VALÈNCIA. Llega el verano, tiempo perfecto para recuperar tiempo para la lectura. Hay quien aprovecha para abordar un tomo grueso, pero también quien, en una mañana de playa, o en una tarde tonta, se anima a empezar y acabar un libro en un suspiro. Para este segundo grupo, Culturplaza ha pedido ideas a algunas librerías de València. La temática y el formato son absolutamente libres; la única premisa es que sea lo contrario a un libro gordo.
Título: Infancia berlinesa hacia mil novecientos, de Walter Benjamin (traducción de Richard Gross)
Editorial: Periférica
Número de páginas: 136
Recomendado por: Álvaro de los Ángeles (Medio pan y un libro)
¿De qué va?: Esta obra central en el universo benjaminiano se empezó a escribir en los años treinta del pasado siglo como contrapeso al mítico (y extrañado) proyecto del Libro de los Pasajes y al ascenso de los nazis al poder.
Benjamin se torna a mirar su propia infancia: el nacimiento del «apetito de historias» en un niño enfermizo. No obstante, influido por Proust (de quien fue traductor), el autor alcanza una resonancia mayor y le devuelve su libertad fundacional a la forma ensayística: capta la compleja trama de temporalidades que nos conforma, la resistencia del pasado a marcharse y su promesa de futuro.
¿Por qué lo recomiendas?: Este libro no es un libro de teoría, no hace falta haberse leído toda la Escuela de Fránckfurt para disfrutarlo o entenderlo. Es una delicia conformada por recuerdos del pensador alemán Walter Benjamin, y por su mirada curiosa e inconformista frente a un mundo cambiante y el ascenso imparable del nazismo. En contraste a las ideas desarrolladas en otros libros, aquí se recogen pequeñas historias documentales: una evocación de su habitación, dos fotos de su propia colección de imágenes, algunos lugares de un Berlín ya entonces desaparecido. Una joyita para leer "unter den linden" o "sota una figuera".