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políticos al habla / OPINIÓN

Levantando la persiana

14/03/2019 - 

La política ha de ser facilitadora de la economía, y no paralizante. Muchas veces, una compleja legislación, absurda por momentos, aboca al empresariado a no poder ejercer su profesión con la competitividad necesaria.

Son muchas las ventajas de tener una legislación clara y sencilla para poder ejercer la imprescindible labor de empresario. Crear empleo es la mejor manera de cohesionar y respetar los derechos de las personas. La figura del empresario, tan denostada antaño por los populismos y extremismos, es más necesaria que nunca en los nuevos tiempos de la globalización.

España, y especialmente nuestra Comunitat Valenciana, es tierra de emprendedores de pequeñas y medianas empresas. Esos son los empresarios que verdaderamente ofrecen empleo a la sociedad. Más del 80% de los empleos se crean en PYMES.

Por eso es tan importante entender qué significa "levantar la persiana" cada día. Porque a los autónomos, más de tres millones en nuestro país, se les ha maltratado con una legislación absolutamente lesiva. Ciudadanos  ha puesto el foco en ayudarles, legislativamente, con ventajas que hagan de su emprendimiento una fuente de riqueza, sin ser dañados en la familia y en la pequeña empresa.

Lo verdaderamente loable es que muchos de estos pequeños empresarios hayan sido capaces de sobrevivir la maraña de trámites burocráticos, algunos absurdos, en los que se escuda la Administración para el control. Y no es control, es falta de eficiencia por parte de la Administración Pública.

Tampoco parece razonable la ingente cantidad de legislación local, dispar y contradictoria en muchos lugares, que obliga al pequeño empresario a litigar con ayuntamientos incapaces de entender lo que significa emprender un negocio. A tal desaguisado está la numerosa lista de ordenanzas municipales que dicen en cada lugar cosas distintas. ¿Tan difícil sería unificar, a través de las Federaciones de Municipios y Provincias, una normativa local sencilla e igual para todos los negocios que son iguales?

Sería lógico que, si un fontanero quisiera establecer un pequeño taller en una localidad valenciana, tuviera la misma normativa de negocio para cualquier pueblo. Cuando a la dificultad de jugarte tu patrimonio, tu esfuerzo personal y familiar, le añades dificultades legales inaceptables o absurdas, te encuentras con una mayor dificultad para competir.

Y la economía necesita de empresas que puedan competir en igualdad de condiciones. La disparidad, por arbitrariedad, de unas legislaciones distintas, obliga al empresario a jugar en terrenos que no le corresponden.

Cuando elegimos a nuestros representantes públicos también estamos definiendo qué tipo de sociedad queremos para nuestras futuras generaciones. En Ciudadanos tenemos claro que los autónomos y los pequeños y medianos empresarios son nuestros aliados. No son enemigos.

Creo que cualquier sociedad abierta a la innovación habrá de ser rigurosa en las leyes, pero no absurdamente normativa. Nos encontramos, porque nos los dicen los empresarios, con una maraña de normas que no ayudan ni a una mejor Administración Pública, ni a un control del sector privado.

Somos liberales. Eso significa que estamos a favor de un mercado libre, igual y justo. Pero no significa que no estemos por la regulación. Más bien al contrario. Es ese marco jurídico, estable y sencillo, el que da libertad a todos nuestros empresarios valencianos a emprender nuevas acciones de negocio y formativas, para alcanzar mayores cotas de ventas y de beneficios económicos.

Una sociedad que levanta tantas persianas como la valenciana necesita de políticas activas y no regresivas. Políticas que mejoren, tecnológicamente, la relación entre lo público y lo privado. Donde el discurso de la mejora de la calidad y de la cantidad de las empresas no esté cuestionado por una letanía de burocratización del Estado.

El debate de nuestras próximas actuaciones públicas va a girar en torno a la cantidad y la calidad de los empleos. Pero no habrá ninguna de ellas, sino somos capaces de entender que el ecosistema del emprendimiento necesita de un marco legal abierto, sencillo y activo. Si no entendemos el simple hecho, pero importantísimo, de agacharse para levantar la persiana de un negocio, no podremos ayudar a esos creadores de riqueza. Y el empleo es la mayor de las riquezas de la sociedad valenciana.


Emilio Argüeso es secretario de Organización de Ciudadanos en la Comunitat y secretario primero de la Mesa de Les Corts

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