VALÈNCIA. La música, en sí misma, es un milagro. Uno que entra por las orejas y que ayuda a sobrellevar el día con mucho más ánimo. Hay quienes escuchando las canciones se imaginan escenarios en su cabeza para dotar a las canciones de cuerpo y forma, y hay bandas como Bernal que se adelantan a esta idea. Los valencianos acaban de presentar su nuevo trabajo Vida y milagros, un disco que se puede ver y escuchar. Junto a la presentación del álbum ha llegado el lanzamiento de una short film que muestra el imaginario de la banda abrazado por la creatividad del estudio valenciano D’Matinada, compuesto por Jaime Rod y María Varo.
Tras superar la resaca de una presentación junto a amigos, familiares y su comunidad en el Loco Club, uno de los integrantes de la banda: Avo Martínez, desvela las claves de este nuevo disco en el que consiguen lograr el trabajo más madurado de Bernal hasta la fecha. Con un disco publicado bajo el sello Discos 17 Dolores y que cuenta también con el apoyo de Carcosa Records, la banda -compuesta también por Carlos Martínez- Bernal a la guitarra, Eduardo Nogués en el bajo y Mickele Francesco a la batería- encuentra en Vida y milagros un lugar en el que hablar sobre su trayectoria en el mundo de la música mientras mantienen “una mirada atenta sobre aquello que permanece y a la vez cambia” y siguen componiendo, girando y dando forma a Bernal como banda.
“Mientras giramos vamos componiendo canciones y escribiendo sobre lo que nos pasa. Cuando quisimos abordar este disco nos dimos cuenta de que ya teníamos muchos temas compuestos durante la gira anterior -con su EP La necesidad de contarlo- y solo teníamos que darles forma. Nos plantamos con quince canciones en el estudio y al final, por tiempos, nos quedamos con doce que podrían conformar este álbum”, explica Avo Martínez sobre el nacimiento de Vida y milagros. El disco, a su vez, debe su título a una conversación de la banda con el periodista Luis Arteaga -que escribe para el medio especializado en música Everlong- en el que este les preguntaba sobre cómo iba la vida.
“La pregunta que nos hizo era como íbamos de historias, que cómo estábamos y que a ver si un día nos veíamos y nos contábamos vida y milagros. Nos llegó en un momento muy bonito y supimos que iba a ser el nombre de nuestro disco”, desvela Martínez. El álbum navega a lo largo de doce canciones -una para cada mes del año- sobre la vida de Bernal en València, sobre el costumbrismo, la amistad y el amor y “todo lo que sucede a su alrededor”: “Es costumbrista en el buen sentido de la palabra, se nota que las letras nos salen naturales y hablan sobre nosotros y nos emociona. Cantamos del costumbrismo valenciano, de nuestra vida como amigos y de lo que sentimos en la gira”.
Todo este imaginario se apoya en la increíble short film que abraza al disco, en la que se puede conocer la “otra cara” de Bernal, la más creativa y poética entre colores cálidos y paisajes preciosos. Y, como no puede ser de otra forma, Vida y milagros funciona de banda sonora de este nuevo viaje que emprenden frente a las cámaras. Respecto al proceso de creación de las canciones, Martínez explica también que uno de los puntos más especiales de su trabajo en este disco es que se “escaparon” a los estudios The Mistery, situados en Mota del Cuervo (Cuenca) durante quince días para masterizar todos los temas en verano y darles la forma definitiva.

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- Foto: D'MATINADA STUDI
En dos semanas que parecían casi de campamento, y bajo la producción de Raúl Abellán y Nogués, los “Bernales” encontraron en ese retiro creativo el lugar en el que dedicarle casi un día a cada tema para mimarlos con mucho cariño: “Estuvimos dos semanas encerrados escuchando los temas y estructurando el álbum. De esas dos semanas todos los componentes de la banda hemos aprendido muchísimo sobre nuestros procesos creativos. Nos levantábamos a las ocho de la mañana y nos encerrábamos a desgranar cada tema y cada compás. Ha sido muy cansado y a la vez muy emocionante”, destaca Martínez ya desde su piso de València.
Con los descartes del disco quizás harán otro trabajo, aunque ahora es momento de cosechar los éxitos y alegrías que les está dando Vida y milagros, un álbum que se puede ver y escuchar, muy cuidado y que surge de algo tan sencillo y costumbrista como una pregunta para ponerse al día entre amigos, una voluntad de conocer la “vida y milagros” de quienes no se ven en mucho tiempo, pero están deseando reencontrarse. Tal vez en la música, tal vez en las imágenes, pero siempre partiendo desde València.