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crece la solicitud de licencias respecto a 2021 sin llegar a los niveles prepandemia

La obra nueva se recupera en València... pero a medio gas

22/08/2022 - 

VALÈNCIA. El sector de la construcción recupera el aliento poco a poco tras la crisis pospandemia. La obra nueva en la ciudad de València va retomando el ritmo con el paso de los meses, pero todavía muy lejos a los niveles que se alcanzaron antes del estallido de la pandemia de coronavirus, en 2019. Así, el frenazo económico unido a la escasez de suelo y las grandes pastillas pendientes en sectores urbanizables como el PAI del Grao, el ámbito de Benimaclet o el del Parque Central, mantienen por ahora mermada la llegada de nuevas promociones inmobiliarias.

Así lo reflejan los datos registrados por el Ayuntamiento de València, donde las solicitudes de licencia de obra nueva para viviendas en el Cap i Casal hasta el mes de julio de este año han experimentado un crecimiento sustancial respecto a 2021. Y huelga recordar, en este sentido, que el pasado ejercicio fue el peor año en impulso de obra nueva del último lustro.

Concretamente, la concejalía de Urbanismo ha recibido solicitudes de licencia de obra para la construcción de 770 nuevas viviendas en la ciudad. Datos correspondientes a los primeros siete meses de este año pero que casi alcanzan los de todo 2021, el peor año de la serie histórica desde 2015. El pasado ejercicio se solicitaron licencias para 868 viviendas en los doce meses.


Así, los registros municipales constatan una recuperación del sector y permite comparar la situación actual sólo con la de 2016, cuando se pidieron al consistorio permisos urbanísticos para construir 1.319 viviendas en todo el año. Desde aquel año, las solicitudes no pararon de subir hasta 2019, cuando se llegó a la cifra récord de 3.223 licencias pedidas. Un auge que se vio frustrado con la llegada de la pandemia y el frenazo de las inversiones. El año maldito -2020- fueron 1.692, y en 2019 se redujeron a 868 el número de viviendas para las que se pidió licencia.

Hay que tener en cuenta otro aspecto, según señalan desde la concejalía de Urbanismo, que dirige la edil Sandra Gómez. Del total de viviendas, no todas son del mercado libre: una parte son de protección pública. El año pasado, por ejemplo, un cuarto de las viviendas proyectadas formaban parte de este segmento, y en parte correspondían a la empresa urbanística municipal, Aumsa, que tiene en marcha un plan de construcción de 323 viviendas públicas.

La escasez de oferta de vivienda es un hecho. Y la falta de suelo es uno de los factores determinantes. De hecho, la Cátedra Observatorio de la Vivienda de la Universitat Politècnica de València (UPV) señala en su último informe, de manera tajante, que "la ausencia de suelo urbano disponible" y "los excesivos plazos en tramitaciones urbanísticas" están siendo determinantes en el problema de la falta de oferta.

Foto: EDUARDO MANZANA

"El descenso de viviendas a la venta es tan drástico que en nuestro análisis por ciencia de datos, dicho indicador casi anula al resto, debido a su altísimo impacto en la predicción final", señalan los expertos del Observatorio de la UPV, cuyos datos exponen que la oferta de obra nueva ha caído casi a la mitad en la ciudad -un 41,9% menos que el año pasado-, lo cual es la principal causa del incremento de los precios, que se encuentran un 20% más altos que hace un año.

De esta forma, si en el segundo trimestre de 2021 había en el mercado valenciano 432 unidades de obra nueva a la venta, en el mismo periodo de este año la cifra ha descendido hasta las 251, es decir, ese 41,9% menos. También respecto a los primeros meses de este año ha disminuido el número de inmuebles en el mercado casi un 13% al pasar de 293 a los 251 actuales.

En ese sentido, el director de la Cátedra de la UPV, Fernando Cos-Gayón, alerta de que la "máxima alerta ahora no es una posible burbuja" por el alza de los precios de la vivienda, sino "la urgente necesidad de producir más viviendas para una ordenada absorción de la demanda existente y posibilitar a toda una generación de jóvenes el acceso a su primera vivienda".

Foto: EDUARDO MANZANA

El sector, por su parte, reclama más suelo para promover vivienda nueva. Sin ir más lejos, el pasado mes de mayo los promotores alertaron que la falta de suelo podría provocar que dentro de dos o tres años no hubiera vivienda nueva, con el consiguiente aumento de precios. Así, según los datos ofrecidos por los promotores, el suelo que queda disponible en el Cap i Casal puede acoger entre 7.000 y 9.000 viviendas, dado que la actual demanda absorbe 3.000 viviendas al año.

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