entrevista al delegado del gobierno

Moragues: "El actual Consell quiere exterminar cualquier atisbo de colaboración público-privada"

El delegado del Gobierno califica de "milagro valenciano" la gestión realizada por el anterior Consell y pide el voto para Rajoy porque ha evitado "la quiebra de España y de la Comunitat"

7/12/2015 - 

VALENCIA. El delegado del Gobierno, Juan Carlos Moragues, cumple este lunes tres años desde que entró en política: recibió la llamada del entonces presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, para hacerse cargo de la conselleria de Hacienda. Un reto que este inspector de la Agencia Tributaria decidió aceptar: bajo su mando, la Generalitat recuperó la cordura en el control del gasto y culminó la reestructuración del sector público empresarial.

No obstante, Moragues no pudo cumplir con el objetivo de convencer al Gobierno central de que abordara en esta legislatura la reforma del sistema de financiación. Una demora que el dirigente, sin embargo, defiende bajo la situación especial que atravesaba España.

Ahora bien, no lo considera un trabajo en balde, dado que a su juicio se logró hacer entender en Madrid la situación crítica de infrafinanciación de la Comunitat mucho más allá de la etiqueta de despilfarro que se le había colocado al Gobierno valenciano. “El actual Consell vive de nuestros deberes hechos en la pasada legislatura”, afirma.

-Usted ha llegado a calificar de “milagro valenciano” la evolución de la Comunitat Valenciana en la pasada legislatura.
-La crisis incidió en mayor medida a la Comunitat por, entre otras, el desplome del mercado inmobiliario, la desaparición de las entidades financieras y la mayor presencia del sector privado frente al público. Vivimos una caída del PIB brutal en muy pocos años, se destruía empleo y nos encontrábamos en un clima de protestas y manifestaciones. En España, desde el punto de vista financiero, en 2011 se tuvo un descenso de recaudación en dos años de 70.000 millones de euros y una prima de riesgo disparada, lo que significaba que a nuestro país le daban préstamos al 8% y atravesábamos grandes dificultades para financiarnos en los mercados. Todo ello ponía en peligro los servicios básicos fundamentales. Mientras, en la Comunitat Valenciana en 2012 casi no podíamos pagar las nóminas.

-¿Y cuál es la fotografía actual?
-En 2014 somos la tercera comunidad que más crece por detrás de las insulares con un 2,1% mientras España crece al 1,3%. En ese sentido, pasamos de un -2,9% al +2,1% en 24 meses: es decir, una subida del 5% y yo eso lo defino como milagro económico. Un milagro basado en la mejora de la competitividad y en las exportaciones. Precisamente en 2014 hay 25.000 millones de euros de exportaciones y es donde se produce el punto de inflexión. En 2015, las previsiones de crecimiento de Alemania son del 1,6%, de Francia el 1% y en Italia, del 0,9%, mientras las estimaciones para España se sitúan entre el 3% y 4% y en la Comunitat Valenciana, del 4,3% según la Airef. Lo que quiere decir que en 2014 le dimos la vuelta al marcador y en 2015 estamos creciendo más del doble que Alemania y cuatro veces lo que Francia e Italia. Y si antes te financiabas al 8% ahora te financias al 1,5%.

-¿A qué se deben estos cambios?
-A un conjunto de factores. La reestructuración del mercado financiero, la ligera recuperación del sector de la construcción y la mejora de la competitividad en nuestras empresas para la salida al exterior, así como la apuesta por la innovación de sectores tradicionales y estratégicos de la Comunitat como el textil, calzado, juguete, mueble… ha habido una adaptación importante.

-Entonces, ¿se lo atribuimos a usted el milagro?
-No, por favor. Esto es obra de la sociedad valenciana en su conjunto: empresarios, trabajadores, autónomos… es para sentirse orgullosos de este vuelco, de este milagro valenciano, apoyado por las reformas económicas del Estado.

-Un milagro, no obstante, que termina con 40.000 millones de euros de deuda en la Comunitat Valenciana, cuando se empezó la legislatura con poco más de la mitad.
-En términos de deuda, cuando Zapatero coge el Gobierno en 2007 teníamos una deuda PIB del 35% y en cuatro años duplica esa deuda. El 24 de julio de 2012 teníamos una prima de riesgo de 637 puntos básicos, así no podíamos mantener el Estado de Bienestar  y lo siguiente ahí es el rescate. Nosotros, con rigor, reducción del déficit y estabilidad en pocos meses conseguimos unos resultados que están ahí. La senda es la adecuada y no hay que dar pasos atrás.

