ALICANTE. A veces hay que asumir que no todo se consigue. Y la hipocresia es uno de esos logros frustrados. No tenerla, me refiero. Es una característica que el ser humano nunca va a desechar, porque está estrechamente ligada a la doble moral, un concepto sobre el que habla, analiza y sobreanaliza Adrián Trilles, valenciano de nacimiento y alicantino de adopción. El joven es autor de Bajo la superficie de la decencia. Una travesía por la doble moral, un libro en el exprime esta dualidad en aspectos cotidianos como la religión, la política o el marketing. "Todo el mundo tiene doble moral", sentencia Trilles, quien entre la fisioterapia y el rap también encuentra tiempo para discutir sobre este doble criterio consigo mismo y con el amigo que le hizo de editor y de sparring verbal durante el proceso de reescritura.
- ¿Por qué te interesó escribir sobre la doble moral?
- Yo me considero una persona muy analítica. Siempre sobreanalizo la situación, lo que es una virtud y una condena al mismo tiempo. A veces me viene bien para ser precavido, pero otras es mi castigo, porque me hace entrar en un bucle de retroalimentación negativa. Sobreanalizo a la gente y quise desarrollarlo en un libro.
- O sea que ya llevabas el trabajo de campo hecho, de sobreanalizar a la gente, digo...
- Sí, pero no sabía cómo plasmar acciones mundanas en un libro. Así que lo dividí en los temas más mainstream dentro de la doble moral y busqué casos para ejemplificar las explicaciones.
- ¿Todos tenemos doble moral?
- Todo el mundo tiene doble moral, es una condición inherente al ser humano. No se puede vivir sin doble moral, la persona está muy sesgada en su entorno biosocial.
- Entonces, si se asume que todas las personas la tienen, ¿la doble moral es positiva o negativa?
- Hay que verla como un camino utópico hacia el perfeccionismo. Las personas nunca van a poder alcanzar un nivel de plenitud moral 100%, pero intentar llegar a ese 100% es lo que nos puede ayudar a dar la mejor versión de nosotros mismos.

- Adrián Trilles, en una imagen de archivo
- ¿Tú has repensado tu doble moral mientras escribías el libro?
- Por supuesto, soy demasiado autocrítico y con un sesgo de confirmación bastante gordo. Estar constantemente pensando me hace reforzar ciertas opiniones sobre mi persona y también pensar que soy un poco hipócrita en ciertas situaciones. Suelo ser bastante taladro conmigo mismo.
- ¿Y qué consejos darías para que el resto la repensemos?
- Sobre todo, ser sincero con uno mismo. Aunque finjas una fachada que no eres solo por agradar estereotipos sociales, al final del día eres consciente de lo que has dicho y hecho y te vas a dormir con ello. Alguna vez hemos soltado una mentira piadosa para enaltecer nuestro ego, pero cuando se tiene un diálogo con uno mismo, sabes que te has traicionado. Por parafrasear a un grande: "Ser tu tiene que ser muy frustrante teniendo que mentir sobre lo que eres para creerte que eres alguien" (Dheformer Galinier, rapero).
- Si algo tiene el libro es que profundiza mucho en cada concepto y en cada situación. ¿Cómo ha sido el proceso de documentación para llegar hasta aquí?
- Yo dediqué desde diciembre 2023 hasta abril 2024 a documentarme. Fueron cuatro meses exhaustivos confeccionando el libro, viendo qué temas suponían mayor interés para, después, plasmarlos con la mayor síntesis posible. No quería pegar turra y al final la he pegado...
- ¿Y tiempo de escritura?
- Fueron unos ocho meses de hilar fino para que se quedará en el mínimo de páginas posibles. De finales de 2024 a principios de 2025. Empecé pegándome de palos con el editor, que es Gustavo Sarria.
- Lo publicaste con la editorial Autografía...
- Sí, no quería autopublicarlo, porque suele pasar como en la música de gente que no tiene repercusión, que se queda sin recorrido, sin mayor tirón a largo plazo.
- Hablando de música, tú eres rapero. Este año hemos podido escuchar varios temas tuyos como Así suena la pena, Pureza o Morir soñando. ¿En qué estás trabajando para este 2026?
- Este año se viene un EP de tres temas, todos en colaboración con otros artistas: Triplo (Orihuela), Zobett (Castalla) y Thanos (Las Palmas de Gran Canaria), además de la cantante de los coros, Rhed. Es un proyecto más corto a lo que estoy acostumbrado, pero estoy pasando por crisis existencial en la que me cuesta ponerme a escribir. Y, cuando me pongo, mi nivel de exigencia alto. No es la primera crisis que tengo escribiendo, pero esta es la que más está durando.