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opinión

El Congreso de EE UU, a evitar el cierre (otra vez) del Gobierno federal

El Congreso americano debe aprobar antes de la medianoche de este viernes un presupuesto para mantener abierto el Gobierno federal

21/12/2018 - 

MADRID. El Congreso de Estados Unidos debe aprobar antes de la medianoche de este viernes un presupuesto para mantener abierto el Gobierno federal. Y más allá de si Trump consigue fondos para construir el muro o no, el déficit de Estados Unidos está disparado y el país necesita con urgencia debilitar el dólar para recuperar competitividad. Esa es la razón que hay detrás de la presión que está ejerciendo la actual administración a sus socios comerciales. Y es que es un secreto a voces que la economía de Estados Unidos ha basado durante muchos años su productividad en la debilidad de su moneda.

Phillip Swagel, asesor de George W. Bush, lo explicaba así en 2005: “Si la divisa china está infravalorada un 27%, como algunos reivindican, los consumidores norteamericanos han estado consiguiendo un descuento del 27% de todo lo fabricado en China, mientras que los chinos han estado pagando un 27% de más por los bonos del Tesoro americano”.

Históricamente el Gobierno americano ha aprovechado los años de bonanza económica y bajo desempleo para recomponer las arcas gubernamentales, estirando así su modelo económico. Al contrario que en otras ocasiones, esta vez Trump ha preferido llevar a cabo una política fiscal expansiva, en la parte tardía del ciclo; mientras la Reserva Federal lleva a cabo una política monetaria restrictiva y de normalización. Esta es una combinación realmente anómala como se puede observar en el gráfico.

El resultado es el mayor déficit público de los últimos 5 años. Un déficit similar al que tenía la economía americana cuando la tasa del desempleo aún se situaba en el 7%. Y no sólo es extraña la divergencia entre política monetaria y fiscal, sino que también lo es el tamaño del déficit en el punto actual del ciclo. Es por ello que actualmente los diferenciales presupuestarios parecen estar pesando más en la narrativa inversora.


Desde Rentamarkets creemos que Estados Unidos está situado en una mala posición por la fragilidad de sus finanzas y que no es oro todo lo que reluce y, sin duda alguna, esto aplica hoy más que nunca al dólar. Pero a pesar de la aparente sensación de seguridad que otorga el dólar, es posible que la siguiente crisis, de la que tanto se habla hoy en día, no sea tanto una crisis financiera al uso, sino más bien una crisis de crédito del dólar.

En este escenario tan complejo numerosos inversores están buscando el refugio del dólar, atraídos por unos tipos de interés a corto plazo muy atractivos en un mundo de tipos cero (el Tesoro americano a 2 años rinde un 2,90% aproximadamente). Evidentemente, la intención de estos inversores es la de proteger su capital, lo que denota su perfil de aversión al riesgo, dada la aparente falta de alternativas e incertidumbre que domina los titulares de los principales medios de comunicación.

Calidad de pago

La confianza que tienen en la calidad de pago del Tesoro americano y sobre todo el atractivo tipo de interés que ofrece en términos relativos (casi comparable a los antiguos depósitos de la banca española) les hace infravalorar el riesgo que asumen con el tipo de cambio. Esta infravaloración de los riesgos viene realzada porque la experiencia nos dice que el dólar se fortalece durante periodos de tensión en los mercados, al ser la moneda de reserva por excelencia, beneficiándose entre otros de los flujos de repatriación y compras de bonos del Tesoro americano.

Estados Unidos necesita un nuevo punto de partida, con una relación real de intercambios apropiada que le permita no seguir acumulando deuda. Bien sea por la necesidad del propio gobierno estadounidense de financiar sus gigantes déficits en el exterior (lo cual conllevará a un aumento masivo en la emisión de deuda). También puede ser que consiga poner en práctica los acuerdos alcanzados con sus socios comerciales en el G-20, todas las posibles soluciones pasan por la devaluación del dólar en el medio plazo. Única solución que permitiría a Estados Unidos restituir la competitividad de su economía y sanear sus finanzas públicas.

Ignacio Fuertes Aguirre es responsable de trading y socio de Rentamarkets

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