VALÈNCIA. Las vidas de Lola García Echevarrieta y Joaquín Olaso Piera bien valen once años de estudio para fructificar ahora en un libro "de rigurosidad histórica pero sin eludir la belleza literaria". Aunque parece una novela, todo lo que cuenta el libro es real. Pudo titularse “El ojo de Moscú”, pues ese era el sobrenombre con el que era conocido Olaso, espía de la Unión Soviética, al servicio del gobierno de Stalin, en la época republicana y durante el periodo de guerras.
Sin embargo, el autor del libro, el doctor en Historia y también periodista Carles Senso no quiso caer en una nueva injusticia histórica. “Para el título lo tuve claro. El sobrenombre es muy potente pero ocultaba, una vez más, a ella, a ellas, a las féminas. Y ella era una mujer extraordinaria, una persona enormemente válida que ayudó a salvar a centenares de personas, tanto en la organización del exilio como mano derecha de Pablo Neruda como en los campos de exterminio, donde sus compañeras la consideraban una auténtica diosa. Por eso después fue voz autorizada y declaró en los juicios internacionales contra los nazis”, explica el autor.
Con todo, el libro se puede encontrar en las librerías con el título de Los Ojos de Moscú (publicado por Reclam Editorial), que el prestigioso periodista Carlos Hernández de Miguel apadrinó antes de morir.
Aunque desconocidos para el gran público, ambos, el valenciano y la vasca (y valenciana de adopción), Joaquín Olaso y Lola García, protagonizaron trayectorias relevantes que les llevó a vivir algunos de los acontecimientos más importantes del convulso siglo XX, desde la expansión del comunismo, la guerra española, la invasión nazi de Francia o el funesto experimento aniquilador de los campos de exterminio, del que salieron vivos, muriendo años después en extrañas circunstancias.
"Olaso se convirtió en una de las voces de Stalin en España y en brazo de la temida NKVD. Espía, estratega, represor. Lola García Echevarrieta, por su parte, lo atraviesa todo. Nada se explica sin ella. Secretaria personal de Pablo Neruda, pieza esencial en la red de ayuda al exilio republicano, mujer de la clandestinidad y del riesgo. Juntos recorren Europa bajo identidades cambiantes y se integran en la resistencia francesa contra el fascismo. Detenidos y torturados por la Gestapo, son deportados a los campos nazis, donde él es señalado y aislado y ella se convierte en un apoyo vital para sus compañeras. Tras aquello imaginan un futuro que nunca llegará. Mueren en sombrías circunstancias", resume una nota remitida. Los Ojos de Moscú es la historia de una vida —y de un amor— sostenida sobre el alambre: ideología, lealtad, miedo y memoria.