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Instituciones y empresas valencianas ante los ODS y la 'Agenda 2030'

28/02/2019 - 

VALÈNCIA. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible, más conocidos como ODS, buscan abordar los desafíos ambientales, políticos y económicos con los que se enfrenta el mundo. Igualdad de género, consumo responsable, lucha contra el cambio climático o erradicación de la pobreza son algunos solo algunos de los 17 objetivos fijados por las Naciones Unidas y que empresas e instituciones deben tener en cuentan en sus estrategias a futuro. 

Este fue el tema central de la jornada 'Instituciones y empresas valencianas ante los ODS y la Agenda 2030', organizada por Valencia Plaza e Intu Mediterráneo este miércoles en el Hotel SH Valencia Palace. Al encuentro asistió Jorge Solana, asesor en el Alto Comisionado para la Agenda 2030, quien recordó que esta agenda engloba todos los objetivos marcados a nivel global a la vez que busca la interrelación entre todos los problemas. 

Las ODS suponen un paso más allá de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), al provocar que se tenga en cuenta el contexto de todos los problemas y cómo colindan entre ellos. "Las sequías, las inundaciones, afectan a las zonas más pobres y por lo tanto hay que atajarlo desde varias vías y eso es lo que la agenda propone", señalaba Solana, quien recordaba que la agenda no propone soluciones, sino una hoja de ruta. 

"No es una agenda finalista, sino que marca 17 grandes retos para ver cómo los afrontamos, las soluciones las tenemos que construir entre todos. Nos pide que no lo hagamos en elementos estancos. Pide que busquemos los ecosistemas para buscar las alianzas necesarias", recordaba. "Hay que dejar de trabajar de manara aislada. La agenda no es un contrato, está aprobado por 193 países pero no es vinculante, aunque sí es un guía para la acción política".

"Hay dos visiones para interpretar la agenda: que es unas metas técnicas que hay que cumplir y una visión más política de hoja de ruta. A veces se comete el error de tumbarse hacia un lado y ver algo muy burocrático y perder esa visión de futuro que busca convertir en algo real", recuerda. Entre los retos: que exista un liderazgo desde la presidencia de la empresa, la necesidad de que no sea una cuestión aislada en la empresa, que el conflicto de intereses no sea un problema, la movilización y la medición. 

Instituciones comprometidas

En la primera mesa, donde se trato los ODS desde el punto de vista de las instituciones, participaron Solana, Belén Cardona, secretaria autonómica de Transparencia, Responsabilidad Social, Participación y Cooperación, Amelia Navarro, presidenta de la Comisión de RSE de la CEV, Fernando Ibáñez, presidente del Club de Empresas Responsables y Sostenibles de la Comunitat Valenciana y Gabriel García Martínez, director del Máster de Responsabilidad Social Corporativa UPV, moderados por el director de Valencia Plaza, Javier Alfonso.

Solana señalaba la necesidad de encontrar puntos de encuentro entre empresas y sociedad. "Cada vez vemos más el súper la columna de bio y el cliente quiere cada vez más consumir responsable y ahí las empresas ven modelos de negocio", recordaba, destacando que implementar medidas buscando cumplir los objetivos de los ODS es una cuestión rentable para las empresas.

Belén Cardona, secretaria autonómica de Transparencia, destacaba la importancia de la difusión entre la ciudadanía y las empresas de esta cuestión. Cardona recordaba la ley para el Fomento de la Responsabilidad Social aprobada durante el actual mandato. "El papel actual de la administración es facilitador, porque el regulador ya está", reconocía, además de mencionar la diferencia entre empresas debido a su tamaño. "No es lo mismo hablar de una empresa de 500 trabajadores que de la realidad valenciana", recordaba. 

Amelia Navarro, presidenta de la Comisión de RSE de la CEV, señalaba que la empresa valenciana todavía tiene mucho por hacer aunque reconocía que el empresario está muy abierto hacia el enfoque de los ODS. "Hay una gran importancia de las alianzas, no solo empresa y sector público, sino con el tercer sector y la ciudadanía", apuntaba. "Cada vez hay más leyes, pero no hay que perder ese componente voluntario de la empresa para actuar desde el convencimiento".               

Fernando Ibáñez, Presidente del Club de Empresas Responsables y Sostenibles de la Comunitat Valenciana, recordaba que los valores tienen que formar parte de la propia compañía aunque reconocía que la propia sociedad te puede empujar a aplicar este tipo de políticas. Eso sí, recordaba que las empresas tienen que ser sostenibles. "La RSE ha dejado ser algo filantrópico, es algo que se mide", destacaba. No obstante, pedía a la administración el plazo suficiente para cumplir lo que pedía la ley, como incorporar estas cuestiones al informe de las cuentas de 2018.

