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fundada en 1976

La constructora Guerola utiliza la digitalización como antídoto a los efectos de la crisis

17/11/2019 - 

VALÈNCIA. De dedicarse a la obra civil y construcción de carreteras para la Administración pública en el año 1976, Grupo Guerola, fundado por José Guerola, ha evolucionado a la edificación industrial, tanto pública como privada. En el camino emprendido por su fundador, hubo una primera parada en el año 1995, cuando se produjo un cambio de generación en la empresa, en el cual se incorporaron sus hijos Pepe y Sergio, pero también llegó otra compañera de viaje: la profesionalización. "Pusimos a personas totalmente cualificadas al frente de cada departamento para obtener la mayor rentabilidad dentro de cada uno", explica Sergio Guerola, administrador de la empresa.  El compromiso y la experiencia de la compañía la han posicionado hoy como un referente en la Comunitat Valenciana.

En 2008, la crisis inmobiliaria se conformó como el primer obstáculo que la empresa tuvo que saltar con los hijos al frente. "Como consecuencia de la crisis, tuvimos que reinventarnos y aplicar métodos diferentes con respecto a la competencia que surgía en el sector", explica Sergio.

Estos cambios se han materializado en priorizar la metodología Building Information Modeling (BIM) en sus obras, que está ligada a las nuevas tecnologías de la construcción. "Es la revolución que tiene que llegar a la construcción de cara a la digitalización de los productos", expone Alberto Alberola, director de la división de Construcción. 

"Apostamos por el BIM al 100%. Nuestros trabajadores están formándose en este método, a partir de la compra de herramientas y programas informáticos. El futuro va hacia la digitalización de las obras", explica. "Estamos subidos al carro de las nuevas tecnologías". Alberola expone que las obras que han realizado en València con la metodología BIM han dado resultados positivos, ya que se han cumplido los plazos, se han optimizado recursos y se han reducido costes.

La trayectoria de la reconversión también pasa por la aplicación del método Lean, que se constituye como su punto fuerte al ser un sistema productivo que elimina el desperdicio de cualquier proceso. La empresa familiar ha decidido implantarse en el siglo XXI, como una compañía moderna, tecnológica y diferente. "Aprovechando la metodología Lean, nuestros valores distintivos van a ser la transparencia y la confianza", asegura Sergio. "El cambio del modelo de gestión a este supone que la mentalidad y la forma de trabajar de Guerola también se transforman", explica. 

En el trayecto, Guerola encontró su valor diferencial: la motivación, que les produjo el deseo de hacer algo diferente. La empresa no solo se transformaba por dentro. Quisieron cambiar las rotondas, carreteras, polígonos y asfalto por la edificación industrial, pero también el modelo de gestión al aplicar una filosofía diferente. "Nuestro modelo está basado en la filosofía Lean, que implica hacer las cosas de forma colaborativa, transparente, noble. Guerola genera confianza al realizar las cosas de esta manera y con un menor coste. Si combinas estos aspectos, ofreces una forma diferente de dar servicio respecto a los demás. Queremos que quien nos contrate lo haga por estos valores", afirma Alberola.

Toda travesía necesita una tripulación. La plantilla de Guerola se compone, en la división de Construcción, de 50 perfiles técnicos, como ingenieros, arquitectos, administrativos, topógrafos o encargados de edificación. La parte de firmas y pavimentos la forma una masa productiva de mano de obra de 100 personas, que se dedican a la fabricación y transporte. 

Busca talento joven

La empresa busca perfiles enfocados a la arquitectura o con experiencia edificación, pero que estén involucrados con las nuevas tecnologías. Su plan de formación se basa en encontrar talento joven que acabe de salir de la carrera, pero que tenga ya la filosofía Lean, la cual lo atrae porque no se trabaja de manera convencional. "Perseguimos perfiles técnicos que quieran hacer las cosas diferentes en la construcción", señala.

La compañía factura alrededor de 25 millones de euros, una cifra que proviene mayoritariamente de la división de Construcción, de donde se obtienen unos 15 millones, mientras la de Productos, Firmas y Pavimentos ingresa el resto. "Después de la crisis hay menos empresas, pero las que existen están más especializadas, por lo que se requieren más esfuerzos", asegura Alberto.

En esta atmósfera de cambios en la tipología de obra y de modelo de gestión, Alberola explica que también ha habido una transformación en el ámbito de actuación, ya que su cartera de trabajo está principalmente en València capital. "Geográficamente, rompemos con el modelo de comarcas. Siempre será de Ontinyent, pero está dándose a conocer fuera como una empresa de referencia", expone.

Guerola actúa en el eje Alicante-Valencia donde, asegura Alberola, siempre se han sentido más cómodos, pero quieren salir de la "zona de confort". Están estudiando los pasos que los lleven a otros lugares, aprovechando el cambio del modelo de gestión. "Vamos a empezar a trabajar con clientes que hemos encontrado en la Comunitat Valenciana, sean de aquí o no, fuera de este territorio", explica.

Los pasos de su Plan de Nacionalización los llevan a Cataluña y Madrid, donde van a continuar con la edificación. "Vamos poco a poco, pero de forma consolidada. Hemos aguantado porque queríamos hacernos fuertes aquí; ahora que los estamos y sabemos lo que queremos, vamos hacia fuera", afirma el director de la división de Construcción. 

Fuertes en Ontinyent

La ventaja de estar en Ontinyent, asegura Sergio, es que a nivel comarcal tienen menos competencia directa por el tamaño de su empresa. "En la capital hay mayores competidores, por lo que aquí somos más fuertes, pero allí más débiles", confiesa el administrador. "Antes, nadie nos veía como ejecutores de obra en Valencia, ahora ya se ve nuestro cartel y empezamos a ser conocidos porque no es la típica obra de calle, sino hoteles, edificios de oficinas o gimnasios. La capital es un polo de atracción que nos da la visibilidad y nos permite quitarnos el estigma de Guerola asfaltadores", señala. 

Sergio Guerola explica que el 20% de su construcción es pública, como Ayuntamientos, consellerias o diputaciones, y el 80%, privada, con clientes como Jubasa, Transnatur, Consum, Aldi, Family Cash o Istobal. "Nuestro cliente ha cambiado. El sector privado ha cogido fuerza", afirma Alberto Alberola.

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