X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información
GRUPO PLAZA

los dueños mantienen dos locales propios

La familia Planes vende las franquicias de La Parrilla tras multiplicar pérdidas

1/10/2018 - 

VALÈNCIA. La Parrilla de Pollos Planes, la marca a través de la que la familia Planes explota su cadena de restaurantes propios y en franquicia, multiplica sus pérdidas. Según reflejan las cuentas de 2017 de la compañía, que el año pasado cambió su denominación social por la de Hospitality Franchise Al Cuadrado, elevó sus números rojos por encima de los 384.000 euros, casi el triple que en 2016.

En paralelo, la facturación cayó a 1,3 millones de euros frente a los 1,73 millones de 2016 como consecuencia de la reducción de la red, ya que durante el ejercicio cerraron varios restaurantes.

Las pérdidas de los últimos años han obligado a la familia propietaria a realizar sucesivas aportaciones y ampliaciones de capital para mantener en positivo el patrimonio neto de la compañía y evitar la situación de disolución obligatoria que presentaba al cierre del ejercicio 2016.

Según se explica en la memoria que acompaña a las cuentas, dentro de las acciones realizadas por los propietarios de La Parrilla para asegurar la viabilidad de la empresa, las unidades de negocio de las que disponía –la explotación de restaurantes en franquicias o de forma directa– se han traspasado a "terceras sociedades".

La familia Planes era propietaria del 51% de Hospitality Franchise a través de la sociedad Innova Gestión de Hostelería, mientras que el 49% restante estaba controlado por la firma Pollos Planes, cuyo accionista mayoritario es actualmente la empresa catalana Pavo y Derivados SA (Padesa).

La operación para reestructurar la empresa acordada entre los Planes y Padesa ha consistido en el saneamiento y la transmisión de las unidades de negocio. Los dos restaurantes que explotaba de forma directa en València han sido traspasados a la sociedad Innova Gestión, cuyo accionariado se reparten al 25% los tres hermanos que forman la tercera generación de la familia y su padre Luis Planes.

Previamente, los dueños de la cadena de restaurantes tuvieron que realizar aportaciones de capital por un importe de 284.000 euros que, según se explica en la memoria, fueron seguidas de nuevas aportaciones por importe de 30.777 euros.

Además, los socios asumieron deudas de la sociedad con los bancos por importe de 649.014 euros "con el objetivo de proceder a la viabilidad del proyecto empresarial". Tras todas esas operaciones, el patrimonio neto de la firma era de 479.336 euros al cierre del ejercicio 2017, mientras que la deuda a largo plazo con entidades de crédito se redujo en 1,35 millones al pasar de 1,53 millones en 2016 a 164.000 euros en 2017.

Expansión y cierre

Los fundadores de la cadena de pollerías Pollos Planes lanzaron su propia cadena de restaurantes en 2013. El concepto era servir sus productos con un modelo de bufet libre económico de carne de pollo y productos derivados elegidos en un mostrador y cocinados al momento.

El éxito del primer local abierto en València propició nuevas aperturas de la Parrilla en la capital y otras ciudades como Elx, Madrid o Barcelona, aunque en este caso apoyados sobre el modelo de franquicia. La Parrilla llegó a abrir dieciocho locales entre propios y franquiciados y, según sus previsiones iniciales, el objetivo era expandirse por toda España con setenta locales.

Sin embargo, las previsiones no se cumplieron y en los últimos años la red ha ido menguando hasta quedarse en apenas una decena de restaurantes. En València, la enseña posee locales propios en Martínez Cubells y Avenida de Les Corts Valencianes, pero ha cerrado los que abrió en la Gran Vía Marqués del Turia de València, Madrid (Fuencarral) y la Avenida de Valencia, en Castellón.

En paralelo, la familia Planes también ha cedido terreno en su negocio principal, el de la red de pollerías que se inició en 1939 cuando Lluis Planes comenzó a vender pollos y huevos en el mercado de Massamagrell que obtenía en Teruel a cambio de frutas y verduras de la huerta valenciana.

Los propietarios vendieron en 2009 el 50% de la empresa a la compañía Padesa, que sucesivamente ha ido ampliando esta participación hasta el 80%. A finales de 2017, Padesa nombró un nuevo consejo de administración y situó a su consejero delegado como hombre fuerte en la nueva etapa de Pollos Planes.

Noticias relacionadas

next

Conecta con nosotros

Valencia Plaza, desde cualquier medio

Suscríbete al boletín VP

Todos los días a primera hora en tu email