VALENCIA. Parece una broma de mal gusto, pero es cierto, no vamos a volver a ver en pantalla un nuevo caso de Castle junto a Beckett. Después de ocho años, ocho largas temporadas, con tantos crímenes resueltos, tanto suspense y sobre todo, tanto amor. Estaba claro que algún día iba a llegar a su final, pero no tan pronto, la audiencia no estaba preparada para decir adiós a Castle, y más cuando hacía nada habían asimilado que Beckett se marchaba de la serie.
La realidad es que no vamos a ver más a "Caskett" tras un final que estuvo marcado por la tensión, el amor y la muerte. Un final clásico que ha conseguido el visto bueno de la mayoría de su público. Ambos lograron resolver la trama que tanto peso ha tenido esta última temporada con un giro final que ha sido mucho mejor de lo que se esperaba. Hasta el último minuto se mantuvo la tensión para formar un puzzle perfecto.
El final tuvo una dosis de romanticismo y de elogios entre los dos protagonistas, en líneas generales no fue un final decepcionante, quizás demasiado "feliz". Escenas dramáticas, instantes de heroísmo, de suspense, con ciertos detalles negativos como el adiós tan corto que le dedican a la pareja después de tantos años. En menos de dos minutos decimos adiós al resto de personajes: Lannie, Espo, Ryan, Alexis, Martha. Sabe a poco ya que el capítulo duró lo habitual y quizás la despedida podría haber estado más elaborada. Sin embargo el final fue feliz, y se les perdona todo lo malo a los guionistas, sobre todo cuando ni ellos mismos sabían realmente si la serie iba a terminar o no, ya que la decisión se tomo en poco tiempo.
Castle llegó a rodar dos finales, uno por si daba pie a una novena temporada y otro donde la serie se cerraba para siempre. Y este último es el que se emitió finalmente. Un final donde ambos acaban juntos, sanos y salvos, después de tantos rumores por la posible muerte de Beckett. Parecía un final impensable ya que la continuación de la serie hubiese sido con la muerte de la protagonista, sin embargo optaron por un final donde ambos acaban juntos, viviendo en un loft de Nueva York y con hijos. Los guionistas hacen un salto temporada de varios años para ver esta escena final con una voz en off que recuerda la escena en la que Castle lamenta que Beckett no dijera que sí a tener una cita con él. Y a la guinda del pastel se añade esta frase de Castle: "Cada escritor necesita una inspiración, y yo he encontrado la mía”, en referencia a su mujer.
Más allá del amor, en este final se ha descubierto la verdadera identidad de LokSat: el propio Mason Wood. Durante la hora que dura el episodio final, "Crossfire", la serie parecía que iba acabar en tragedia, ya que estaban secuestrados. Por un instante parece que van a morir pero esos saltos de tiempo nos hacen creer que todos están perfectamente y siguen con sus vidas, gracias a sus compañeros.
Durante la última investigación la pareja acaba rodeada de armas y cayendo en una trampa donde se dan cuenta de que Caleb, el chico que les ayudaba en el caso, ha muerto por traidor. Ambos consiguen descubrir la identidad de LokSat y consiguen matarlo, pero al volver a su apartamento descubren que Caleb esta vivo, y acaba disparando a ambos. La pareja se encuentra en el suelo desangrándose y cogidos de la mano. Unas escenas muy tensas que hacen creer al espectador que todo ha terminado.
Este habría sido el final trágico que muchos guionistas acaban accediendo y aceptando el odio de los fans, pero por suerte ese instante solo conlleva a un salto en el tiempo de siete años. De haber seguido con la serie, seguramente ese final habría sido Caleb disparando a Beckett y acabando con su vida.
Finalmente, el pasado 16 de mayo Castle se despedía de la audiencia después de ocho temporadas y más de 170 episodios donde hemos disfrutado con la química de Richard y Beckett dentro de la pantalla. Una química que explotaba en algunos capítulos. Después de varias semanas, Cuatro emitirá el 6 de junio el final y una programación especial de la serie durante toda la tarde.
Esa vuelta al inicio es uno de los detalles más significativos del final de la serie. "Siempre hay una historia, el caso es encontrarla", una frase del capítulo piloto que resumía la serie. La razón por la que el escritor empezara a acompañar a la agente Katherine Beckett en sus casos. La aparición de un asesino que imitaba los crímenes de sus libros acabó creándole mayor interés. Parecía que los protagonistas iban a homenajear a Romeo y Julieta con ese final pero no tiene ningún sentido alargar la serie una temporada más, ya que no hay Castle sin Beckett.