Un oasis espectacular en el Cabanyal donde se junta lo más tradicional del almuerzo con la vanguardia más sofisticada en los bocadillos. Y digo esto porque en el mismo espacio conviven tres propuestas que se complementan a la perfección y que permiten al comensal elegir lo que le apetezca y sentarse donde quiera y con quien quiera.
La propuesta es la siguiente: tienes cuatro lugares donde poder elegir tu almuerzo, que yo enmarcaría en tres grandes bloques. Por un lado están las brasas de Jenkins taller de carnes; por otro, las propuestas marineras de Lujuria Marina; y como tercer bloque, los maravillosos bocadillos de Román tanto en La Barra de Anyora como en Tonyina Barra.
La dinámica es peculiar, pero sencilla. Llegas al espacio, acudes al lugar donde quieres tomar el almuerzo —te recomiendo que mires las cartas por adelantado—, pides tu bocadillo y te sientas donde quieras del espacio. En cualquier sitio, puedes disfrutar de tu almuerzo en su patio lleno de vegetación, en el salón interior de Jenkins —más recogido y con sensación de restaurante—, en sus mesas con piedra de mármol como si de una calle peatonal se tratase o en la zona amplia de los puestos, donde la sensación es la de estar en medio de un mercado. Allí las mesas altas y largas se pueden compartir y las mesas bajas de Lujuria Marina y La Barra de Anyora te dan una sensación más de restaurante o bar.

- Zona de Mercado -
- Kike Taberner
Una vez has pedido te dan una ficha luminosa junto con el gasto de cacaus y olivas y, cuando está listo tu bocata, te avisa para que vayas a recogerlo. Para recoger la bebida hay que acudir a la barra central, que es el punto de distribución de bebidas, cafés y cremaets.
Entrando en materia de esmorzaret la cosa se pone seria:
Por un lado, Lujuria Marina tiene una propuesta única en Valencia con sus bocadillos marineros. No hay sitio en la ciudad que tenga esa calidad de producto y unos bocadillos pensados exclusivamente para que sus ingredientes principales luzcan con todo su esplendor de sabores y matices.¿Dónde te encuentras un bocadillo elaborado con un filete de atún rojo a la brasa? ¿O un bocadillo con clòtxina valenciana? Son propuestas que no se encuentran en ningún otro lugar y que, a su vez, conviven con bocadillos más clásicos como el de titaina, elaborada por su madre con la receta familiar. Porque no olvidemos que Lujuria Marina es una extensión del mítico puesto de pescados del Mercado del Cabanyal, Pescados Bianca.
He tenido la suerte de probar casi todos los bocadillos de la carta de Lujuria Marina. Su chivito de atún rojo o su bocadillo de atún con mermelada de tomate creo que son dos maravillas que se tienen que probar al menos una vez en la vida. Si te gusta el recetario tradicional no puedes dejar de probar el de titaina, que está hecha con un estilo muy del Cabanyal. Y si te gusta experimentar con propuestas nuevas puedes dejarte llevar por el de atún rojo con tomates semisecos o por el de clotxinas. Todo viene del Mercado del Cabanyal, tanto las verduras como el pan que utilizan proceden de los puestos cercanos al de mariscos y pescados.

- Chivitún - Lujuria Marina
- Kike Taberner
Por otro lado tienes la propuesta a la brasa de Jenkins, que llegan en un momento maravilloso, ya que en el centro de Valencia son muy pocos los sitios donde disfrutar de un almuerzo a la brasa como los del poble y menos aún con este nivel de sabor, tanto por los ingredientes utilizados como por el estilo de cocinado. Trabajan las brasas a uno de los mejores niveles de la ciudad. Su Josper no deja indiferente a tus papilas gustativas y mucho menos a la satisfacción de morder una panceta o unas longanizas con ese toque ahumado.
En Jenkins la dinámica es sencilla, como en el bar de toda la vida: llegas a la barra, eliges tres ingredientes de los que hay en las bandejas, te montan el bocadillo y solo te queda buscar sitio donde sentarse. Tanto en el salón del taller de carnes de Jenkins como en el patio, en la calle o en el mercado.

- Taller de Carnes by Jenkins -
- Kike Taberner

- Bocata - Taller de carnes by Jenkins -
- Kike Taberner
Y por último os cuento las propuestas de La Barra de Anyora y Tonyina Barra. Las he dejado para el final porque siempre que voy me explota la cabeza con cada bocado.
No he probado un bocadillo de Román que no me haya hecho soltar un "wow, qué bueno está esto". No sé cómo lo hace, pero mi sensación al degustarlos es que reconozco los sabores y los ingredientes pero tienen algo que me hace disfrutarlos más. Una salsa sutil, una combinación pensada, un equilibrio que muchos buscan pero pocos saben lograr. Siempre digo que Román es un auténtico alquimista de los bocatas.
En sus barras puedes encontrar desde un bocata de pastrami al más puro estilo neoyorquino, pero llevado a la terreta, hasta un mítico Almussafes que te hará llorar de intensidad y placer en cada bocado mientras ese frenesí va ligado a un buen huevo chorreante. O un bocata de pollo a l’ast convertido en una experiencia hedonista gracias a que te lo sirven con un bol lleno de los jugos del pollo para que puedas sumergir el bocata antes de cada mordisco. Tú marcas la intensidad del chorreo y tú marcas la velocidad con la que te lo vas a terminar. Su pan es una maravilla. Es de un horno de toda la vida y para el estilo de bocadillos que hacen es todo un acierto.

- Brascada de Pastrami de Ternera - Tonyina Barra -
- Kike Taberner

- Bocata Especial Quinin -
- Kike Taberner

- Bocata Especial Quinin -
- Kike Taberner
Creo que Mercader Cabanyal es un lugar que aún está por descubrir y eclosionar. Tiene todos los ingredientes para convertirse en una de las propuestas de almuerzo más sólidas y potentes de la ciudad. El espacio permite que la informalidad brille en todo su esplendor. Es un lugar donde poder alargar la sobremesa y, quién sabe, quizá alargarla tanto como para hacer un ADSL (asmorzar, dinar, sopar y lo que vinga).
Sus almuerzos parten desde los 8,50 € hasta los 12 €, incluyendo bocadillo, gasto y bebida, con algunos suplementos en función de los bocadillos elegidos o si se remata la jugada con café o cremaet.
Puedes acudir a almorzar los viernes, sábados y domingos a partir de las 9:30 h y su propuesta de esmorzaret se mantiene hasta las 12:30h, momento en el cual empieza la propuesta de mediodía.
Espero que os haya gustado esta reseña y que disfrutéis de almorzar tanto como yo. Nos vemos en los bares.