-Rajoy ahora se anima a venir a presentar su programa electoral, cerrar campaña, hacer promesas… pero la realidad es que las cuestiones fundamentales como el cambio de modelo del sistema de financiación o una mejora en las inversiones no se han cumplido. ¿Qué razón puede tener un valenciano para votarle?
-Rajoy ha hecho las reformas oportunas para que ahora la Comunitat Valenciana sea la segunda región que más empleo está creando. Ha garantizado los servicios, que los hospitales, escuelas, universidades… sigan abiertos porque ha inyectado 40.000 millones de euros en la Comunitat entre el 2012 y el 2015 y ha rescatado de una quiebra segura a España y por extensión también a la Comunitat.

-Dice que el Estado ha inyectado 40.000 millones pero el grueso de esto han sido préstamos que los valencianos deben devolver.
-Las transferencias del modelo, que se aprobó en 2009 con el voto a favor del socialista Pedro Sánchez y en contra de Mariano Rajoy, no cubrían ni Sanidad ni Educación. Rajoy recibió una economía desplomada como ya he explicado y lo que hizo fue tratar de ajustar las cuentas para garantizar el Estado de Bienestar. Y con ello, fue ayudando a la Comunitat Valenciana y dándole liquidez para que pudiera pagar a sus proveedores. En diciembre de 2014 se produce una decisión muy importante: que los intereses de la deuda pasa a pagarlos el Gobierno. En 2014 pagamos 1.200 millones de euros de intereses y en los presupuestos de 2016 son 340 millones. Además, se ocupa de pagar también los vencimientos de la banca extranjera y también la nacional. Quiero recordar también que el dinero que te ahorras de intereses, cerca de 1.000 millones, lo puedes destinar a los servicios fundamentales: lo generamos nosotros en 2014 y ahora lo recibe Ximo Puig en 2016. A finales de este año, el 70% de la deuda valenciana es del Estado.

-¿Y cómo debería solucionarse esto?
-En la próxima legislatura deben ponerse sobre la mesa las asimetrías de deuda PIB entre las diferentes comunidades autónomas en el marco de la negociación del modelo de financiación.

-¿Y algún tipo de reducción o condonación de la deuda histórica?
-Nosotros en 2013 llevamos una propuesta a Les Corts pidiendo el cambio de modelo de financiación y el reconocimiento de la deuda histórica y estudiar mecanismos para su liquidación. El PSPV se abstuvo y Compromís votó en contra.


-El presidente Ximo Puig presentó recientemente una propuesta de modelo de financiación que aporta algunas novedades respecto al que se consensuó en la legislatura pasada. Por ejemplo, proponía un fondo de contingencia similar al de la hucha de las pensiones. ¿Qué le pareció?
-La propuesta de Puig lo que hace es copiar la propuesta de los expertos que yo llevé a Les Corts cuando era conseller de Hacienda. Nosotros hacemos un diagnóstico y vemos que tenemos un problema de ingresos, no de gastos. Queremos hacer una labor de concienciación y por eso llamo a los expertos a Les Corts: lo que presenta realmente Puig es el mismo informe con la primera página cambiada.

-Pero había alguna modificación…
-Sustancialmente es el informe anterior de los expertos. Otra cosa, además, es que presente un diseño sin consensuarlo con su propio partido dándose la paradoja que Pedro Sánchez está a favor del cupo vasco y navarro y ese informe no lo está. Para colmo, el otro día el exministro Jordi Sevilla, valenciano además, salió diciendo que no habrá más dinero para la financiación autonómica y que no es una prioridad bajar impuestos: a mí me aterra ese escenario en el cual gobierne Pedro Sánchez con Jordi Sevilla como asesor.

-Cristóbal Montoro también dijo que no habría más dinero para el nuevo sistema de financiación.
-Sí, pero lo dijo cuando la recaudación iba hacia abajo y el déficit estaba descontrolado, pero ahora en 2015 la recaudación está aumentando y tenemos una situación de estabilidad presupuestaria para abordarlo de otra manera. Si no se ha afrontado este año ha sido porque es una negociación muy compleja con tantas citas electorales de por medio.

