Sentarse a la mesa de este restaurante de la Avenida de Aragón es sinónimo de hospitalidad y profesionalidad. A simple vista podría pasar inadvertido, pero Enboga ocupa desde hace tiempo un lugar destacado en el mapa de los comensales más perspicaces.
Al frente se encuentra Rafa Brández que, junto a su equipo, cocina y sirve pescados, carnes, arroces y fideuás con sazón y mimo en la presentación. La carta empieza con tapas y entrantes en los que predominan los productos de temporada y las recetas populares elaboradas con personalidad. Tomate valenciano con melba y salazones, esgarraet, gildas con anchoa y sardina o clòtxinas valencianas son una pequeña parte de las diferentes opciones para abrir el apetito.
Enboga eleva el sabor de cada fideuà y cada arroz con el rossejat. Recientemente han sido reconocidos con el primer premio en las VIII Jornadas Gastronómicas de Arroces Valencianos y en la 50ª edición del Concurso Internacional de Fideuà de Gandía recibieron el primer premio: gamba, cigala, rape de Gandía, fumet sabroso y fideo número 4 para conseguir una fideuà jugosa y sabrosa en boca que está disponible en carta.


Motivos para ser reconocidos por su trabajo y dedicación no les faltan. Enboga ha logrado ser un lugar de confianza para quienes buscan disfrutar de una cocina que cuida el producto y el gusto.
Los postres están a la altura de la parte salada y al levantarse de la mesa el primer pensamiento es querer regresar; buscar el momento de volver y disfrutar de otra de sus tapas, arroces o fideuás: fideuà de fideo fino y rossejat de gamba roja, arroz de rodaballo y alcachofa confitada…
Procedente de una familia vinculada a la hostelería y con experiencia en el sector, Rafa Brández y el equipo de Enboga crean un ambiente agradable al que volver.