VALÈNCIA (EP). La escritora valenciana Marina Sanmartín asegura que la novela negra "se ha ganado a pulso" su espacio en las librerías junto a las obras de autores contemporáneos "de primera línea" y ha demostrado que "se puede escribir literatura de primer nivel en cualquier género". La razón, expone, es "su capacidad de renovarse en su temas y estructuras y adaptarse a los tiempos que vivimos".
Así lo ha manifestado Sanmartín, en una entrevista concedida a Europa Press con motivo del lanzamiento este miércoles de 'La doble desaparición de Abril del Pino' (Salamandra), su nueva novela, en la que ofrece, ante todo, "una buena historia de intriga criminal".
La escritora, ganadora del Premio a la Mejor Novela de Valencia Negra con una obra más oscura --'Las manos tan pequeñas'-- regresa al misterio, pero esta vez con la perspectiva luminosa que da el llamado 'cozy crime'. La autora afincada en Madrid, periodista especializada en ficción literaria y librera (Cervantes y compañía) y con un club de novela negra señala que desde hace años tenía "muchas ganas de escribir una novela que homenajease a la ficción criminal, uno de los géneros más incombustibles que existe".
"En 2017 entré a trabajar en un suplemento cultural para especializarme en reseñas de literatura criminal y crucé los dedos pensando 'a ver cuánto dura esta moda y cuánto tiempo puedo aguantar aquí'. Y al final he tenido que ser yo la que se pida unos meses de descanso porque la ficción criminal sigue gustando, la gente la sigue leyendo, no se acaba nunca esa tendencia", apunta.
Subraya la capacidad de adaptación del género y, en este sentido, recuerda cómo en 2008, con 'Los hombres que no amaban a las mujeres', "por fin explotó la novela negra nórdica, tremendamente oscura y que denunciaba sobre todo la violencia a las mujeres, con personajes atormentados que casi se pueden comparar con los de Shakespeare". "Ahora, sin embargo, estamos asistiendo a la novela 'cozy crime', de la novela de enigma, de esa ficción criminal más amable que creo que puede convivir con estos tiempos tan terribles que estamos viviendo en todos los sentidos".
La trama de 'La doble desaparición de Abril del Pino', arranca en Navidades en Madrid, cuando la autora de novela negra más leída del país, desaparece sin dejar rastro y pronto la hipótesis del secuestro se impone como la más probable.
Mientras miles de lectores siguen el caso con el alma en vilo, el inspector José Manuel Castillo rastrea las huellas de la escritora hasta Las Palabras Mágicas, una librería con encanto en la plaza de la Marina Española, regentada por Ágata Caballé. Allí, la misteriosa sociedad literaria Rame-Tep celebró su cena anual, con Abril como invitada de honor. La acción alcanza también a València y cada pista abre un nuevo interrogante.
La narradora cumple el deseo de rendir tributo a la novela negra clásica y propone al público una lectura llena de guiños, algunos más explícitos --como el hecho de que la protagonista se llame Ágata y un personaje desaparezca sorpresivamente como hizo Agatha Christie en la vida real-- y otros más escondidos.
Otro de los homenajes que se permite es el que realiza a su ciudad natal, sobre todo con la presencia en la trama de la obra de Vicente Blasco Ibáñez, a quien la autora redescubrió cuando recibió la 'herencia' de los libros de su tía abuela y profundizó en sus novelas.
"Volví a leer 'Cañas y Barro' y me dije: 'Madre mía, pero ¿cómo es posible que no se reconozca más a día de hoy a este señor que se puede comparar a Pérez Galdós, a Charles Dickens, que tiene un mundo alucinante, que tiene una forma de escribir súper siglo XXI y que no puedes parar de leer? Y entonces supe que en mi novela iba a estar presente e iba a ser uno de los puntos que iban a homenajear a València, que es lo que yo quería hacer", ha rememorado.
La novelista cree que el auge de este subgenéro negro "amable" se enmarca en unos tiempos oscuros en los que "el relato de determinados medios de comunicación o de personas en las redes sociales que no tienen filtro nos hacen ver las cosas que ya son terribles de por sí más terribles todavía y muchas veces nos engañan".
"Las funciones de la literatura son infinitas, pero fundamentalmente, en un tiempo como este, creo que nos sirve para dos cosas. La primera para evadirnos, que no es nada baladí, ya que ser capaces de salir del mundo de vez en cuando no está nada mal y la función de entretenimiento de la literatura es fundamental. Hacer buen entretenimiento literario es difícil. Por otro lado, nos da armas para enfrentarnos al mundo actual, para que no nos tomen el pelo".
Personajes supervivientes
En este punto, Marina Sanmartín advierte que no se debe confundir 'cozy crime' con superficialidad. De hecho, en esta novela ella indaga, entre otros temas, sobre el peso y la huella de la infancia. "Esta es, por encima de todo, una novela de personajes supervivientes; todos, de una u otra forma, han sufrido por algo y gracias a la desaparición de Abril del Pino van a encontrar como un caminito hacia la luz que les devuelva la emoción vital", explica.
"Abajo los clichés"
Sanmartín avisa también del peligro que para el género supone limitarse a repetir tópicos, especialmente a la hora de concebir personajes femeninos: "Como la novela negra se somete a menudo a unas fórmulas tan marcadas, la gente piensa que basta aplicarlas para escribir una buena novela. Gran error. Y es lo que está pasando con los perfiles femeninos detectives, que se tiende al cliché".
Frente a esto, reivindica la creación de Alicia Giménez Barlett y su "pionera" Petra Delicado, que nace en los años 90 y que supo sacar a la mujer del corsé de víctima o 'femme fatale'. "Bienvenidas las detectives mujeres, pero abajo los clichés", exclama.
Finalmente, la autora y librera expresa su esperanza en que este nuevo título guste y pueda continuar en próximas entregas con estos personajes, con los que siente que ha conseguido "crear un mundo". "Si esto funciona, yo estoy dispuesta a continuar con ello", asevera.
Marina Sanmartín Pla (València, 1977) es escritora, periodista y librera y lleva toda la vida dedicada a los libros, que son su pasión. Actualmente es socia administradora y gestora de la librería madrileña Cervantes y Compañía. Ganadora con 'Las manos tan pequeñas' del Premio a Mejor Novela del festival Valencia Negra en su edición de 2022, publicó en 2023 su primer ensayo, 'Desde el ojo del huracán. Una historia íntima de las librerías'. Además, escribe con regularidad sobre ficción criminal diferentes medios y programas, como ABC Cultural o La Ventana, de la SER. 'La doble desaparición de Abril del Pino' es su sexta novela.