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OPINIÓN

¿Se acuerdan de TINA?

El analista habla de este acrónimo que se ha vuelto a poner de moda, que responde a 'There is no alternative' (no hay alternativa en castellano). Un eslogan atribuido a la primera ministra británica Margaret Thatcher

4/10/2022 - 

MADRID. Los que nos siguen en esta ventana semanal, que nos ofrece Valencia Plaza y su grupo de publicaciones especializadas, recordarán que hace meses les hablamos de TINA. Y no nos referíamos a la gran, incomparable e inigualable Tina Turner, no. Nos referimos a un acrónimo que se puso de moda, cuando las bolsas mundiales decidieron recuperar con fuerza inopinada, después de la bajada producida por el estallido de la guerra en Ucrania.

'There is no alternative' ('no hay alternativa en castellano) es un slogan atribuido a la primer ministro británica, Margaret Thatcher, para referirse a la falta de alternativa al modelo económico liberal que entronizaba al libre mercado, al capitalismo y a la globalización y que se popularizó entre los grandes inversores para justificar que, aunque las cosas estuvieran pintando mal (inflación que se disparaba, estancamiento económico – cuanto no recesión – que se vislumbraba, tensiones geopolíticas que se confirmaban), la renta variable era la única alternativa de inversión, porque a pesar de todo, seguiría subiendo.

Después de tres recuperaciones de las bolsas consecutivas a tres importantes correcciones, TINA siguió estando en la palestra… Por unas cosas o por otras, las acciones rebotaban y aunque las bajadas que se experimentaban eran cada vez de mayor calado, siempre parecía quedar la esperanza de que las cosas no iban a ir a más y las acciones iban no sólo a aguantar, sino a dar la vuelta.

Se vislumbra otra alternativa

Pero ahora, después de los últimos movimientos de los bancos centrales y ante la persistencia de la inflación a ceder, parece que las cosas ya no son así y ahora parece que TINA se ha esfumado sin dejar rastro, después de este último y duro movimiento del mercado que nos ha llevado a perder mínimos en los más importantes índices bursátiles de referencia en el mundo.

Por el contrario, parece que se vislumbra otra alternativa… otra, no la que hasta ahora conocíamos y parece que esa alternativa se encuentra en el rendimiento de los bonos soberanos, especialmente en los plazos más cortos, en el 2 años.


Y es que después de un período de fulgurantes bajadas, acompañando a la renta variable, los bonos del Tesoro norteamericano a 2 años ofrecen una rentabilidad superior al 4,10% que, si lo comparamos con la rentabilidad por dividendo del índice de referencia en EE UU (y en el mundo), el S&P500 que se sitúa en el entorno del 1,8%, suponen una más que razonable alternativa. Y más teniendo en cuenta que la última 'gráfica de puntos' -en función de las opiniones de los miembros de Comité de Mercados de la Reserva Federal-, prevé que el tipo de referencia alcance el 4,4% a finales de este año.

De esta manera, los inversores institucionales (que son los que finalmente mueven los mercados y definen las tendencias), vuelven a tener una alternativa de inversión, sobre todo en el caso de aquellos que piensan que la corrección en la renta fija ha sido muy superior a la corrección en la renta variable, y que la venta masiva de bonos podría estar llegando a su fin.

La perspectiva de la bolsa no es buena

Muchas de las más importantes casas de análisis globales están revisando a la baja sus objetivos, respecto a los niveles a los que los principales selectivos terminarán el año y es que, a los factores ya conocidos que han llevado a los principales índices de referencia de renta variable mundiales a dejarse importantes porcentajes de bajada en 2022, ahora puede sumarse otro factor (también comentado con anterioridad por aquí). Se trata de las revisiones a la baja lanzadas por las propias compañías en sus guías. Todo ello en el inicio de la campaña de resultados correspondiente al tercer trimestre donde esas revisiones se sitúan por encima de la media histórica.

Pero para no despedirnos con mal sabor de boca e incluso pensar que TINA puede reaparecer, diremos que también es verdad que, en el caso de los analistas, las revisiones de beneficios por acción para la campaña están muy lejos todavía de los 'niveles estresados', que suelen registrarse antes de que los inversores comiencen a pensar en que lo peor ha podido pasar ya.

En unos pocos días lo veremos.

Antonio Castelo es analista de iBroker

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