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El diseño del barrio se ha encargado a la empresa pública Aumsa por 294.000 euros

El acuerdo inicial del Plan de Benimaclet no prevé desclasificar huerta ni enterrar la Ronda Nord

4/12/2021 - 

VALÈNCIA. Los dos partidos que conforman el gobierno de València, PSPV y Compromís, han llegado a un acuerdo previo para encargar a la empresa municipal Aumsa la redacción del Plan Especial de Benimaclet. Ahora bien, este acuerdo previo deja de lado, al menos por el momento, dos de las propuestas más destacadas de Compromís: que se desclasifique el suelo de la huerta ya cultivada para que no se pueda construir sobre él, y el soterramiento de la Ronda Nord. 

Por lo que respecta a la desclasificación de los terrenos de huerta ya cultivada, el acuerdo establece de manera explícita que los usos del suelo se mantendrán tal y como han sido recogidos en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de València. Y en este caso, el documento determina que las parcelas son perfectamente urbanizables. Así, y por ahora, no se contempla la liberación del suelo para que pueda ser dedicado al cultivo. 

Aunque, a este respecto, Compromís ha recordado que una de las principales patas del acuerdo es someter el plan a un nuevo proceso de participación ciudadana, para que puedan ser los vecinos quienes trasladen a Aumsa, empresa dependiente de la concejalía de Urbanismo, sus preocupaciones en la materia. En este sentido, y a pesar de lo que se refleja en las bases preliminares del acuerdo, ya han adelantado que seguirán exigiendo la reducción de la superficie urbanizable en beneficio de las zonas de huerta. 

Una reivindicación que también defienden algunas asociaciones y entidades arraigadas en el barrio, y que podría tomar protagonismo una vez se ponga de nuevo en marcha el proceso participativo. Así, desde la formación todavía consideran que puede haber margen para revisar los usos del suelo y sobre todo la distribución de los edificios para viviendas. 

Y es que, cabe recordar que Compromís presentó una propuesta para preservar la huerta que restaba 95.000 metros cuadrados a los 270.000 que inicialmente se contemplaban en el PAI de Benimaclet. Una fórmula que, consecuentemente, también comportaba la pérdida de una buena parte de las viviendas que se habían proyectado en la zona -con esta reducción, los inmuebles pasaban de los 1.300 a 720-, así como una reducción de dotaciones y zonas verdes.

Benimaclet y Ronda Nord

Problemática a la que se opusieron frontalmente sus socios del Partido Socialista, alegando principalmente que la pérdida de viviendas también tendría un impacto en las reservas de protección oficial y alquiler asequible que se han proyectado dentro del PAI de Benimaclet. De este modo, el acuerdo inicial se inclina en primera instancia hacia la opinión del PSPV, aunque todo apunta a que esta discrepancia entre los dos partidos todavía no ha visto su final, puesto que Compromís cree que aún hay margen para el debate. 

Por lo que respecta al soterramiento de la Ronda Nord, la propuesta no aparece de forma explícita en ninguno de los puntos del acuerdo. Cabe recordar que el concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, anunció en mayo de este mismo año que encargaría un estudio para conocer la viabilidad de un proyecto de estas características, y saber si era posible o no ejecutarlo. 

A priori, el tramo que contempla el proyecto va desde la rotonda de la torre Miramar hasta la entrada de Alboraya. Esto es, el tramo que afecta principalmente al barrio de Benimaclet. La propuesta se puso en marcha, precisamente, con la intención de acabar con la "barrera" que supone la vía entre el barrio y la huerta. Pero esta, nuevamente, suscitó las dudas del Partido Socialista en el Ayuntamiento, desde donde calificaron el proyecto como "elitista" al atender a las demandas de un solo barrio, que afectarían sin embargo al barrio de Torrefiel al dificultar su conexión con la huerta por coincidir en ese tramo la salida del posible túnel.

Así, los socialistas defendieron que la actuación tenía que ser "global" y dar solución a todas las zonas de la ciudad afectadas por la cercanía de la Ronda Nord, y no solo Benimaclet. Además, incidieron en la necesidad de "buscar alternativas" para "integrar" la circunvalación en la fisionomía de los distintos barrios, aunque no matizaron si necesariamente esto tenía que pasar por el soterramiento. Y esto es precisamente lo que contempla el acuerdo: estudiar posibles maneras en las que minimizar el impacto de la carretera sobre el barrio

Ronda Nord. Foto: KIKE TABERNER

Ahora bien, las que propone a priori son bastante más modestas que la teoría de Movilidad: "Por ello, el Plan deberá incorporar al menos, el estudio de posibles actuaciones a realizar en su borde exterior y espacios adyacentes, para mejorar la conectividad con la huerta y para minimizar los impactos que produce en el sector". 