-De todas formas, parece que el mensaje de la infrafinanciación de la Comunitat Valenciana no termina de calar en el resto de España. De hecho, Albert Rivera ha hecho declaraciones poniéndolo en duda, al igual que otras comunidades autónomas que dicen que en realidad salimos beneficiados. ¿Cómo ve esa negociación? ¿Pelearemos en solitario?
-Yo recuerdo un acto que hicimos en el Palau con el presidente Alberto Fabra junto a sus homólogos de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, y Baleares, José Ramón Bauzá, con los consejeros de Hacienda correspondientes porque el modelo discrimina a estas tres comunidades autónomas. De hecho, Montoro reconoció la infrafinanciación de todas ellas cuando vino a Valencia. Lo que quiero insistir es que la negociación es muy compleja y me parece ignorancia o mala intención decir que esto se resuelve en 15 días como ha asegurado desde otros partidos…

-No se resuelve ni en 15 días ni en cuatro años por lo que se ha visto…
-Se tiene que hacer una negociación con una base técnica y objetiva, buena parte de la cual la hemos aportado en esta legislatura.

-Ha recalcado que Puig no ha consensuado con Sánchez su propuesta de revisión del cupo vasco. ¿Pero qué piensa usted sobre ese concierto?
-El quid de la cuestión no es tanto el régimen foral, porque está previsto en la Constitución, sino la forma de calcular. Hay que ver que la contribución esté bien calculada.

-Como experto, ¿cree que está bien calculada? Porque diferencias existen y el propio Ximo Puig ha señalado que con una fórmula similar la Comunitat tendría varios miles de millones de euros más al año.
-No conozco el cálculo al detalle, pero lo que no se puede poner en duda es el propio régimen porque está en la Constitución. Lo que hay que ver es si el sistema de financiación funciona bien y, no solo nosotros, sino el propio Rajoy ya ha dicho que funciona mal. Cuando hablo de sistema de financiación incluyo ambos regímenes.

-Cambiando de tercio, tras las últimas informaciones que han surgido, ¿cómo ve el informe de la Intervención referido a los sobrecostes en la ampliación de Feria Valencia?
-Feria entra en el sector público autonómico porque más del 50% de sus ingresos son de la Generalitat. Cualquier empresa del sector público se audita y lo que ocurre es que se filtra un informe provisional. A partir de ahí se inicia, no sé bien cómo se llega a ello, a una investigación por parte de la Fiscalía y la Intervención, como es lógico, colabora con la Justicia. Lo importante es cuál va a ser el futuro de Feria: el anterior Consell apostó por la viabilidad de Feria entendiendo que era una institución crucial para la economía valenciana y estábamos estudiando es un proceso de externalización de la actividad ferial y por otro lado, que la propia institución, los inmuebles y la deuda se quedaran en otra. Ahora bien, veo muy dubitativa a la conselleria con el camino a adoptar con Feria Valencia y van pasando los meses y se pone en peligro el futuro de la institución.

-Recordará que dirigentes del Ayuntamiento de Valencia y la propia alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, le criticaron por ese informe de Feria…
-Insisto, es una empresa del sector público y como tal se audita. Y con este tipo de informes, con unos puedes estar más de acuerdo que con otros, pero los que lo realizan son funcionarios que hacen su trabajo con independencia y yo ahí no entro.

-¿Cómo ve la relación del PP con los empresarios tras las elecciones?
-Nosotros siempre hemos apoyado a los empresarios porque entendemos que donde se crea empleo es en el sector privado. De hecho, apostamos por fórmulas de la colaboración público-privada, como los conciertos sanitarios o educativos. Ahora mismo, el modelo de la Generalitat es contrario a esto: de hecho, hay una cruzada contra este tipo de conciertos. Lo natural sería que los empresarios estuvieran a nuestro lado porque lo que defendemos, además de este tipo de colaboración, es una administración más reducida: en resumen, no molestar, quitar cargas administrativas y bajar impuestos, es lo mejor que podemos hacer. Ahora bien, es normal que cuando hay un cambio de gobierno también haya unas relaciones institucionales con ese Consell y viceversa.

-Ha hablado de los conciertos sanitarios y desde la Sindicatura se auditó uno de ellos, el de las resonancias, y concluía que le hubiera salido más barato a la Generalitat gestionarlo con sus propios medios.
-En cada servicio se tiene que evaluar si cabe esa colaboración público-privada y apostamos por estudiarlas en todos los casos, pero es que el actual gobierno lo que quiere exterminar cualquier atisbo de este tipo de colaboración.

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