Música y ópera

El Palau de la Música aprueba su nuevo organigrama entre críticas de la oposición por supuestas "irregularidades"

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VALÈNCIA. Un consejo extraordinario del OAM (Organismo Autónomo Municipal) del Palau de la Música ha suscitado serias dudas en la oposición. El único punto del día a aprobar era el cambio formal del organigrama del ente, transformando la naturaleza de las subdirecciones de Música y de Gestión en personal directivo profesional e incluyendo el nombramiento (hecho ya en esas condiciones) de la subdirección de Audiovisuales.

La oposición ha denunciado una posible “irregularidad” de este cambio por distintos motivos. El principal es que, según los nuevos Estatutos del Palau de la Música, aprobados en septiembre de 2025, las subdirecciones deben proveerse mediante esa figura de directivo público profesional. Sin embargo, el Ayuntamiento pretende que las subdirecciones de Música y de Gestión sigan ocupadas en la actualidad por los funcionarios de carrera nombrados por el sistema de libre designación. Estos son, Nieves Pascual, y Eduardo Estellés, respectivamente, y accedieron al puesto cuando este era una jefatura de sección (es decir, naturaleza funcionarial). 

Según la concejala del PSPV, Maite Ibáñez, el cambio de organigrama sin cesar a las personas que ostentan un cargo de una naturaleza diferente “carece de cobertura jurídica suficiente” y no puede generar derechos adquiridos ni “expectativas legítimas de permanencia”. 

La crítica también se centra en que cambio de organigrama no ha venido acompañado de las modificaciones necesarias en la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) ni en la plantilla presupuestaria, pese a que el Ayuntamiento ha contado con varios meses para hacerlo desde la aprobación de los nuevos Estatutos (septiembre) hasta la validación del presupuesto de 2026 (noviembre). Para el PSPV, esta omisión resulta especialmente relevante, ya que un organigrama, por sí solo, no tiene entidad jurídica “para crear, modificar o regular puestos de trabajo”.

¿Cuál sería entonces el procedimiento que proponen? Tanto PSPV como Compromís piden que, con el nuevo organigrama aprobado, se extingan esas plazas de la RPT y se convoquen dos procesos para cubrir como directivo público profesional las dos subdirecciones señaladas. Esto obligaría a un concurso público abierto y a la presentación de un proyecto; y el Ayuntamiento dejaría de tener la capacidad de la libre designación. Las personas que actualmente ocupan estos cargos se podrían presentar, pero pasando estos filtros selectivos.

En caso contrario, del hecho que el proceso por el que Sara Mansanet accedió a la Subdirección de Audiovisuales sea diferente a las otras dos —explica Ibáñez— podría deducirse “una aplicación selectiva de personal”. Además, desde el PSPV recuerdan que los dos subdirectores señalados han presidido tribunales de procesos selectivos precisamente por su condición de funcionarios, que ahora con este organigrama pierden.

El Ayuntamiento defiende que el cambio del organigrama no suponga el cese de los dos subdirectores porque “los puestos fueron convocados conforme a la normativa vigente en su momento, mediante procedimientos reglados de libre designación por concurrencia, aprobados formalmente y sin ninguna impugnación”. Y aunque fuentes municipales han difundido que nada cambiaba en la naturaleza de estos puestos, creados en 1994, este diario ha podido contrastar que los estatutos de 2025 transforman claramente la naturaleza funcionarial de los mismos a personal directivo.

Por tanto, el debate en realidad se ciñe a si Pascual y Estellés deben ser cesados inmediatamente y a consecuencia de la renovación de los estatutos o extinguir sus puestos cuando el OAM decida cesarlos de manera discrecional.

Ibáñez, además, censura que este organigrama haya llegado directamente al Consejo Extraordinario del OAM sin haber sido consultado con la Mesa de Negociación. Por todo esto, el PSPV ha anunciado que llevarán esta decisión a la Agencia Antifraude: “Queremos saber si se está realizando un uso indebido de los recursos públicos y de la asignación del personal de forma arbitraria. (…) Pedimos rigor, no queremos apaños, pedimos transparencia y el cumplimiento de los procesos públicos como indica el Manual de Buenas Prácticas en la Cultura”, declara la concejala de la oposición.

Por su parte, Compromís también ha votado en contra por motivos iguales, pero también censuran la subdirección de Audiovisuales. El partido siempre se ha mostrado en contra de la integración de La Mostra de València en la OAM porque entienden que no va a ganar más recursos y que el festival “se diluye”. Aprovechando el debate del nuevo organigrama, Compromís ha preguntado cuántos trabajadores tendrá a su cargo esta subdirección, y desde el Palau han confirmado que será una plaza de auxiliar que aún está por cubrir. Así, el resto de recursos serán los propios de otras secciones ya existente del OAM y de externalizaciones.

Fuentes oficiales del Ayuntamiento argumentan que el secretario no ha visto nada irregular ni ilegal en la propuesta del nuevo organigrama. Por tanto, el cambio ha salido adelante con los votos a favor de la corporación municipal.

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