Además, pedía a la administración políticas incentivadoras para las compañías como políticas de la administración, políticas fiscales y ayudas públicas que tengan en cuenta la labor de estas compañías. "Tenemos la oportunidad de liderar desde la Comunitat Valenciana el ámbito nacional", destacaba. 

Gabriel García, Director del Máster de Responsabilidad Social Corporativa de la UPV, recordaba que en la universidad, desde hace años, las ODS están en la agenda. "A nivel institucional tenemos un vicerrectorado de Sostenibilidad y Cooperación y es una cuestión que debe permear en toda la estructura de la organización", señalaba. "Hay que trasladar a los alumnos que somos una organización sostenible y lo incorporamos en las asignaturas de tratamiento de competencias transversales".

Empresas comprometidas con los ODS                        

En la segunda de las mesas participaron Adela Torres, gerente de Medio Ambiente del área de Responsabilidad Social de Mercadona, Carmen Picot, ejecutiva de Relaciones Institucionales y RSE de Consum, Pilar Blaya-Hernández, directora de RSC y Cooperación de Valenciaport Foundation, Patricia Corrons, responsable de planes de RSC Iberdrola y Alberto de Rosa, consejero Delegado del grupo Ribera Salud.

Adela Torres, gerente de Medio Ambiente del área de Responsabilidad Social de Mercadona, señalaba que las ODS aportan un lenguaje global. "Cuando estableces alianzas para cumplir los objetivos permiten saber de qué estás hablando", recordaba. "Mercadona exige a sus proveedores el cumplimiento de cláusulas y han de adherirse a su código ético. Una empresa que opera de manera responsable tiene que tener proveedores que operan de forma responsable". 

Carmen Picot Oroval, Ejecutiva de Relaciones Institucionales y RSE de Consum, aseguraba que las ODS les ha permitido entrar en una reflexión, todavía más profunda, de su responsabilidad social. "Hay que trasladar a la ciudadanía y a los consumidores lo que tenemos que hacer todos, no solo las empresas", recordaba. "En Consum hemos llegado a sacar la estrategia 3020, porque hemos determinado 30 aspectos que le preocupan a nuestros grupos de interés y nos hemos marcado 2020 para cumplirlos", señalaba.

Pilar Blaya-Hernández, directora de RSC y Cooperación de Valenciaport Foundation, señalaba que todavía hay mucho desconocimiento en algunas empresas de menor tamaño, pero aseguraba que sobre todo depende de las personas. "Si hay sensibilidad tenemos una oportunidad", apuntaba. "Con la nueva ley de contratación pública se incluyen cláusulas de este tipo y es uno de los principales contraataques".

Patricia Corrons, responsable de planes de RSC Iberdrola apuntaba que dentro de sus acciones para caminar hacia los ODS se encontraban la creación de empleo de calidad, impartir formación, aportación al deporte femenino o ser la organización del IBEX 35 con más mujeres en el consejo de administración. "Queremos ser tractor del tema de los ODS e incluso hemos hecho encuestas a los proveedores para ver en qué situación están y si podemos hacer alianzas", aseguraba.

Angélica Alarcón, directora de comunicación y RSC del grupo Ribera Salud, apunta a que fue importante la llegada de un accionista americano porque les implantó una nueva cultura que está más extendida en EEUU. "Invertir en RSE tiene un retorno muy rentable para la organización en costes de eficiencia interna, reputacionales y de clima interna de la organización", apuntaba.

Salvador Arenere, consejero Intu Mediterráneo, fue el encargado de clausurar el encuentro. "En este nuevo modelo de sociedad, en base a los cambios tecnológicos, la forma de pensar, de actuar, de nuevos hábitos de compra, todo esta cambiando", señalaba Arenere. "A partir de ahí hay que tener una visión y hay que generar espacios para la convivencia ciudadana, un respeto al medioambiente y el bienestar del ciudadano".

"Hay que darle un impulso al nuevo modelo de ciudad. Estar implicados entre los territorios presentes. Nosotros no hacemos centros comerciales, hacemos otra cosa. Cualquier de las personas que conocen Puerto Venecia saben de qué estoy hablando. Son grandes espacios abiertos donde dos tercios del espacio están dedicados al exterior y un tercio a la compra. La sostenibilidad forma parte de nuestros centros en funcionamiento, forma parte de nuestro ADN", insistía. 

"Este año en Intu hemos recibido el premio a la mejor iniciativa de sostenibilidad entregada por la Asociación Española de Centros Comerciales. El consejero de Intu destacaba también las mejoras que han realizado en el proyecto del centro comercial de Paterna y los beneficios tanto en empleo como servicios planteados para el territorio. 

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