Plan de Benimaclet

Según explicó este viernes la concejala de Urbanismo y vicealcaldesa de València, Sandra Gómez, el proyecto que se ha encargado a Aumsa tiene un presupuesto de 294.000 euros y un periodo de redacción de 12 meses, debido a la complejidad del trabajo. En este sentido, el plan desarrollará específicamente el área funcional número 18, especialmente en aquellas zonas que todavía no han sido desarrolladas urbanísticamente. 

"Va a ser la empresa Aumsa la encargada de planificar el PAI de Benimaclet", manifestaba al respecto. En este sentido, el consistorio ha remitido una serie de requisitos mínimos con el objetivo de que la propuesta final de Aumsa se adapte a las verdaderas necesidades del entorno. Como por ejemplo, en cuanto a suelo, pedir un equilibrio entre la población y los servicios dotacionales. 

Del mismo modo, también ahonda en las dotaciones del barrio y en la necesidad de crear una ciudad 15 minutos. Es decir, garantizar que la ciudadanía tenga a su alcance todos los servicios que pueda necesitar, sin tener que desplazarse a otros barrios: "Queremos crear servicios de proximidad según las necesidades; servicios públicos para dar respuesta a todos los vecinos, a sus necesidades educativas, de salud, ocio, deporte, encuentro y socialización", insistía la edil, además de abogar por un modelo de ciudad "a escala de peatón" y por la movilidad sostenible.

Sandra Gómez. Foto: EVA MÁÑEZ

Del mismo modo, otra de las principales preocupaciones es preservar el patrimonio de la zona, especialmente aquel que habla de la historia del barrio como pueblo, antes de pasar a formar parte de València. A este respecto, Sandra Gómez anunció que se pondrá en marcha un catálogo de viviendas tradicionales para su protección. Además, también se potenciará el valor patrimonial y cultural de toda la zona en su conjunto. 

Asimismo, también es relevante el punto que tiene que ver con el acceso a la vivienda. A este respecto, el acuerdo estipula que al menos un 30% de los nuevos inmuebles se deberá dedicar al alquiler asequible. Esto es, para facilitar el acceso de los jóvenes, personas mayores o personas con discapacidad, entre otros supuestos. Del mismo modo, el acuerdo también fija un mínimo del 20% de la edificabilidad para usos económicos. Es decir, comercio, servicios de proximidad, oficinas u otras actividades generadoras de empleo. 

Y, por último, cobra especial relevancia la transición entre la ciudad y la huerta. Y es que, la nueva propuesta deberá tener en cuenta el impacto paisajístico de los nuevos desarrollos que se pongan en marcha. En este sentido, los edificios y nuevas construcción tendrán que integrarse en la tipología general del barrio, mientras que las lindes de la zona urbana con la huerta se cubrirán de espacios verdes para hacer la transición más amable y orgánica. 

Sergi Campillo. Foto: ESTRELLA JOVER

Por su parte, el portavoz de Compromís en el Ayuntamiento, Sergi Campillo, ha "saludado el acuerdo" como un primer paso hacia el acercamiento de posturas en el seno del gobierno, aunque ha insistido en la necesidad de que el proyecto respete todas las sensibilidades del barrio tanto en servicios como en fisionomía, historia y preservación de la huerta. 

Rechazo a Metrovacesa

Cabe recordar que el Ayuntamiento decidió tomar las riendas del proyecto sobre el barrio de Benimaclet tras inadmitir a trámite la propuesta de la empresa Metrovacesa. A este respecto, la firma había presentado un proyecto en el que la superficie para terciario abarcaba un 13%, mientras el consistorio consideraba que la cifra debía llegar como mínimo al 20%. 

Por el momento, la empresa se ha mostrado abierta a las correcciones de la concejalía de Urbanismo, aunque también ha presentado un contencioso-administrativo contra la decisión de desechar el plan que presentó. Recurso del que todavía no hay noticias. Y es que desde Metrovacesa defienden que el PAI de Benimaclet ya se sometió en su momento a una consulta pública, que se utilizó además como base para el diseño. Sin embargo, nada de esto es suficiente para el consistorio, no al menos a la luz de las últimas protestas vecinales y de las "carencias" que ellos mismos han detectado en la propuesta. Así, finalmente, ha decidido seguir adelante con las intenciones de diseñar el barrio por su propia cuenta

Situación actual de las parcelas sin desarrollar en el exterior de Benimaclet

Una idea que desde el Partido Popular han acogido con cierto recelo, al considerar que todo este proceso va a seguir retrasando las obras de regeneración del barrio. "Un nuevo retraso del PAI de Benimaclet y que deja a los vecinos sin las dotaciones e infraestructuras que tendrán que esperar muchos más años en tenerlas", alegaba el concejal Juan Giner

En este sentido, afeaba que el consistorio "se vaya a gastar" 300.000 euros en un intento de "salvar las diferencias" entre los dos socios de gobierno. Y, a este respecto, también ha pedido "seguridad jurídica" para los nuevos inversores, en alusión a lo ocurrido con Metrovacesa. "Un nuevo fracaso de Urbanismo en el Ayuntamiento", concluía. 

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