Llisa Negra deja Pascual i Genís para estar más cerca de sus hermanos mayores. Si hasta ahora los tres restaurantes de Quique Dacosta eran vecinos cercanos, ahora lo serán puerta con puerta. Concretamente a partir del próximo 8 de junio. De esta forma, Llisa Negra, Vuelve Carolina y Flores Raras compartirán edificio. Llisa se ubicará así en el primer piso de la calle Correos número 8. Lo hace básicamente por una cuestión de operatividad.
“Me apetecía mucho tener la percepción de agrupamiento, tener todo en el mismo edificio. Aunque Llisa estaba muy cerca, al final los equipos tenían que moverse. Cambiamos por un tema operacional, entendemos que ese reagrupamiento es la fórmula del éxito y hacerlo con el equipo excepcional que tenemos es un acierto”, afirma Quique Dacosta. El restaurante, que abrió en 2018 ha tenido desde que abrió sus puertas una enorme aceptación tanto entre el público local como el visitante.
Cambia el espacio, pero no la identidad. Al frente de la cocina continuará Ana Llop, que asumió el mando hace año y medio mientras que Félix Martínez sigue a los mandos de la sala y Malena Martínez gobernando sobre la bodega.
Juntos pero no revueltos
“Cada restaurante continúa teniendo su propia cocina y su propio ADN. Vuelve Carolina sigue con esa cocina viajera, cosmopolita, dinámica y fresca que viene haciendo desde hace 15 años. Flores Raras es la alta cocina con una base de cocina valenciana bajo la dirección gastronómica de Carolina Álvarez y Llisa Negra se mantiene en lo que siempre ha sido: tradición valenciana, carnes, pescados y paellas, producto, gamba roja, el salpicón, la ensaladilla, esa hamburguesa picada al momento frente al comensal…”, añade Dacosta. La materia prima en su máximos expresión acariciada por el calor del fuego, ahora con un traje nuevo.

