Música y ópera

A TRAVÉS DE UN EP

'The Bile Monster', un viaje musical a la infancia de Marina Mustica

Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

VALÈNCIA. Cinco canciones bastan para hacer un viaje en el tiempo. Sus acordes bastan para tejer una vida llena de recuerdos e historias. Con tan solo cinco temas, la artista valenciana Marina Mustica da vida a su EP The Bile Monster, un trabajo que se siente como adentrarse dentro de un bosque y en el que se encuentra con ella misma a través de las canciones. Cantando en inglés, porque le nace así, encuentra un espacio en el que ser ella misma entre las melodías: “Sentía que estaba traicionando a mi esencia valenciana cantando en inglés, pero la verdad es que surgió de forma muy natural. No era nada pensado, simplemente me ayuda a desdoblarme y contar las cosas de otra manera”.

Jugando con la Marina persona y la Marina artista, en The Bile Monster evoca a artistas increíbles como Sufjan Stevens o Phoebe Bridgers que son sus referentes en el idioma en el que canta. Con un EP que funciona casi como un cuento, se rinde a temas como I Remember It All o Mother Deer que le ayudan a viajar hasta el fondo de su subconsciente. Lo hace dejándose arropar con melodías muy sosegadas que le permiten encontrarse con su propia historia en un trabajo tan dulce como la miel.

En temas como The Red House on the Hill -junto a Alex Stweart- emprende también un viaje al recuerdo familiar para construir literalmente “la casa por el tejado” empezando por una imagen que le evoca al resto del álbum. “Empecé por el final de la historia y a partir de ahí empecé a tirar del hilo. Lo que hice fue guardar muchísimas imágenes que evocaban la idea que tenía de lo que quería que fuera este trabajo. A través de este universo de ideas consigo transportarme a la fábula que quiero construir”, destaca la artista.

Para ello se apoya también en el imaginario de la artista Carmen Bodoque, también valenciana, que le ayuda a dibujar y componer lo que es la portada de este trabajo, que evoca a dos renos conversando -o enfrentados, quién sabe— sobre el telón de una oscura noche. Recordando sus temores de la infancia, imagina un monstruo melancólico que le ayuda a superar sus miedos mientras ella se los canta.

  • -

La música le sirve como una terapia definitiva contra la tristeza y la angustia que le invadía de adolescente y que ahora consigue quitarse de un plumazo gracias a estos cinco temas. Con miedo pero con ganas, Mustica juega con sus recuerdos para “conocer al monstruo sin destrozarlo” y abraza a su niña pequeña que se inventaba historias y cuentos infinitos para lidiar con el dolor.

“Poetizar sobre mi sufrimiento es una manera de convivir con él. Creo que nunca voy a conseguir matar al monstruo, pero a la vez veo que he conseguido convivir con él. He conseguido comprender su figura como una parte de mi infancia y de mi vida que ha hecho ser yo misma también”. Bajo la oscuridad de la noche, alumbrada por las estrellas y por sus propios pensamientos, Mustica se apoya en las imágenes para construir después las canciones que dan forma a su universo creativo. Lo hace bailando junto a un monstruo al que ya no le tiene miedo y que ha admitido dentro de su vida.

Con un trabajo cargado de sentimiento y también de acción, crea temas con historia como el de Peter and the Wolf que suenan como una fábula infantil en la que entra el sentimiento de Mustica. Curando las heridas de la infancia y sanándolas en la edad adulta genera este trabajo que se puede escuchar como un cuento para antes de ir a dormir. Tan suave como la brisa en mitad del campo y que huele a tierra mojada en cada acorde.

  • -

 

Recibe toda la actualidad
Valencia Plaza

Recibe toda la actualidad de Valencia Plaza en tu correo

Música entre el bullicio: anecdotario de una charanga en semana fallera
Rey don perro le ladra a la pena con 'Te vi llorar'