de Valencia por Ens Uneix, formación en cuya organización juega un papel fundamental.

El grupo de Jorge Rodríguez y Esquerra Unida son partidos de seis, de seis alcaldías. Justo en la mitad se queda Ciudadanos; que coincide con los dos anteriores en dirigir también municipios de interior y con escasa población. Además, en los tres casos lo hace con alcaldes ganadores por su tirón personal y a quienes otras formaciones han intentado fichar.

Ciudadanos

Se trata de Vanesa López en la igualmente agrícola de secano Caudete de las Fuentes, en la comarca de Utiel-Requena y poblada con algo más de 500 vecinos; de Antonio Vicente Lluch en Llanera de Ranes, en el cogollo de la Costera, con un millar casi contado de habitantes; y de Salvador Honrubia, en la turística y térmica Cofrentes, radicada en la comarca del Valle de Ayora.

Los tres se lanzaron a la política como neófitos con la marca Ciudadanos, aprovecharon su auge y aguantaron su caída, y, en la actualidad, constituyen sus aquilíferos, quienes levantan todavía el estandarte de un partido cuyo legado lo preservan 25 ediles en la provincia de Valencia.

Si Cs sobrevive en su última trinchera, Ucin (Unión de Ciudadanos Independientes) está intentando excavar su primera. O su segunda. Porque se trata del cuarto partido después de los tres citados que custodia entre más de una y menos de diez alcaldías en la provincia. En su caso se ha nutrido de ex de diferentes formaciones. Por ejemplo, de parte de la agrupación del PP en Loriguilla incluida la propia alcaldesa de este municipio, Montse Cervera, que gobierna ahora bajo el acrónimo de Ucin.

Muy cerca, en San Antonio de Benagéber, la vara de mando la izó el pasado 17 de junio Eva Tejedor. Pocas veces resultó más rentable a un partido disponer de un único concejal sobre 13. Las ganas de la mayoría de que no fuera alcalde el anterior primer edil, el localista Enrique Santafosta, les hizo optar por una nueva figura.

Loriguilla y San Antonio también se agrupan en el catálogo de municipios de interior, con alcaldesa con predicamento en el primer caso y sin una población demasiado numerosa. Forman parte del perfil de municipios propicios para ser dirigidos por partidos alternativos a los grandes.

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